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Archivos Octubre 2016


Cuando se habla de la fractura del PSOE, hay que recordar que le ocurre como a Escarlata O'Hara, ese conflicto interno es su estado natural. No olvidemos que en los años treinta del siglo pasado hubo un partido Socialista de Indalecio Prieto y otro de Largo Caballero, y está en las hemerotecas y en la Historia que el primero salvó la vida milagrosamente tras suspender un mitin en la localidad sevillana de Écija, donde fue atacado a tiros y a pedradas por elementos afines a Largo Caballero. Durante la guerra civil hubo un PSOE de Besteiro y otro de Negrín, y en el exilio la ciudad francesa de Toulouse fue escenario de muchos debates encendidos que llevaron a la secretaría general a Rodolfo Llopis.Francamente escarlata.JPG Pero surgió un PSOE dentro de España, el de Felipe González, que en el congreso de Suresnes se hizo con el control del partido en 1972. También había otro partido socialista interno a comienzos de la Transición, el PSP de Tierno Galván, que acabó siendo absorbido por el PSOE que iba camino del felipismo. Solo en ese tiempo pareció que había un solo PSOE y es que el inmenso poder que gestionaba es capaz de puentear cualquier discrepancia, aunque pronto hubo guerristas, bronca con Nicolás Redondo y los de la Izquierda Socialista de Pablo Castellano acabaron en IU. Y ya siempre fue un toma y daca: lo de Almunia y Borrel desembocó con la mayoría absoluta de Aznar. Zapatero aguantó porque estar en La Moncloa es un pegamento muy eficaz, pero ya luego siempre hubo jaleo con Rubalcaba como Secretario General: Carme Chacón, Madina y finalmente Pedro Sánchez, con Susana Díaz de animadora y la efigie de Felipe al fondo. Ese apocalipsis del PSOE que vaticinan desde distintos intereses yo lo pondría entre paréntesis, hay mucho entrenamiento en conflictos internos y salir de barrizales impracticables es su especialidad. Así que, como esta situación no es nueva, todas estas predicciones optimistas por exceso o tremendistas por defecto sobre el futuro del PSOE, como a Cantinflas, me resultan intermitentes, indescriptibles, inverosímiles, incompatibles, intransigentes e intransferibles. Y, francamente Escarlata, me importa un bledo.


Los verseadores populares canarios llamaban cuarteta al conjunto de cuatro décimas espinelas que contaban o proponían un asunto concreto. Esta es, por lo tanto una cuarteta, 40 versos:

Foto ps1.JPG


¿Y PEDRO SÁNCHEZ QUÉ HARÁ?


I

Se vota la investidura

en una segunda ronda,

el que pueda que se esconda,

que la política es dura.

Que se cuelan caraduras

es creencia general,

si el chasis aguantará

es la fanfarria conjunta,

mientras todos se preguntan:

¿Y Pedro Sánchez qué hará?


II

Unos votan abstención

"para salvar el Estado",

que está muy deteriorado

por tanto lerdo y trincón.

Me asalta la sensación

de que nunca acabará

el perpetuo bla, bla, bla,

culpabilidad presunta,

mientras flota la pregunta:

¿Y Pedro Sánchez qué hará?


III

Dicen que en el Parlamento

los protocolos exigen,

y quienes votan se afligen

porque ha llegado el momento.

Explican los argumentos

de lo que ellos votarán,

se abstendrán o negarán,

con el mango o con la punta,

sin respuesta a la pregunta:

¿Y Pedro Sánchez qué hará?


IV

Pues, sí, Sánchez, eres centro

de aplausos, dudas y sables,

unos te han echado un cable

y otros barren para adentro.

