los blogs de Canarias7

Archivos Enero 2015


zzzzzzzzzzzzzFoto1041.JPGHace unos días, y por sugerencia de un amigo, descubrí una frase de Bismark, el llamado "Canciller de Hierro" que consiguió la unificación alemana del siglo XIX (en el XX hubo otra). Suele decir otro amigo que "la verdad es la verdad, la diga Agamenón o su porquero", remitiéndose a Antonio Machado, que es quien hace escribir a su alter ego Juan de Mairena tal afirmación. Sobre esto se puede discutir, porque el propio Machado se rebate en el mismo texto diciendo que no es lo mismo contar la verdad vestido de turco que de occidental. Yo estoy (relativamente, claro) más con la primera de las afirmaciones. Bismarck nunca fue santo de mi devoción (ningún "iluminado" lo es), solía explayarse soltando bravuconadas, chascarrillos y sentencias de borracho. Y suele suceder -y ahora me apoyo en el refranero- que quien mucho habla mucho yerra, aunque como Machado me rebato deduciendo que, unas por dentro y otras por fuera, el que mucho habla alguna vez acierta. A Bismarck, que hablaba de todo a borbotones, un periodista le preguntó por España, que en aquellos momentos andaba por los inicios de la restauración canovista, y el autoritario alemán, dijo algo así: "España es el país más fuerte del mundo, lleva siglos intentado autodestruirse y no lo ha conseguido". PSOE, IU, PP, CIU, CC, y hasta el partido del Lucero del Alba, sean cristianos viejos, conversos bautizados o catecúmenos, no necesitan de nadie externo, son perfectamente capaces de dinamitarse solos. Esta vez, parece que el porquero de Agamenón decía la verdad; o lo que es lo mismo, que el inflexible, prepotente y antipático prusiano Otto Von Bismarck acertó; 135 años después, los hechos le dan la razón.


zzzzzzzzzbbbbbbi.JPGHace unos años, una biblioteca personal tenía un diccionario semántico y otro enciclopédico, imprescindibles para acometer cualquier tarea. Al crecer los empeños, hubo que hacerse con diccionarios más específicos: sinónimo-antónimos, filosofía, ciencias físicas y naturales, sociología, política, historia y hasta uno temático para ir a tiro hecho con los deberes de los niños. Poco a poco, nos hemos ido llenando de libros secuenciados por orden alfabético, volúmenes genéricos de lengua, literatura, arte, música o deportes, a menudo parcelados (vanguardias, ópera bufa, plantas dicotiledóneas...), y como son libros que hay que tener a mano, hemos enviado al trastero a Garcilaso, Kant, Balzac y Clavijo. Hay diccionarios de manualidades, espeleología, insultos y hasta de ángeles. Ahora vienen en DVD o se bajan de la red, pero también ocupan memoria en el ordenador. Por favor, no más diccionarios, tengo repletos los anaqueles y el disco duro.


Cuando la mañana del 27 de enero de 1945, el 60º Ejército soviético atravesó el río Sola, en la región polaca de Cracovia, se encontró de bruces con el horror más brutal que mente humana llegó a maquinar. Junto a la pequeña localidad de Oswiecim, los nazis habían erigido uno de los símbolos de la ferocidad enloquecida: el campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau, que había sido construido como tal en 1940 y fue ampliado varias veces para dar cobertura de odio a Hungría, el sur de Polonia y la región de la alta Silesia.

zzzzzFoto102222222.JPGAl hablar de los campos nazis dedicados a lo que Himmler llamó "la solución final" se repiten los nombres de Treblinka, Dachau, Mathausen, Bergen-Belsen o Auschwitz, que al ser el primero de los grandes liberados (es un decir, porque apenas había 7.000 personas vivas del casi millón y medio que cruzaron su puerta) se ha convertido en el símbolo de la ignominia. Pero los nazis construyeron quince mil campos de diferentes tamaños y con distintas "especialidades". Su obsesión y su eficacia alrededor de la muerte da escalofríos, y la manera en que lograron extender el odio y el miedo nos muestra la vulnerabilidad del alma humana, pues muchos fueron los civiles de los países invadidos que, por convicción o por miedo, colaboraron en tan lúgubre empresa.

