los blogs de Canarias7

Archivos Mayo 2016


Decía el escritor norteamericano John Updike que, por la tendencia a premiar minorías, a él nunca le darían el Premio Nobel porque reunía todas las características desaconsejadas por la Biblia del multiculturalismo: blanco, anglosajón, varón, heterosexual y cristiano. Y, efectivamente, no se lo dieron. Traigo esta referencia a colación porque ya cansa tanta canariedad de usar y tirar, tanto ombliguismo retumbante que en nada se concreta y que suena muy fuerte cada año alrededor del Día de Canarias. 789yyyyyyy.JPGEs obligatorio sentirse orgulloso de ser canario, como si eso fuese un logro personal que necesitara un esfuerzo. Se es tonto o listo, rubio, moreno o pelirrojo, saludable o enfermizo, hábil o patoso por genética, y se es canario por nacer en Canarias, lo mismo que quien nace en Helsinki es finlandés. Ese es el mérito, nacer. Y por eso me pregunto qué es eso que hace que los canarios nos sintamos orgullosos de serlo y que los pobres y desventurados asturianos, ingleses, mexicanos y japoneses no tienen. Parafraseando a John Updike, como la mayor parte de la gente de por aquí, soy blanco si no escarbamos mucho en la genealogía, y además varón y toda esa ristra de características que también tienen extremeños o baleares, y que por lo visto me hacen especial sin yo saberlo. Puedo añadir en mi favor que sé tocar el timple y la guitarra (nivel asadero) lo suficiente para acompañar el canto de los aires folclóricos básicos de Canarias, además de un par de boleros, otros tantos joropos, huapangos y puntos cubanos y una zambita andariega de más al sur, que también son parte de nuestra identidad de ida y vuelta. Sé diferenciar una alpispa de un guirre y un cherne de una vieja. Cuando los urbanitas se ponen la chaqueta de estameña y demás atributos que por lo visto nos pertenecen por etnografía tal vez homenajeen a sus ancestros, pero en mi caso, campesino de nacimiento y niñez, están en mi memoria de lo cotidiano, como la cachimba, la quesera, el farol y el arado. También forman parte de esa memoria las nasas y el chinchorro, el azufre y las despedidas en el muelle a los emigrantes a Venezuela, los bailes de taifas y las partidas de envite.

789xxxxxxxx.JPGY en ocasiones, como ahora, se me activa mi furia intelectual cuando aparece alguien que trata de darme lecciones de canariedad, enarbolando precisamente cosas que apenas conoce de oídas. Y esos eminentes teóricos de la identidad son los que han llenado nuestras calles de franquicias y multinacionales que han laminado el pequeño comercio, se les llena la boca en Fitur hablando del queso de media flor (que probablemente no sepan cómo se hace) y copan todas las vías económicas en nombre de la canariedad. Eso sí, se concede la merced de que en los pasillos de las grandes superficies se vendan productos de la tierra. Pues miren, aprovechando esa furia domesticada, les digo que por culpa de estos que no se visten sino que se disfrazan de canarios tenemos las tasas de paro más altas de la UE, los salarios más bajos de España, una economía concentrada mayoritariamente en una sola actividad, y tengo que aguantar lecciones de identidad porque ellos han sacado del armario "el traje de típico", aunque siguen creyendo que el plátano y la esterlitzia son plantas autóctonas. Esa memoria es respetable porque hay mucho sudor de nuestros mayores, pero se olvidan de la que nos puede hacer avanzar y que es olvido consciente: hemos sido los primeros en España en usar cubiertos para comer, en alumbrado público, en agua corriente en cada vivienda, en usar cuarto de baño en cada casa... Todo eso nos vino por el mar, y no se pudo o no se quiso aprovechar, porque con el contacto con Gran Bretaña, si nuestra clase dirigente del siglo XIX hubiera sido otra, hoy estaríamos a la altura industrial de Cataluña, que si supo y quiso. Resumiendo: empiezo a estar hasta los epidídimos de tanta canariedad mutilada como discurso de justificación. ¡Ea, ya lo he dicho! Pero miren, como estamos en primavera, les deseo un feliz y luminoso 30 de mayo.