Y, culminado el encuentro,

a Rajoy se investirá,

pero fuerte sonará

la memoria de tu nombre;

preguntarán, no te asombre:

¿Y Pedro Sánchez qué hara?


farwestt.JPGPermítaseme insistir en el símil cimematográfico, pero es que esto se parece cada día más a una película del Oeste. Nos habían dicho que el nuevo sheriff era Obama (Dios nos libre si le sustituye uno de pelo color calabaza), pero le ha salido un competidor en Putin, que ha llegado al pueblo y ya ha disparado contra las botellas del saloon, dice que como advertencia, que de momento no piensa matar a nadie; pero los vidrios rotos, además de que han puesto perdido el suelo, han hecho algunos cortes entre la clientela, que no sabemos todavía qué gravedad revisten. En España, al Gran Ranchero algunos de sus cow-boys le han salido rana porque se han puesto de acuerdo con los cuatreros para robar caballos, mientras se acercan al pueblo los ovejeros que anuncian que van a formar bronca este otoño. No se sabe si serán buenos con el revólver pero aseguran que tienen mucha munición; cuentan que se la quitaron a unos colonos que llevaban mucho tiempo en la zona, que se metieron en un desfiladero y cayeron en su propia trampa. Y en Canarias igual, es Dodge City, una ciudad sin ley; hay tiros a mansalva; algunos se escuchan hasta en Madrid y más allá, pero la mayoría no se oyen porque van con silenciador, aunque dan mal olor porque los pistoleros a sueldo han recargado sus cartuchos con excrementos (sin perdón).


tricolor.JPGEntre los que se lo toman todo como una ofensa personal, los que elevan a categoría suprema cualquier elemento y quienes se la cogen con papel de fumar, siempre hay motivos para el debate-bronca-griterío. Ahora es la bandera tricolor de las siete estrellas verdes, que cumple 52 años, y como a algunos cualquier cosa les huele a independentismo (o les conviene airearlo), han metido una vez más a los jueces en el baile para que impidan que esa bandera ondee en edificios oficiales. Al final consiguen lo contrario de lo que pretenden (o en realidad es lo que se proponen), dar publicidad a lo que quieren ocultar y hacer que muchas personas a las que las siete estrellas nada les dicen, o no ven la diferencia entre el azul de la bandera estatutaria y el celeste de la estelada, se pongan de parte de la libertad de izar cualquier bandera, y más si se trata de un recuerdo a un momento de nuestra historia en el que tratábamos de recuperar nuestras señas de identidad. Quien más quien menos, en las parrandas ha cantado lo de la bandera tricolor, como si hubiera sido un himno inventado para esta bandera, cuando es sabido que esa era una canción que cantaban los garibaldinos italianos y también coronaba las parrandas de la Italia unificada, como se ve en una escena de Muerte en Venecia, cuando el protagonista encarnado por Dirk Bogarde es "asaltado" por unos músicos que andaban de juerga y recolección cantando la mencionada tarantela en homenaje a su bandera. Y tampoco es la canaria la única bandera tricolor. En realidad, medio mundo está plagado de banderas con tres colores, no solo Canarias e Italia. mv22.JPGDesde Bolivia a Francia y desde México a Rusia, hay banderas tricolores por todas partes. Y la estelada celeste canaria es una más. Como empiecen a prohibir, la gente se va a enfadar; de hecho, yo me estoy alterando, porque esa bandera forma parte de nuestra historia y la gente que la ondea merece respeto, no que le manden a los guardias. Y eso que nunca he sido un encendido defensor de símbolos que estén por encima de la vida de las personas, la tolerancia, la justicia y la libertad. Esas banderas sí que tienen tela. Así que no es hora de andar enredando en debates estériles.


En 1873, Amadeo de Saboya devolvió la corona que había ceñido dos años. En España se dan situaciones muy pintorescas, ya que a este rey fueron a buscarlo y lo coronaron unas cortes republicanas emanadas de la revolución de 1868 que derrocó a Isabel II e instauró la I República. Al irse, Amadeo envió una carta a Las Cortes en la que venía a decir que los males de España son las inacabables rencillas entre españoles. En 1912, Antonio Machado publicó en su libro Campos de Castilla un poema que acaba con estos versos romanceados: "Españolito que vienes / al mundo te guarde Dios./ Una de las dos Españas / ha de helarte el corazón". Se quedó corto el poeta, porque te hielan el corazón las dos, que a su vez se multiplican enfrentadas como las cabezas de la hidra mitológica. gIMG_3583-1.JPGY así es España, una y otra vez, porque, cuando se estableció la mencionada I República, no hubo forma de ponerse de acuerdo en si federalista o unionista, y encima había disparidad de criterios en la distribución territorial, en las atribuciones de cada estamento... En casi todo, y el colmo es que el color malva de la bandera pretendía ser el rojo carmesí de Castilla, como unificadora, pero un mal tinte o una imprenta defectuosa lo convirtió en malva, y así lo dejaron para más adelante. Muy español.