El panorama que el 27 de enero de 1945, hace hoy 70 años, vio el mariscal soviético Zhukov lo verían luego muchos mandos aliados, como en abril el general Patton y el propio Eisenhower en el campo de Ohrdruf, donde obligaron a la población civil a ver el horror que habían construido para vergüenza de nazis, colaboracionistas e indiferentes.
El Holocausto es la degradación máxima del género humano, pero por desgracia no aprendimos y el mundo se llenó de gulags, jemeres rojos, señores de la guerra aquí y allá. Muchos de los dirigentes que honrarán junto al río Sola a las víctimas del horror nazi tienen en sus manos evitar que genocidios actuales continúen. Si no es así, poco valdrán las coronas de flores que pondrán hoy en Auschwitz-Birkenau.


Desde que existen tribus dominantes, imperios, revoluciones y contrarrevoluciones, el poder -cualquier poder- ha tratado de perpetuarse a toda costa, y quienes han ocupado la zona más alta no han dudado en usar todos sus recursos para controlar a los sometidos, aunque incluyera la destrucción física de estos. Las pocas veces que se invirtieron los papeles, el resultado fue el mismo. Hace más de cinco mil años que la Humanidad empezó a dejar por escrito su devenir colectivo (antes hubo sistemas simbólicos de escritura más ritual que intelectual), y vemos que siempre se repite la misma historia: dominadores y dominados. Los únicos animales que agreden por sistema son los que han sido adiestrados para ello por el hombre, porque hasta la fiera más letal ataca siempre porque tiene hambre o porque se ha invadido el territorio que garantiza su supervivencia. Solo el ser humano destruye incluso a su propia especie por motivos de poder, sea una nación contra otra, una clase sobre otra, una pandilla urbana para mantener su extraño dominio de una zona o una persona sobre un semejante.

zzzmarquesina.JPGEl ser humano alcanza niveles de crueldad, violencia e insensibilidad como ningún otro, por lo que la conclusión es muy nítida: somos los depredadores más peligrosos del planeta. Por dinero -que es poder- dejamos que mueran enfermos con una cura posible, alentamos guerras que son un lucrativo negocio incluso después de acabadas y condenamos al hambre o la esclavitud a adultos y menores indefensos. A veces, el nivel de crueldad se maquina aunque de ello no se obtenga beneficio; el ejemplo de este último exponente terrorífico es poner apoyabrazos en los asientos de las paradas de transportes públicos; ¿para comodidad de los viajeros que esperan? No, para evitar que los sin techo puedan acostarse en los bancos cubiertos por una marquesina que los resguarde de la lluvia. Crueldad gratuita.