Suelo leer la prensa, escuchar la radio y ver al menos un informativo diario de televisión, y aparte de ese diferendo entre Rivero y Clavijo sobre la Ley del Suelo y los intentos reiterados del PP por entrar en el Gobierno de Canarias, constato que en estos días habrá primeras comuniones por coincidir con el Corpus, y por el Día de Canarias un sancocho por aquí, un asadero de sardinas por allá y reivindicaciones campesinas en medio del nuevo debate de si se trata de vestirse o disfrazarse de canarios. Se habla en esa ojeada/audiencia del superávit de la UD Las Palmas gracias a los millones por derechos televisivos, que no sé por dónde pillarlo porque hace poquito estaba casi en bancarrota, y de las complacientes declaraciones de responsables de Comercio y Turismo porque parece ser que están dándose números que significan más de todo, pero que no repercuten en salarios, empleo y condiciones de trabajo. En general, hay titulares que le amargan el sancocho/asadero multitudinario a cualquiera:


IMG-20150424-WA0006rr.JPG* El perfil de personas que tienen un empleo y que, aun siendo asalariados, se encuentran en situación de pobreza se asienta en Canarias. Es una tendencia al alza según Gonzalo Marrero, director de Cáritas Diocesana de Canarias.

* Preocupación en el Puerto de La Luz ante la caída de la mayor parte de sus actividades.

* El Cabildo grancanario pide erradicar la "situación de explotación de las camareras de hotel". La administración insular denuncia que estas trabajadoras suelen padecer fuertes dolores y en ocasiones se ven obligadas a tomar medicinas para soportar el intenso ritmo cercano a la esclavitud.

* Según el informe del consumo de alimentación en España, Canarias es una de las Comunidades Autónomas en las que menos se gasta en alimentación en 2015 (???).

También hay visitas de dirigentes en pre-campaña electoral, especialmente la de la esperanza trianera del PSOE, se habla mucho de Venezuela, de cierto partido de fútbol y hasta de concursos de gofio canario cuando hace décadas que el grueso del millo que va al molino es de importación, que me recuerda a los canarios nostálgicos que viven fuera de Las Islas y que, a falta de cherne, hacen sancochos con bacalao. Y con estos mimbres hay que intentar un feliz puente del Día de Canarias.


En estos días, he escuchado en diversos medios una especie de reivindicación de la decena de películas que, a caballo entre las décadas de los 70 y los 80 dirigió Mariano Ozores y protagonizaron Fernando Esteso y Andrés Pajares. Unos dicen que era un retrato social de aquella España, otros que definía lo español y ha habido hasta quien lo ha calificado de puro surrealismo. Esto se suma a la tabarra que viene dando Santiago Segura y su serie de Torrente, en la que se hace un cántico a la zafiedad en toda su dimensión, y que se cuenta como taquillaje exitoso del cine español; en estas películas, además del repulsivo e impresentable protagonista encarnado por el propio Segura, aparecen ya en el delirio del disparate -cuando no de la burla- eminencias artísticas como Cañita Brava, Kiko Rivera, Jesulín de Ubrique y un largo etcétera, que supongo que harán sonrojar a quienes sienten respeto por el arte interpretativo. Me pregunto si todo este homenaje a la grosería y la sinrazón no formará parte de una campaña de descerebración programada. Entre tanta inmundicia, ver un partido de fútbol se convierte casi en una sesión de arte y ensayo DSCN4033.JPGen comparación con lo demás que se empeñan en vendernos, que incluye libros que hablan sobre perros, sobre la televisión, chorradas diversas, memorias necias o incluso supuestas novelas, todos firmados por cantantes sin gramática, castigadores gallitos caducados, afamados figurones de la nada o caras familiares de la televisión. Es evidente que es el gran negocio de lo efímero.