Por si hubiera poco pifostio, en octubre de 2016 España vuelve a sus esencias, buscando camorra porque así lo manda su ADN. Ahora es el Tribunal Constitucional el que abre otra escotilla declarando inconstitucional la ley catalana de 2010 que prohíbe las corridas de toros. Claro, uno se pregunta enseguida por qué se anula la ley catalana y no la canaria de 1991 que tiene las mismas consecuencias. La respuesta es técnica, y por lo que se ve, por una vez los canarios hemos sido más avispados, porque la lidia de toros está reconocida legalmente como patrimonio cultural de España y es por lo tanto competencia del estado central. Ninguna comunidad autónoma puede prohibirla, y lo que hizo Canarias fue proscribir "la utilización de animales en peleas, fiestas, espectáculos y otras actividades que conlleven el maltrato, la crueldad o el suplicio de estos". Es decir, la consecuencia es que no es posible realizar corridas de toros, pero no se veta expresamente, porque hacerlo anularía la ley por inconstitucionalidad. Ya dice el refrán que el que hizo la ley hizo la trampa.

El caso es que, de una manera o de otra, siempre hay alguien, con mucha, poca o ninguna razón, que está levantando liebres, abriendo debates interminables e inútiles y crispando por cualquier motivo real o inventado como las mangas de la camiseta de Piqué. Da igual que el tema sea financiero, deportivo, artístico, gastronómico o de cualquiera otra índole; siempre acaba convirtiéndose en un asunto político. Al final, por desgracia, el rey Amadeo y Antonio Machado siguen teniendo razón. Y, la verdad, es agotador.


Pedro Lezcano es un nombre de nuestra literatura mil veces repetido, con todo merecimiento porque es un referente literario del siglo XX en Canarias, pero no reconocido en todas sus dimensiones. Tiene una etiqueta, la de poeta -que lo es- y creo que toca ensanchar el campo visual sobre su obra literaria. Pero Lezcano es, en efecto, un gran poeta, pero su creatividad tiene muchas caras, dentro y fuera de la literatura. Una de ellas es el teatro, en el que fue actor, director y motor de un grupo de entusiastas aficionados que se lanzaron en los años cincuenta a hacer teatro con vocación profesional, para llenar el vacío que había en los escenarios isleños.

Ruleta.JPGTambién fue autor. No se prodigó mucho en esta faceta, pero sí que escribió trabajos muy interesantes. Las generaciones más jóvenes pudieron verlo en todo su esplendor cuando interpretaba (que no recitaba) La maleta, pieza que él concibió como un monólogo. En ese momento, Pedro Lezcano era autor, intérprete y director de sí mismo, y quienes lo vieron aunque solo fuese una vez recitar este monólogo no necesitan mirar un vídeo para volver a verlo y escucharlo con ese dominio tan certero que tenía de su voz en un escenario. Ya lo tenemos grabado a fuego.

Por ello es motivo de alegría que el Cabildo de Gran Canaria se haya puesto manos a la obra para mostrarnos ese Pedro Lezcano menos conocido pero no menos importante. En unos meses saldrán sus textos en prosa -gran narrador, por cierto-, y ahora mismo se ha publicado La ruleta del sur, el texto de la obra teatral, acompañado de un trabajo magnífico del profesor Felipe García Landín, gran conocedor de la persona y la obra de Lezcano. Esta edición no podía haber caído en mejores manos, porque García Landín rescata cada matiz, cada momento, y señala una ruta de lectura magistral. La ruleta del sur tiene un planteamiento muy original del amor y el dolor, es teatro arriesgado en todas las acepciones de la palabra, como argumento dramático y por el peligro que suponía en la dictadura escribir sobre temas sociales.