zzzz308_150137.JPGEl paso mes de noviembre hubo un temporal literatura en la isla, diluvió buena poesía, y antes de la entrada del invierno todavía llovían libros como los de Noel Olivares y José Félix Sáenz-Marrero. Con el cambio de estación, tiempo pareció calmarse, pero inmediatamente, volvió la literatura, aunque esta vez el aguacero es de narrativa. El año pasado también cayeron novelas en la primera parte del año, y siguen corriendo las barranqueras de carrera larga con las últimas de Juancho Armas Marcelo, Pablo Martín Carvajal, Elio Quiroga y José Luis Correa, o las ediciones digitales de ATTK (Rafael-José Díaz, Santiago Gil, Juan Ramón Tramunt y Correa de nuevo). Pero ahora arrecia la tormenta, porque tenemos en las librerías, con la tinta muy fresca, las más recientes novelas de Javier Hernández Velázquez (Los ojos del puente), Miguel Angel Sosa Machín (Los pies del cielo), Ramón Betancor (Colgados del suelo) y la irrupción en la narrativa de Jonás Meneses, que nos ofrece una novela con un título sugerente y enigmático a la vez (Salacot). No puedo recoger toda el agua porque llueve mucho y bien, pero sí puedo decir que son todos los que están, aunque hay más. No sabría decirles cuál de estas novelas les recomendaría en primer lugar porque todas me gustan y hay diversidad de temas y géneros, y sus autores, a pesar de escritores son amigos. Había otro... Espera... Uno que publicó el Premio Getafe de Novela Negra... Otro que dio el campanazo porque ganó el Dassiel Hammett... Otro que publicó una falsa novela norteamericana de antaño bajo el heterónimo M. A. West... Otro que acaba de publicar Las flores no sangran... ¡Ah, sí! Resulta que el autor de las cuatro últimas novelas es la misma persona, responde al nombre de Alexis Ravelo y va como un tiro. Hay donde escoger, verbo de difícil conjugación en este buffet de exquisiteces. La solución perfecta es leerlas todas, porque vienen más.


La verdad es que cada día admiro más a los políticos por esa capacidad de disparatar sabiendo que los demás sabemos que disparatan. Paulino Rivero se lo apunta como una victoria, por lo que deduzco que los sacrificios que ha ofrecido a los dioses de Ucanca han hecho desaparecer los hidrocarburos. A ver, presidente, NO HABÍA PETRÓLEO. Las voces del Partido Popular, por su parte, desautorizan al Gobierno de Canarias y a los cabildos de Lanzarote y Fuerteventura, y los acusa de malgastar dinero público en campañas. Unos y otros tratan de venderse como ganadores de no se sabe qué, porque este año hay citas electorales y -es una opinión personal- están ahuyentando a los electores, que luego votarán -si es que votan- lo que mejor les parezca, con lo que tendremos otra función de rasgado de vestiduras.

DSCN4335667777.JPGPorque aquí la culpa siempre es de otros: el gobierno central es insensible con Canarias (véase lo que pasa en transportes, sanidad, educación o asuntos sociales), y el gobierno de Canarias se golpea el pecho a lo Tarzán porque en 2014 se ha batido el récord de turistas y de gasto por visitante, y no ha movido un dedo para que esa bonanza se refleje en puestos de trabajo y calidad del empleo y los salarios (¡que hay un 33% de paro, presidente!). Así que, el culebrón que ya ha empezado se lo regalo, voy a hacer zapping mental. Creer, lo que se dice creer, ya no creo a nadie, porque hasta el Papa Francisco ha perdido un oportunidad para callarse cuando habló en Filipinas de los atentados de París.


azxcFoto0104.JPGLa hipocresía es la conducta que trata de aparentar lo que no es. Supongo que nació en el mismo momento en que se manifestó el primer atisbo de inteligencia humana, y desde las culturas más antiguas fue criticada como contraria a la sinceridad. Al mismo tiempo, el mundo y los siglos de cultura se han construido también desde las apariencias, ocultando lo menos agradable y tratando de que lo que se viera fuese lo que la sociedad tenía como virtuoso en cada momento. Se decía, por ejemplo, que la mujer del César no solo debía ser honesta, también tenía que parecerlo. Las apariencias otra vez. Para convivir tratamos de combinar la sinceridad con una especie de hipocresía social, de otra forma estaríamos en conflicto permanente. Lo que ya no tengo claro es en qué punto estamos ahora mismo en este mundo, en el que se supone que hay que mantener unas posiciones lógicas y equilibradas, aunque solo sea con vista a los demás. Me da la impresión de que nos hemos quitado la careta, porque ya nuestra sociedad no oculta su clasismo, su racismo y la maniobras que antes no eran públicas. Hay 10.000 muertos por ébola en África y no pasa nada; se infecta una persona en España o en Estados Unidos y es noticia permanente en todos los informativos. Unos terroristas matan a docena y media de personas en Francia y el mundo se paraliza y se manifiesta en París con sus más altas personalidades a la cabeza; otros terroristas asesinan igualmente a 2.000 personas en Nigeria y no pasa nada, como tampoco pestañeamos con las docenas y docenas de muertos de cada día en atentados tremendos en Afganistán, Siria Irak o Paquistán. Los que mueren de hambre tampoco interesan. Es que ni siquiera se guardan las formas, y ya casi son recorrido turístico los sin techo que ha dejado la crisis en el Primer Mundo. Y los dirigentes (no solo los políticos, que también) siguen mintiendo, sabiendo que lo sabemos, con sus estómagos llenos y sus carísimos ropajes bien planchados. Si la hipocresía es mala, no sé qué decir de la desvergüenza y la insensibilidad.