Pero volvamos al nudo. Seguramente alguien defenderá en este punto que Pajares hizo también buenas películas. Es cierto, pero es que lo que se reivindica ahora no es precisamente su gran papel en ¡Ay, Carmela! Estas películas de Esteso y Pajares a las que me refiero no son surrealismo (lo son Tip y Coll, Faemino y Cansado y, por supuesto, la gran Amanece que no es poco). Aquella serie que empezó con Los bingueros (esto vale también para aquel fenómeno que llamaron destape), eran películas malas-pésimas, con argumentos en los que el machismo, la homofobia, lo cutre y lo grosero estaban por todas partes. Como muestra de lo retrograda que fue aquella serie, solo el título de uno de sus "hallazgos": Agítese antes de usarla (se refiere a la mujer y se comenta solo). Yo entiendo que cada cual come de lo que puede, pero de eso a reivindicar esos detritus como películas dignas de encomio y memoria va un trecho. Es que incluso creo haber escuchado que pudiera ser posible el retorno de la inefable pareja de cómicos a las pantallas. En la deriva que ha tomado la industria cultural, y viendo cómo se rescatan estos engendros desde la televisión pública, no me extrañaría, y lo más triste es que estas cosas se alienten, no solo en el colorín mediático, también se ensalzan en magazines supuestamente serios y hasta por renombrados adalides del supuesto humor inteligente. Es que tal vez quieren que volvamos a esa España de sublimación de la golfería, de machitos reprimidos, machotes homófobos, mujeres-objeto, ventosidades y otros endemismos medievalizantes. Que quede claro para quienes redacten presupuestos públicos: eso no es cultura, ni entretenimiento, ni humor, ni nada. Bueno, sí, es cultivo del embrutecimiento y la ignorancia.


El profesor y verseador Yeray Rodríguez ha puesto voz ante el Parlamento de Canarias a las verdades que se ocultan y a las mentiras que se esgrimen como verdades. Dijo muchas cosas, todas ciertas, y entre ellas dos que forman parte de un mismo paquete. Ahora que tanto se habla de identidad cuando en realidad nos están franquiciando por todas partes, denunció "que no importe no ser lo que somos con tal de que se hable de nosotros y vengan más turistas"; dijo también que son claros los beneficios económicos (que llegan a quien llegan) que trae rodar en Las Islas grandes producciones cinematográficas, y consideró "paradójico que se elija Canarias como plató solo por las ventajas fiscales, para disfrazarnos de otros lugares". Amén.

wwww56723.JPGAl conocer sus palabras, me vinieron a la mente figuras como Giner de los Ríos, Pérez Galdós y especialmente Joaquín Costa, que trataron (por desgracia sin éxito) de ajustar el reloj español a la historia por medio de la Educación. Joaquín Costa fue un entusiasta de la generalización de la instrucción pública como instrumento de desarrollo social. También lo fue Pérez Galdós y más tarde el gran Ortega. Este fue el espíritu que daría lugar más tarde a la II República, que cambió la faz de la educación española en cinco años, con maestros y maestras entregados a la causa de la enseñanza y hombres de la cultura empeñados en cambiar una sociedad rural que seguía como en tiempos de los Reyes Católicos. García Lorca llevó el teatro clásico a los lugares más apartados de España y el autor teatral Alejandro Casona (otro olvidado) llevó a cabo un programa de lectura que todavía se recuerda en tierras del reino de León, donde era inspector de enseñanza. Y como ellos cientos. Luego vendrían otros que se encargarían de fusilar intelectuales, maestros y maestras, cuyo único delito fue enseñar y tratar de poner a España en el siglo XX. Las palabras de Yeray Rodríguez están en las actas del Parlamento, así como las de bailarín y coreógrafo Martín Padrón, y suenan al discurso regeneracionista de Joaquín Costa: "Despensa, escuela y siete llaves al sepulcro del Cid". Trasladado a Canarias, sería poner siete lajas de piedra viva sobre tantos siglos de caciquismo cultural, que es el que sostiene el cultivo de la ignorancia y la desigualdad.


Se habla de mitos del cine. No hay; el verdadero mito es el propio cine. Dicen que cada época tiene sus leyendas, que se han ido superponiendo y renovándose, porque muchas veces un nuevo mito no es más que una versión de otro anterior (p.e.: La Bella Durmiente viene de Pigmalión). En el siglo XX, se dijo muchas veces que tal o cual persona era un mito, lo cual es inexacto, porque un mito no es una persona, sino un relato que ejemplifica otros muchos. En realidad, el gran mito del siglo XX es la imagen, que se compone con medios de comunicación diversos, a la cabeza de los cuales está sin duda el cine. No hablo de actores, artistas o cineastas icónicos, sino del cine mismo. Lo hemos visto muchas veces y lo hemos vuelto a comprobar en estos días con la presencia de Brad Pitt en Las Palmas. Si en su lugar hubiese venido otra figura del cine con mucha presencia mediática, habría pasado lo mismo; y no hay necesidad de que quien venga traiga el cartel de guapo o guapa, ha pasado lo mismo con Woody Allen en Asturias. Y no solo es el cine, es la imagen, porque Cristiano Ronaldo o Lady Gaga son números uno en lo suyo, pero sin los medios y la imagen que proyectan solo serían un buen futbolista y una chica que canta muy bien. La posibilidad de ver en una pantalla, sea de cine o televisión, lo que nos es cotidiano acaba por convertirse en algo especial, y ahora media ciudad está esperando el estreno de la película Allied para tratar de reconocer una calle o una plaza que ha transitado.