Ruleta1.JPGParece una juego de muñecas rusas criticar la labor del crítico, por eso evito entrar en detalles, pero aconsejo este libro, tanto por la vuelta a las librerías de esta obra escénica de Pedro Lezcano como por el delicado trabajo realizado por el profesor García Landín, que también prepara la próxima edición de la obra narrativa de Lezcano. Y es que debe conocerse de forma general que hay otro gran Pedro Lezcano fuera de sus versos, que no de su poesía, porque él nunca podía separarse de ella ni cuando escribía manuales para aprender a jugar a ajedrez (otra de sus vertientes).


45IMG_3555.JPGLa democracia permite que pululen por ella sus enemigos, y hay que poner mucho cuidado porque cualquier medida restrictiva nos puede llevar a terrenos cercanos al autoritarismo. Ahora bien; todos sabemos el peligro que para la convivencia supone el aumento de la intolerancia, las corrientes neonazis que se acercan a los jóvenes en forma de grupos musicales, con letras incendiarias, no por su rebeldía, que sería lógico en la juventud, sino por sus contenidos racistas, xenófobos y excluyentes. Hay un paneuropeismo que cruza fronteras, y los estados de la UE siguen mirando hacia otro lado. Uno de los grandes problemas que se nos echa encima es el de la violencia juvenil, alentada desde el mundo incontrolado de Internet y algunas casas discográficas. Si legislar puede conducirnos a otro fascismo desde el poder, la democracia y la tolerancia deben defenderse con una campaña descomunal que anule la perniciosa propaganda neonazi sobre los jóvenes. Algo hay que hacer.


Foto fijadylan.JPGPongo por delante que me encanta Boy Dylan. Hoy le han dado el Premio Nobel de Literatura. Otras veces, a la media hora, había en todos los grandes medios digitales opiniones de críticos, estudiosos, periodistas y escritores. Han pasado más de tres horas y todos se limitan a dar la noticia, poner unas fotos y hacer una encuesta, que en todos los casos no está de acuerdo con el fallo entre el 65 y el 80 por ciento. Nadie se moja, yo solo cavilo y supongo. Y pregunto que si a Dylan, que toca la armónica, le han dado un Nobel de Literatura, ¿cuál será el tamaño del premio que le den a Elton John, que toca el piano? Ah, sí, las letras. ¿Y Georges Brassens, Chabuca Granda, Lluis Llach, Violeta Parra, Jacques Brel, Atahualpa Yupanqui, Georges Moustaki, Consuelo Velázquez, Bruce Springsteen, Joan Manuel Serrat, José Alfredo Jiménez...? ¿Cómo es que ninguno estuvo nunca ni de lejos en las listas de Estocolmo? Está claro, es la armónica.


4DSCN2410.JPGHay fútbol casi diario en televisión, pero resulta que hay muchos canales. Ya, ya sé que las alternativas son malas, y que la mitad de los noticiarios son fútbol. Hay en España un paro galopante, los comedores sociales no dan abasto, crece la pobreza incluso en personas que trabajan, hay violencia de género incontrolada, intolerancia de todo tipo y abandono de los más débiles. Y, claro, el problema es que Sergio Ramos y Messi no podrán jugar durante un mes por lesión. Es una desvergüenza el uso que se hace de los medios, como instrumento goebeliano para distraer de lo esencial, hasta el punto que desde sus consejos de administración y usando sus editoriales deciden gobiernos pasando por encima de lo que han dicho las urnas. El problema es que el centro de esta sociedad sigue siendo la televisión, que es el argumento que más se maneja incluso en las redes sociales. No digo que haya que convertir nuestras vidas en un ateneo, pero existe la radio, el libro, la música, el arte, la conversación, mirar a los ojos y en silencio a alguien querido, contemplar el grandioso espectáculo de la naturaleza, ver a la gente... Para quien no le guste, el fútbol diario tiene el mismo problema que los culebrones, el cotilleo, las series de tiros o las películas en blanco y negro. Si se emperra en la TV, cambie de canal; si no quiere vivir como un esclavo audiovisual, escoja sus programas, o elija el botón off. No hay programas, sino espacios de quince minutos en medio de la publicidad, que esa es otra, y se vende lo que determinan unos pocos. El binomio fútbol-TV no es solo una parte del problema, que es mucho peor; la cosa se llama desinformación e incomunicación. Paradójico y triste.