imagencamus2.JPGPocas mentes tan lúcidas en el análisis de las culturas diferentes, sus fronteras y sus intersecciones como la de Albert Camus, que al ser argelino-francés (o francés-argelino) cobra autoridad en estos días, si es que ya no estaba sobradamente contrastada. Camus dijo muchas cosas, pero entre ellas hay varias que son determinantes para entender lo que está pasando en la vieja Europa y lo que tendría que pasar. Hablando en primera persona, el autor de El extranjero escribió: "No camines delante de mí, puede que no te siga. No camines detrás de mí, puede que no te guíe. Camina junto a mí y sé mi amigo". Hablando de los que esperan que las cosas se solucionen solas, dijo que la tiranía totalitaria no se edifica sobre las virtudes de los totalitarios sino sobre las faltas de los demócratas; es decir, los que no hacen nada y a menudo está prestos a criticarlo todo en la barra de un bar ayudan con su inacción real a que se instalen los manipuladores e interesados. Albert Camus, aunque parezca a primera vista que era pesimista, creía en el ser humano, en el que decía encontrar más cosas positivas que negativas. Pero, tristemente, también sentenció que la estupidez insiste siempre, y por ello hay que digerir, no vomitar; reflexionar, no apuntarse a lo que otros quieren oír.


Un buen hombre que conocí hace años me dijo una vez: "Cada día me levanto con el propósito de llegar a la noche sin haber hecho daño a nadie". Por muy buena fe que hayamos puesto, alguien ha salido perjudicado por algo que hemos hecho, e incluso por algo que dejamos de hacer. Eso no es maldad, es la vida, porque nunca llueve a gusto de todos. Y pasar un día en que nadie sufriera el menor daño por su causa era para aquel hombre su día perfecto. imagenyinyan.JPGPor el contrario, me temo que también existen personas que cada día se levantan con el propósito (al menos inconsciente) de fastidiar a quien sea, el caso es que se note que están ahí, aunque sea de forma negativa. Sobre el mal, el bien, la bondad y la maldad hay docenas de teorías, ensayos y hasta corrientes filosóficas y religiones. El problema es que los significados de dichas palabras no son del todo universales, aunque hay unos conceptos básicos que generalmente tienen que ver con la supervivencia de la especie, tan básicos son. Es difícil entender que haya alguien, no que pueda hacer daño alguna vez incluso voluntariamente, sino que sea intrínsecamente malo, que anide en él la maldad, el deseo de dañar a los demás a todas horas. Hay psicólogos que defiende que sí, que puede haber personas así, que buscan sistemáticamente dañar, sin que padezcan ninguna enfermedad psiquiátrica, que son malvados porque sí; por el contrario, hay otros que aseguran que todo es fruto de las circunstancias y de la vida vivida por cada cual, y que cualquier persona digamos "normal" puede convertirse en un sádico en determinadas condiciones. No sé qué pensar, pero cuando veo que hay seres que traspasan hasta los slímites de la supervivencia de la especie, y su maldad los lleva hasta el punto de disponer de la existencia de los otros, estoy por creer que hay personas que sí, que son intrínsecamente malvadas. Es que si no es así no se entiende que estemos rodeados de tanto impulso destructivo.


la foto comiccs22.JPGRelata el libro del Génesis, primero del Pentateuco y de La Biblia:

1, 27 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.