03_28343333.JPGHace unos años estuve en el palacio de Schönbrunn, residencia de verano en las afueras de Viena de los emperadores de Austria-Hungría. Junto al gabinete en el que se reunieron en junio de 1961 Kruschev y Kennedy, líderes de las dos superpotencias de entonces, está el gran salón en el que se expone sobre maniquís el lujoso guardarropa de la emperatriz Sissi. Sedas exquisitas, gasas finísimas, pedrería, encajes y bordados de ensueño y, en fin, un derroche de belleza y riqueza. Justo enfrente, había por aquellas fechas una exposición del vestuario que lució una casi adolescente Romy Schneider en Sissi (no cedieron los originales para la película). Los turistas abarrotaban esta segunda sala, que sirvió para el cine pero cuyos vestidos al natural no tenían ni de lejos la prestancia de los originales, mientras que la sala del vestuario real estaba prácticamente desierta. Los ropajes de la emperatriz solo eran historia, pero los de cartón-piedra de la película habían sido llevados por Romy Schneider y vistos en las pantallas de cine. Es decir, parece ser que hoy las cosas valen en la medida en que pasan por los medios, especialmente por una pantalla, y esa es la esencia de la atención que despierta. Por ello, en otoño iremos al cine para ver si en Allied sale la calle que hemos paseado desde siempre sin prestarle el menor interés.


Si desde un planeta de tres o cuatro galaxias a mano derecha de Andrómeda viniese a La Tierra una expedición alienígena, encargada de hacer un informe para sus jefes, tendría que hacer dos: uno sobre España y otro sobre el resto. Sé que en otros meridianos también practican el agotador deporte de la bronca, pero suelen hacerlo porque suceden cosas. Aquí, si no hay, se buscan,la especialidad es crearlas, y cuando los problemas van solucionándose por sí mismos o -lo más frecuente- los incorporamos como un elemento cotidiano, siempre surge alguien que busca la manera de inventar otro, y otro... Y así llevamos siglos. Se te sube alguien al coche y trata de ajustarte el asiento, te reprenden porque llevas bufanda y el otro entiende que no hay tanto frío, te critican porque no quieres postre. Steladal.JPGEn el ADN español por lo visto no se grabó la palabra respeto, que en mi coche ajusto la distancia de los asientos a mi gusto, que tengo el frío que me da la gana, que tomo postre cuando me apetece y que eso no es asunto de los demás. ¡Es imposible que no te guste el regaliz! Pues mire, resulta que no me gusta el regaliz, y no pasa nada. Como si ya no tuviéramos bastante ruido, a Otegui le dan en Cataluña trato de capitán genera. En diez segundos empieza el zumbido. Otra más: alrededor de la final de la Copa del Rey de fútbol alguien ha vuelto a montarla, esta vez porque se prohíbe llevar banderas independentistas catalanas al estadio; nada se dice sobre otros símbolos, banderas o estandartes, que pueden ir contra derechos fundamentales; al especificar únicamente que no lleven esteladas, han apretado el botón de la gresca. Pues nada, ya la tenemos; en realidad sumamos otra tangana a las que llevan meses taladrándonos los oídos. En ese informe planetario tendría que decir que la consigna del sector hispano de los terrícolas es la de los Hermanos Marx: "¡Más madera!". Como dice un personaje de una de mis novelas "primero enciende el fuego y después se asusta porque arde". Escuchamos a menudo pedir que alguien arregle tanto barullo, pero ese apaciguador no figura en el catálogo de razas ibéricas. Cuando alguien invoca palabras como patria, pueblo, nación o identidad, es que está fundando una nueva bronca. Y el informe alienígena acabará con la frase que pronunció al dejar Madrid la esposa de un embajador norteamericano: "Spain is different".