"Más generoso que el cañón, el tiempo,

y más artista." (Tomás Morales).


El poeta Tomás Morales Castellano nació en Moya el 10 de octubre de 1884. Su voz es uno de los mojones en nuestra poesía, y aunque casi siempre responde al cliché abigarrado del modernismo más sonoro, evocador de sirenas, tritones, dioses marinos y mitos oceánicos diversos, hay otras vertientes del poeta, como la de su compromiso con los aliados en la I Guerra Mundial y contra el horror que cualquier guerra significa, que aunque conservan el eco de su verso alado, tratan asuntos más humanos y terrenales. Prueba de ello es este fragmento de su Elegía a las ciudades bombardeadas.

Tm NM.JPG

(El poeta Tomás Morales (1884-1921) en los pinceles de Nicolás Massieu y Matos).


...


Gravita en torno al espectral paisaje

una inverniza claridad suriente;

bajo la lenta majestad del orto

surge el fracaso.

--


Con las ciudades de la guerra, heridas

en un terrible y militar encono,

torvas siluetas fantasmales trazan

sobre la niebla.
...



Bueno es siempre recordar a uno de nuestros referentes literarios.


El cuñadismo es una corriente sociopolíticofilosófica que consiste en pontificar sobre cualquier asunto, se sepa o no de él, tratando siempre de tener la última palabra. Si siempre hubo quien te explicaba temas concretos con terminología técnica que oyeron en un programa de televisión o leyeron en un prospecto médico y de la cual solo sabían el nombre (a veces un poco trastocado), con la irrupción de internet el cuñadismo florece en todo su esplendor. Siempre imaginamos al cuñado verborreico en la cena familar de Navidad, pero ya es cosa general, sin distinción de sexo, edad, condición o creencia. El cuñadismo se ha democratizado.


33DSCN4611.JPGDe toda la amplísima gama de especialidades cuñadistas, en las conversaciones que mantengo y en las que escucho sin querer en la guagua, la panadería o cualquier sala de espera, me llama especialmente la atención el auge del supuesto conocimiento que se aparenta tener de las propiedades y los efectos de determinados elementos, cuyos nombres acaban en -ina, que van desde las hormonas a cualquier otra sustancia que produzca el cuerpo humano o que se le pueda administrar. Habíamos oído hablar de las endorfinas, de la adrenalina y de drogas muy poderosas, como la morfina, que tienen aplicaciones médicas. Pero es que ya se habla entre legos de prolactina, melatonina, tirotropina, vasopresina, serotonina y, la más glamurosa y peligrosa es la sustancia relacionada con el amor, y que te hace escuchar entre adolescentes que la pasión arrasadora surgida en los corazones de Romeo y Julieta sucedió porque iban hasta arriba de oxitocina, no porque la hubieran tomado, sino porque sus cuerpos la producían y se ve que tenían estropeado el regulador.

Y viendo qué disparates están provocando los políticos, sea en Gran Bretaña, en Estados Unidos, en Colombia y, por supuesto, en España pasando por Cataluña, me pregunto qué sustancia les está nublando el juicio, aunque me temo que podría llamarse mezquina, cretina o egotina. Tendré que prestar más atención a las conversaciones ajenas en la cola de los embutidos.