2, 7 Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.

2, 21 Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar.

2, 22 Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre.


***


Con todo respeto, Jehová Dios, aparte de la contradicción evidente

entre el primer versículo y los otros tres, y de las barbaridades que se

cometen aludiéndole en sus distintos nombres, ¿le sigue pareciendo

una buena idea haber creado al género humano?


Me quedo perplejo cuando veo la ligereza con que algunos comentaristas aquí y allá se toman el asunto del preso belga Frank Van Den Bleeken, que lleva 30 años de reclusión por violaciones y un asesinato. Basándose en una ley del 2002 que permite la eutanasia voluntaria en casos de dolor físico y psíquico insoportable, los tribunales decidieron autorizar la muerte asistida del recluso el 11 de enero. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha fallado en contra de la decisión del tribunal belga, y cuando parecía que finalmente la muerte del preso tendría lugar el domingo, los médicos han decidido cambiarlo a un centro más especializado en el que pueda tratarse su estado. zzzzz belga preso.JPGParece una forma política de no saltarse las leyes europeas y al mismo tiempo mantener las belgas, aunque ello no ha podido impedir que siga el debate sobre si se trata de una muerte por eutanasia o se parece más a una ejecución. Ante situaciones como esta, se supone que los razonamientos públicos debieran estar muy respaldados por argumentos médicos, psiquiátricos, jurídicos, sociales y éticos, de manera que me parece muy temerario que se lancen al ruedo a teorizar personas que en general apenas si tienen un barniz en esas disciplinas tan rigurosas que mencionaba. La situación es muy nueva, porque no es una enfermedad física, y por otra parte se habla del derecho de cada persona a una muerte digna. La cuestión es si esta manera de morir lo es. Yo no lo sé, y también pudiera suceder que a determinados enfermos mentales no diagnosticados se les ocurriera pedir la eutanasia porque en realidad desean (o creen desear) morir pero no se atreven a suicidarse. He seguido este caso y, a pesar de haber leído toda la información publicada que he encontrado, no consigo formarme una opinión. Paralelamente, se arma el debate sobre si las prisiones belgas no están dotadas con medios para atender a este tipo de reclusos, y me pregunto si hay países donde sí lo están; otros pensarán que un criminal no tiene derecho a ser tratado de manera tan especializada, pero todo esto no nos aleja del núcleo del asunto, que es si un ser humano tiene derecho a pedir su muerte y si un estado tiene o no la obligación de facilitársela. ¿Es el debate de la pena de muerte al revés? ¿Pueden los médicos revocar una decisión de un tribunal? Solo tengo preguntas, y por ello me asombra que haya personas que despachan un asunto así con la levedad de un cotilleo.


Hay fechas concretas en las que a uno le parece estar viviendo el Día de la Marmota, si se detiene a ver o escuchar los noticiarios o mira los periódicos digitales que se van actualizando. Se repite todo exactamente igual que el año pasado, que hace cinco años, que hace diez... Uno de esos días es para mí el 6 de enero, en el que a mediodía ya sabemos que el Gordo del "Niño" cayó no sé dónde, y nos llegan por cualquier vía imágenes de un grupo de personas haciendo correr cava en la puerta de una administración de loterías. Luego informan sobre la Pascua Militar, que nunca he sabido qué es, pero en la que el rey se reúne con los altos militares de la nación y se largan unos y otros las peroratas de rigor, como si la patria fuese solo de los militares y ese servicio al que invocan cada año no fuera el trabajo habitual de sanitarios, bomberos, guardabosques, taxistas, profesores, policías o panaderos, porque ya me dirán si no es poco servicio tener cada día alguien que nos haga el pan.