xxojo11.jpgEs verdad que los avances tecnológicos han hecho dar un salto enorme a las formas de la vida cotidiana. Tenemos mandos a distancia que son en sí mismos instrumentos multimedia, teléfonos móviles, micrófonos unidireccionales... El continente asombra, pero el contenido es el de siempre, es decir, depende del talento, la creatividad y la inteligencia de las personas. Podemos tener el equipo audiovisual tecnológicamente más avanzado, pero si accedemos a una mala película, la tendremos en HD y sonido polifónico, espacial y en relieve y hasta con sabor a lima, pero la película seguirá siendo espantosa. Los canales aportan nitidez, velocidad o precisión, pero el mensaje es lo que da sentido a todo. Lo digo porque últimamente aparecen geniecillos sin lámpara que se supone son la quintaesencia de la originalidad, y habría que decirles que casi todos sus grandes hallazgos ya están en la cultura clásica, en la antigüedad china, en las culturas precolombinas, en la memoria tribal africana o incluso en las milenarias tablillas sumerias. Lo que más destaca es que parecen pensar que los demás no tienen acceso a la memoria común; muestran al mundo algo que por lo visto es la primera vez que surge sobre el planeta.

xxojo22.jpgHay humoristas que más que contemporáneos se venden como futuristas, y sus gags ya los bordó Buster Keaton o están en los clásicos Tirso y Moliére o los ultraclásicos Plauto y Aristófanes; contemplas a una luminaria de la comunicación política que ha descubierto el Mediterráneo con una propuesta tan brillante que se puede encontrar en Cicerón, Alfonso X El Sabio o incluso en las normas igualitarias entre hombre y mujer promovidas por la bizantina emperatriz Teodora (siglo VI). Escuchas a la más reciente gloria de lo que sea, que se jacta de romper las estructuras, reventar los convencionalismos y poner la primera piedra de una nueva era, como si no hubiera sido esa la cantinela secular de todos los movimientos que quisieron oponerse al anterior; si atacas la estructura, hay que hacerlo con conocimiento de ella, porque de lo contrario no hay parroquiano que entienda; esos cambios sí que ocurren alguna vez, no cada jueves, sabiendo qué pared derribar, pero lo que suele suceder es que el nuevo Dante-Mozart-Picasso usa la piqueta al azar y el edificio cae, pero los pazguatos interesados le siguen el juego y pregonan que es un adelantado a su tiempo. Es decir, se desprecia lo bien hecho, y cuando no existe la capacidad, no para ser el mejor, simplemente para ser razonablemente bueno, se busca ser el primero en hacer algo, y si ello no es posible se vende el matiz de ser el único que hace una parte de ese algo. Una competición que se alía con el papanatismo de tragar con lo que se dicta como moda.

xxojo33.JPGEn esta fase de la colectiva alucinación política y social que nos envuelve, ya he escuchado docenas de supuestas primigenias maravillas que suenan a libro de autoayuda por encargo; ya veo venir que, para explicar distintas asociaciones en busca de votos, algún Churchill de saldo se adjudique el viejo dicho tribal del vecino continente "si quieres ir rápido ve solo. Si quieres llegar lejos ve acompañado", que aparece hasta el cansancio en anuncios, memes y whatsapps. Prefiero las cosas bien hechas, porque ya conocen aquel latinajo que traducido significa que original-original-pata negra ya solo nos va quedando el pecado del Paraíso, que me parece que no fue el de soberbia, sino el de creer que los demás son tontos.


Precisamente hoy, en el que el 15-M es un mojón en el camino de la democracia, hemos sabido de la muerte de dos personalidades muy distintas, pero que pusieron su gota de agua en el océano de La Libertad, con mayúsculas. El primero, el gran pintor Pedro González, la defendió con su creatividad insumisa y un enorme talento artístico. Es una figura imprescindible en las artes plásticas del siglo XX en Canarias, que impartió magisterio plástico y humano, y cuando tuvo que bajar a la política real, lo hizo para regentar la ciudad de La Laguna, a la que ya tiene unido su nombre para siempre. Se ha ido silenciosamente, pero la noticia de su muerte ha sonado como un campanazo en toda Canarias, especialmente entre las personas que aman la libertad y admiran el talento y arte. Los medios destacan más su paso por la alcaldía lagunera que su inmensa presencia en el arte, aunque en las dos cosas no fue uno más, pues no hablamos de "un alcalde", sino de "El Alcalde" de una ciudad esencial en la Historia de Canarias.