Foto00974r.JPGDespués de lo ocurrido en el PSOE, solo quiero hacer un apunte sobre la destrucción del buen nombre y la imagen de una persona, y sobre la fabricación de un ser excelso que roza la santidad. Lo digo porque, entiendo que los avatares políticos por los que ha pasado Pedro Sánchez son prolijos, y seguramente habrá acertado en unas cosas y errado en otras. Ha presentado su dimisión después de que comprobase que el Comité Federal no apoyaba sus tesis. Ahora bien; ya se ha ido, ya no está, pero llevan varios días machacando su imagen, como si fuese la reencarnación del mismísimo Lucifer. Ya está políticamente fuera de concurso, pero hay que incinerarlo y esparcir sus cenizas para que no se le ocurra volver a asomar la cresta. Por el contrario, de repente ha aparecido en escena el presidente de la Gestora, que lo es también de Asturias, Javier Fernández. No dudo de que sea el hombre honesto, ecuánime y aglutinador de voluntades (ya lo veremos) que retratan, pero es que una y otra vez nos lo presentan como un ser alado, infalible y con poderes casi sobrenaturales, que contiene en su osamenta al Capitán Trueno, a la Madre Teresa, al paciente Job y al arcángel San Gabriel. Hombre, que tanta saña con Sánchez y tanto panegírico enaltecedor con Fernández hace que al final no nos creamos ni una cosa ni la otra. Porque en definitiva, Pedro Sánchez no ha matado a nadie ni ha metido la mano en la caja, y puede haber sido incluso un mal Secretario General, cuestión de opiniones, pero no es el diablo con cuernos y rabo; por el contrario, Javier Fernández puede ser la figura serena que ahora se necesita (o no), pero si lo siguen pintando como un superhombre están fabricando un fracaso, porque los semidioses solo existen en los mitos clásicos y en los cómics. Y es que en España se extrema todo, para lo bueno y para lo malo, y tanto daño puede hacerle a Sánchez esa campaña sañuda en contra como a Fernández las loas que lo colocan en la peana de lo inalcanzable (la realidad es tozuda y casi nunca concuerda con las expectativas). Es que, digo yo, si realmente Javier Fernández es el mirlo blanco que necesita el PSOE, ¿por qué no lo han sacado antes?


Borges 111.JPGNada hay más borgiano que negar a Borges; no su obra, negar al supuesto Jorge Luis Borges Acevedo. Demasiado mítico para ser real. Sí, ya he visto que recientemente Mario Vargas Llosa ha dicho que es el único escritor contemporáneo de nuestra lengua equivalente a los grandes clásicos, y hay por todas partes fotografías en las que el tal Borges aparece junto a García Márquez, Severo Sarduy y muchos más, que se han publicado noticias sobre él en la prensa, que Joaquín Soler Serrano lo entrevistó hace 40 años para TVE, o que hay un amplio epistolario con el ensayista mexicano Alfonso Reyes. Incluso, he hablado con viejos escritores que aseguran haberlo conocido, y hasta hay quien tiene dedicado en la Feria del Libro de Madrid, con el número 333 (el último que firmó aquel día), el poemario Los conjurados (1985), que resultó ser también el último libro que Borges publicó en vida. Pues a pesar de todas estas razones que parecen evidencias, estoy convencido de que Jorge Luis Borges nunca existió.

Aunque el propio Cortázar lo reconoció como el primer editor que dio un texto suyo a la imprenta (el cuento Casa tomada), el propio Borges se encarga de desmontar a Cortázar: "No me atraen esos juegos de la incomodidad, contar un cuento empezando por el medio, etc. Todo eso es una imitación de Faulkner. Y si es incómodo en el mismo Faulkner, que era genial, imagínese". Aunque tampoco es tan raro, porque el Borges que hemos conocido no tenía pelos en la lengua a la hora de llevarse por delante a todo el siglo XIX español ("el movimiento romántico, donde España sirve para inspirar a todo el mundo, menos a los españoles"). Y alguien que pasa a cuchillo literaturas de cualquier tiempo que no sean orientales o inventadas, incluyendo a Goethe y Dostoievski (se salva El Quijote, menos mal), y solo habla con admiración de Virgilio y Bernard Shaw, y con mesura y respeto de Chesterton, Dickens, Poe, Melville y cualquier libro escrito originalmente en lengua inglesa, un hombre así no puede ser real y aplaudido hasta por los españoles. Es decir, no existe.