pedrrrrolglezz.JPGEsta mañana también se ha sabido que el 1 de mayo falleció en su casa de Estepona la actriz francesa Madeleine LeBeau, que seguramente es conocida solo por gente muy cinéfila. Se da la circunstancia de que era la última persona del equipo artístico de Casablanca que aún vivía. Sobra decir el peso que tiene esta película en la historia del cine y en la memoria colectiva, es un fogonazo recurrente de la lucha por la libertad. Madeleine LeBeau es la chica que, con 19 años en 1942, guitarra en mano, encabeza el canto de La Marsellesa en una de las escenas más deslumbrantes de Casablanca. La película, sin quererlo, era su propia historia, porque ese tortuoso camino de la supervivencia vía Lisboa fue transitado por una Madeleine LeBeau casi adolescente huyendo de la Francia ocupada por los nazis. Su aparición en al papel de Ivonne es fugaz, pero le sirvió en una discreta pero solvente carrera cinematográfica, y además de la novia despechada de Bogart, sería más tarde una de las muchas mujeres que amó el personaje de Mastroianni en la película Ocho y medio de Fellini. Por lo tanto, desde hoy y para siempre serán dos iconos de la lucha por LA LIBERTAD.


Se supone que vivimos en una democracia, en la que lo que nos interesa públicamente es el bien colectivo. Ahora mismo, los políticos y los afamados columnistas y tertulianos que van de estrellas y podrían ahorrarse su palabrerío porque ya sabemos de quien es vocero cada cual, tendrían que estar en los asuntos que a todos nos atañen. a saber: qué pasa con las personas dependientes sin ayuda y una burocracia infame, cómo se va a recuperar el sistema sanitario cuando obtener una radiografía es larguísimo, y más largo que la vea un especialista; bacanal.JPGcómo se va a acometer el sistema de pensiones; de qué manera se dinamiza el flujo económico con salarios de miseria... Pero no; cuando no están apuñalándose en privado o a través de los medios y mecanismos a su disposición con dinero público, se pasan la vida haciendo listas, debatiendo alianzas para no se sabe qué, enarbolando fotocopias de esto o de lo otro y entonando discursos ante enfervorizados partidarios, en una bacanal de narcisimo que da vergüenza ajena. Llevan desde el otoño jugando al escondite, y ahora se anuncia otro interminable periplo de descalificaciones, bravatas y chulerías. Y encima pretenden que les riamos la gracia. Hay más de uno que debería tener la gallardía de desaparecer o al menos hacerse a un lado, pero siguen los mismos, diciendo lo mismo, respondiendo lo mismo y pretendiendo que algo cambie, cuando se ha demostrado que no hay más cera que la que arde. Pocas veces se ha visto en una democracia un espectáculo tan pobre, tan procaz y tan triste. Que la gente siga esperando, sufriendo o incluso muriendo no les importa. Los hechos hablan.


"...Dice mi padre que un solo traidor
puede con mil valientes...
"
(Alfredo Zitarrosa).

***

Cada vez que escucho la canción Adagio a mi país, del cantautor uruguayo Alfredo Zitarrosa, tengo la sensación de que la escribió pensando en Canarias. Pero no, su canción habla de la República Oriental del Uruguay, que aunque su extensión es 23 veces la de Canarias, tiene solo poco más de tres millones de habitantes. Tiene en común con nuestras islas que es una sociedad pequeña, fundada por 16 familias canarias y que se ha construido con una sucesión de inmigraciones que se han mestizado sobre el esquilmado sustrato aborigen. Por lo tanto, su proceso es paralelo al nuestro, con colonización comercial británica incluida, y la independencia no cambió la estructura, solo que el lugar de un enviado de la corona española fue ocupado por un criollo con pedigrí. Siguieron mandando los mismos, los dueños mantuvieron sus prebendas y dominios, a los pobres los mantuvieron a raya y la política es sucedáneo de lrivalidad entre ricos, aunque de vez en cuando se les escapa un espontáneo que hace algunos cambios, que son corregidos inmediatamente para que, como en El gatopardo, todo siga igual.

kPICT0085.JPGUna forma de mantener esa rigidez vertical es cultivando la ignorancia, falsificando la cultura y promoviendo el embrutecimiento general. Quien saque la cabeza del agua la pierde, y silenciar es el arma más eficaz porque no hace ruido ni necesita el uso de la fuerza. Pero es también una forma de violencia, y siempre hay alguien del país o de fuera comisionado para establecer falsos prestigios y acallar cualquier estridencia que ponga en riesgo el status quo. Por debajo, una legión de anodinos e insignificantes aduladores hacen el trabajo sucio, que resulta muy fácil, se trata solo de silenciar, ocultar y provocar el olvido de algo que es importante y por lo tanto dañino para la apuntalada arquitectura de siempre. De entre esa tropa adocenada entresacan las glorias locales, que alcanzan con ello un fulgor inesperado que saben que no merecen, aunque algunos acaban creyéndoselo. Pensábamos que al acabar el franquismo todo cambiaría; pero con la llegada de la democracia ese sistema se intensificó, y el resultado es la desarticulación cultural de estas islas, porque no hay estructuras canalizadoras. Cada vez que algo empieza a hacerse sólido, lo dinamitan. En cuanto detectan el talento, alertan a sus sicarios para que neutralicen el peligro. Crear necesita mucho esfuerzo y grandes impulsos; por el contrario, destruir es fácil, basta con desprestigiar o simplemente ocultar. Ese es el trabajo de los mediocres, porque, como canta Zitarrosa, un traidor puede con mil valientes. Qué tristeza.


Como es fin de semana, me ha dado por pensar bajito, pero resulta que pensar es como el comer y el rascar, empiezas y sin darte cuenta surgen preguntas. Y es que pensar tal vez es eso, generar preguntas, porque nunca hay respuestas definitivas. Ni siquiera podemos estar seguros de lo que se entiende como certezas absolutas, hijas de la ciencia, porque luego viene un nuevo hallazgo, incluso con su ecuación, que desdice lo anterior y se planta como definitivo... hasta que aparezca otro Isaac Newton, otra Marie Curie u otro Stephen Hawking. Y esta generación de preguntas me ha llevado a lo de las sociedades creadas en paraísos fiscales, que Panamá es solo uno de los centenares que existen. Pongo por delante que aquí hay tres cosas que rechazo y condeno: la insolidaridad al restar recursos al propio país, la hipocresía de tratar de aparentar honorabilidad, y por último la falta de ética al engordar fondos que casi nunca se utilizan para el bien colectivo.201605y06_214746.jpg Por eso se me encadenan y amontonan las preguntas: ¿Estar en esos asuntos es ilegal de código penal o se queda en escándalo y espectáculo como acudir a un funeral borracho y con camisa hawaiana? Si fuese solo lo segundo, estamos ante la madre de todos los cotilleos, murmuraciones y desprestigios; si es delito ¿están los agentes judiciales poniendo en funcionamiento todos los mecanismos jurídicos en sus manos? Como la televisión es la que manda, también me pregunto si estamos ante un gran reality cuyas consecuencias para los afectados solo pueden ser mediáticas. Unos medios periodísticos van soltando nombres a cuantagotas, aunque ellos mismos aseguran que poseen información contrastada sobre centenares o tal vez miles de nombres. Si alguien es conocedor de un delito, ¿no tiene la obligación de ponerlo en conocimiento de la fiscalía? Y si esto no sucede ¿no tienen los poderes judiciales capacidad para exigir esa información a quien anda gritando que la posee? Ya, ya, es información confidencial, que deja de serlo cuando la publican, y lo que hay que proteger son las fuentes, no el delito. Ah, que no es delito ¿o sí? Montar un culebrón por entregas con la publicación de nombres con dosificador no me parece que sea una actividad periodística seria. Si alguien sabe que se ha cometido un delito (o muchos delitos), habría que poner esa información sobre la mesa y ante la Justicia; y si solo es lo de la camisa hawaiana ¿a qué viene tanto griterío? Hasta donde yo sé, evadir impuestos y falsear actividades económicas tiene sanción, administrativa o penal dependiendo de la cuantía. Pero aquí solo escucho vocerío y batahola, pero no veo que alguien mueva ficha. Y es que no escarmiento: esto de pensar me da que va a ser el origen de mis migrañas. ¿Pensar migrañas panameñas? No tiene sentido, o... ¡Buf!