Dicen ahora que lleva treinta años muerto, y que hay una pretenciosa tumba en Ginebra, con inscripciones en lenguas vikingas, pero en realidad debió ser inventado por el escritor y filósofo argentino Macedonio Fernández, como el Bautista que anunció a Cristo. Dicen los manuales que Fernández tuvo especial ascendencia sobre Borges, Cortázar y Piglia. Nada dicen de las mutuas influencias entre Borges y Roberto Artl como supuestos capitanes de los grupos literarios de Florida y Boedo, en aquel Buenos Aires de los años treinta, con el tango en su apogeo atravesando una década de golpes de estado que casi eran la norma política. Pero a Roberto Artl le dio un letal infarto y en aquel avión que se estampó en Medellín viajaba Gardel. Había, pues, que esperar a Perón leyendo a Borges.

Otro de los hechos que me llevan a negar la existencia de un hombre llamado Borges es que, ya con 35 años, se le trataba como si amontonase Premios Nobel un año tras otro (al final nunca se lo dieron). Es verdad que en ese momento publicó Historia universal de la infamia, pero la mayor parte del Borges que hoy se deifica entonces no se había publicado. Cuando yo era joven, los profesores y los entendidos me recomendaban su lectura casi como más imprescindible que ninguna otra, leer a Borges era como entablar relación con un dios, y para entonces no habían llegado a las librería tres de los libros que más lo consagran como algo único desde que el ser humano dejó de andar a cuatro patas. Me refiero a que entonces no existían los libros de cuentos El informe de Brodie (1970) y El libro de arena (1975), y uno de sus poemarios más celebrados, Historia de la noche (1977). No se beatificó a Kafka antes de La metamorfosis, a Joyce antes de Ulises, ni a Faulkner sin El ruido y la furia. Borges es como si hubiera nacido con el cuño de la santidad literaria, y en su genealogía aparecen todos los prebostes del siglo XIX argentino, sea en la milicia, en la política o en las letras, aunque solo fuera un tatarabuelo considerado el máximo escritor del barrio de Palermo, que es otra nación sentimental. Y siempre, como oposición a la historia, se lamentó de no encontrar entre sus antepasados una sola gota de sangre judía.

Borges 333.JPGTambién dicen que es un híbrido de inglés aclimatado en Argentina y ginebrino educado en una adolescencia suiza. Tampoco; es distinto a todo. Creo que se elevó a sí mismo a los altares en la biblioteca de su padre, en el barrio de Palermo, el más grande y exclusivo de Buenos Aires, que no se codea con la villa-miseria, sino con los barrios escogidos de Recoleta, Almagro, Chacarita y Belgrano, y abierto al Río de la Plata. Recurre en sus textos a la memoria de su típica casa porteña de finales del siglo XIX, usando a menudo el patio y el aljibe como símbolos de una religión borgiana. Buenos Aires es a Argentina lo que Nueva York a Estados Unidos, dos entidades muy diferentes, la Pampa gaucha y el salvaje Oeste frente al refinamiento más que europeo de Manhattan y Palermo, porque ni siquiera todo Buenos Aires es el Buenos Aires de Borges, aunque se le cuela por las rendijas de la burla la ruralidad de los duelos a cuchillo que emparenta en preeminencia testicular las payadas de Fierro y el brío macho arrabalero, que se le adhirió seguramente cuando se puso a escribir letras para tangos y milongas.

No sé si el Borges que nos pintan desconfiaba de las mujeres o les tenía miedo. Estuvo interesado en el amor de muchas, hay un listado enorme de mujeres a las que se acercó, e incluso de las que pareció estar enamorado, pero curiosamente sus amores nunca fueron correspondidos. ¿Qué tenía aquel hombre distinguido, elegante y bien parecido, adorado como un dios literario que no interesaba amorosamente -y menos sexualmente- a las mujeres que galanteó? Esa es otra de las razones por la que creo que Borges es una quimera, alguna de ellas tendría que haberlo amado; pero no, y la que lo puso a los pies de los caballos casi mofándose de sus torpes besos fue la escritora Estela Canto, que dicen que le inspiró El Aleph, uno de sus mejores cuentos, que precisamente está dedicado a ella. Borges le regaló el manuscrito original y ella lo puso en subasta en Londres, por lo que cobró 25.000 dólares, que entonces era mucho dinero. Seguramente, las mujeres que dijeron haber pasado por su vida se apuntaron a una lista para trascender, pegando su nombre al que siempre se supo que era una deidad intangible y eterna. Por ello ninguna historia de amor fructificó. Será por eso que las mujeres son un cero a la izquierda en toda la literatura borgiana, aparecen muy poco en una obra repleta de mandarines de una China imposible, jeques de desiertos imaginados y hombres fracasados que se entregan a la muerte. Se habla de una madre entre amorosa y dominante, como en el caso de Gardel, y nadie sabe mucho más, porque él siempre se refiere a su padre, seguramente porque le legó su biblioteca en inglés.