tamborrada1.JPGComo en la vieja canción Mis noches sin ti, tiemblo al pensar en los casi dos meses de ruido electoralista que se nos viene encima. Decía Einstein que si haces siempre lo mismo no esperes conseguir resultados distintos, y aquí parece que todo el mundo sigue machacando su yunque, porque no saben proponer otra cosa o tal vez con la esperanza de que se vuelva realidad el principio goebbeliano de que una mentira mil veces repetida se convierte en verdad. Ya estamos en precampaña, y es entre cansina y enloquecedora la lista de frases que una y otra vez venimos escuchando desde el 20-D. Ya son lugares comunes como "brillar por su ausencia", "marco incomparable" o ese que nos habla de algo "como Dios manda", y nunca nos dicen cuándo, dónde y a quién mandó Dios hacer una paella, bailar una polca o darse un baño de una determinada manera. Lean y verán que tengo razón:

Estamos en el buen camino. Vamos a conformar un gobierno de cambio. España necesita un gobierno constitucionalista. Es la hora de un gobierno transversal. Necesitamos un gobierno progresista. tamborrada.JPGEs necesario crear la cultura del diálogo. Urge acometer la regeneración democrática. Reformemos la Constitución porque hay muchos españoles que no la votaron en 1978. La reforma de la Constitución no es una urgencia, nos ha servido durante más de 37 años. Hay que plantearse una nueva forma de relación entre los territorios que forman España. Hemos iniciado la desconexión con España. No vamos a permitir la secesión de un trozo de España. El mandato de los ciudadanos es claro: debe gobernar la lista más votada, que obtuvo más de siete millones de votos. Hay 15 millones de españoles que han pedido un gobierno de cambio. En nuestra fuerza política todo el mundo apoya el liderazgo actual sin reservas. En la mayor parte de los estados de la UE gobierna una gran coalición de los conservadores y los socialdemócratas. La gran coalición solo se da en poquísimos países de la UE.

De todas esas frases (no sé si ideas) la que resulta más enigmática es la de la regeneración democrática, una expresión que puede significar cualquier cosa, lo mismo que la lucha contra la corrupción o el interés general, algo evanescente que todos nombran pero que no definen porque seguramente son solo palabras. Si a esto añadimos las homilías de Anguita, Felipe González, Aznar, Zapatero y los líderes extranjeros, ya solo falta que un día de estos derrame sobre nosotros su magisterio el único pez gordo jubilado que no ha hablado. Y no lo descarto.


Esta legislatura breve y languideciente a la fuerza ya no admite más comentarios: se comenta por sí misma, y deja en evidencia la ineptitud de quienes se dicen representantes de la soberanía popular. Se supone que la política no es una profesión y que las personas que acceden a ella son elegidas por sus conciudadanos porque son idóneas para desempeñar una función necesaria para la colectividad. Pero resulta que no, que el sistema de partidos políticos, fortalecido adrede por la Constitución de1978, ha originado nuevos centros de poder, IMG_1037.jpgque se mantienen por el sistema de listas cerradas, y de esta manera se convierten en profesionales de la política. No están en un cargo circunstancialmente como un paréntesis de su vida para aportar su talento a la sociedad, sino que acaban olvidando cuál es su función y de dónde proviene su mandato. Ese es el motivo de las puñaladas por un puesto en las listas electorales, porque hay gente que si dejase la política no sabría qué hacer ni dónde ir. Y en cada partido, la lucha por la dirigencia pasa por encima de los intereses de la sociedad y hasta del propio partido. Tienen muy claro que la oposición también es poder. Y ahora, que se pasan la pelota de la responsabilidad de la actual e inédita situación, podríamos evocar lo que ya es casi una definición de la II República: "Azaña pudo y no quiso; Prieto quiso y no pudo; Casares ni quiso ni pudo". Esto podría decirse ahora de los líderes de las cuatro fuerzas más votadas y que cada cual asigne las equivalencias.

Archivos mensuales

Blogs de Canarias7

...y los gatos tocan el piano

Ciclotimias

Ventana verde