Y su muy aireada amistad y compadreo con Silvina Ocampo y Adolfo Bioy Casares es otro argumento. Tengo para mí que el elegante y sofisticado Bioy Casares y su esposa, la poderosa Silvia Ocampo, tomaron el testigo de Macedonio Fernández para seguir inventando a Borges. Como coartada de esa amistad colaborativa, se publicó, bajo el seudónimo de H. Bustos Domecq, Seis problemas para don Isidro Parodi, un libro supuestamente escrito a cuatro manos entre Bioy y Borges, ya que por lo visto no cuajó el intento de hacerlo a seis manos, con Silvina Ocampo, un proyecto que nunca se concretó pero del que existen algunas notas firmadas por Borges, que debían ser normas para escribirlo. Son 16 condiciones en las que, entre otras recomendaciones, se aconseja evitar la falsa modestia o la vanidad excesiva, o huir de escritores clásicos del siglo XX muy característicos, que juegan con la realidad, el tiempo y el espacio. Es evidente que él lo incumple todo, y haciendo uso de la vanidad se coloca como clásico junto a Proust, Joyce, Kafka y Faulkner. También eleva a clásico a Bioy Casares, lo que abona la posible intervención de Silvina Ocampo y el propio Bioy.

Definitivamente, Borges no es un hombre, es una religión, aunque haya traducciones suyas muy libres de docenas de escritores, casi reescritas porque ser Borges es pura vanidad aunque se venda por modestia. Cuando leemos sus traducciones de Poe, Kafka, Kipling, Melville, Gide, Swift y otros (escasas mujeres, Virginia Wolf y poco más), estamos leyendo su lectura, porque reforma a su gusto, que para eso es Borges, y solo usa el rigor cuando traduce a sus adorados Virgilio y Bernard Shaw.

Borges 222.JPGSi entendemos que El Pentateuco fue redactado por los escribas hebreos durante el cautiverio de Babilonia, y se lo atribuyeron al Moisés que protagoniza el libro del Éxodo, y que La Odisea puede ser la firma común de muchos autores que confluyen en una historia mítica, que inventa, además, a un autor ciego, Homero, pudiera ser que Borges sea una intervención comunitaria para deificar la literatura, algo entre lo esotérico y lo fantástico, que determina que haya personas que creen haber conocido a Borges, haber hablado con él y hasta compartir autorías, y docenas de mujeres que afirman haberlo rechazado. Pero un hombre como él no pudo ser todo lo que es Borges, es muchas personas, y para convertir la literatura en religión tenía que ser de Argentina, que es el único lugar del mundo en el que se erigen dioses y diosas en el siglo XX, Gardel de la canción, Evita de la política o Maradona del fútbol. ¿Por qué no Borges dios de la literatura? Por eso lo crearon ciego, como a Homero, para que, como supuesta prueba de su existencia, escribiera estos versos: "Nadie rebaje a lágrima o reproche / esta declaración de la maestría / de Dios, que con magnífica ironía / me dio a la vez los libros y la noche". Puede que Borges no existiera, pero la obra de Borges es un libro sagrado equivalente al que redactaron los escribas hebreos en el cautiverio de Babilonia.

(*) (Este trabajo fue publicado en el suplemento literario Pleamar de la edición impresa del periódico Canarias7 del domingo día 2 de octubre de 2016).

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