IMG_0446errre.JPGLuego vemos a unos niños entusiasmados con sus regalos y a unos Reyes Magos de la cabalgata del día anterior con imágenes de aquí y de allá que los hacen cambiar de cara cada 3 segundos, y que son creíbles solo por la necesidad infantil de fantasía. Cada 6 de enero nos recuerdan qué equipos, siempre los mismos, están en la batalla para ser el Campeón de Invierno, y al atardecer, como si ya no lo supiéramos, nos anuncian que mañana empezarán las rebajas, que en la campaña de Navidad hubo tantos accidentes de tráfico, que... Casi a medianoche, después de repetirnos como el año pasado, hace cinco, hace... que el Nadal es el premio de novela más antiguo y prestigioso de España, nos dicen quién lo ganó, que es como la contraseña para saber que ese día repetido ha terminado. Queda un año, y como dijo el clásico, "si ves lo que eres capaz de soñar en cinco minutos, imagina lo que soñarías en un año". Ese año real empieza justo ahora, y seremos nosotros quienes le demos el punto que queramos, haciendo cada día irrepetible.


imagen cahmapaña.JPGEugenio D'Ors fue un escritor que formó parte de un movimiento llamado novecentismo. Parece ser que, además de su demostrada capacidad para la reflexión profunda, tenía una gran rapidez mental para pronunciar dardos con gracia, y por ello, como a Oscar Wilde, se le atribuyen muchas citas, que unas serán ciertas y otras no, porque siempre se habla de escenas vivas, no de textos, y de ese modo tenemos que fiarnos de quien lo cuenta. A él se le atribuyen resplandecientes frases como que, en la literatura es más difícil tener el estilo limpio que brillante, o que el ingenio es la calderilla del talento, o que una síntesis vale por diez análisis. Pero de todas, la que más fortuna ha hecho es la que dirigió a un camarero que derramó un caro champán francés mientras explicaba la técnica para descorchar la botella; "Los experimentos, con gaseosa", dicen que recriminó al joven por haber desperdiciado el valioso líquido. Y me viene a la memoria el escritor novecentista en estos primeros días de un 2015 que se anuncia muy novedoso políticamente, y empiezo a estar hastiado de que viejos rockeros, allegados a unos y otros e iluminados eternos o de nuevo cuño nos estén diciendo cada día cuál es la receta mágica que dicen conocer (cada uno tiene una diferente). No sabemos quién realmente tiene certezas y quién miente por propio interés, mientras en la gente se mezcla la esperanza con el miedo, la valentía con la desconfianza y muchos se apuntan a jugárselo todo a la ruleta rusa. Y porque es el futuro de todos lo que está en juego, he recordado a Eugenio D'Ors: "los experimentos, con gaseosa".


A Jorge Mario Bergoglio, el Papa Francisco. Ciudad del Vaticano.

Cuando fue elegido y tuvo aquellos primeros gestos que tanto impacto causaron, no me puse a aplaudir porque demasiadas veces la jerarquía católica se quedaba en meras palabras, y si encima era usted argentino, pensé que habría más verborrea hueca para cerrar el tópico. No es momento de hacer repaso de la historia de La Iglesia, que es tanto como decir la historia de Occidente, porque no pueden entenderse la una sin la otra y viceversa. Frente a la devoción, la entrega y la generosidad del pueblo, la hipocresía de los jerarcas. Llovía sobre mojado y no era fácil creer al séptimo pontífice que uno ve pasar por su vida; porque el peso del Vaticano incide en millones de personas, sean o no creyentes. Así que, expresé alguna vez mis reservas ante tanto entusiasmo y me senté a esperar, porque los hechos determinan los liderazgos más que las palabras.

imagen francisco 1.JPGNo se han cumplido aun dos años desde que se calzara las sandalias del Pescador y siento una enorme alegría al tener que rectificar mi postura. Por primera vez, en la historia reciente de más de un siglo de convulsiones, la máxima figura del catolicismo se ajusta a las palabras evangélicas. Han pasado muchas cosas, la cúpula eclesiástica siempre junto a los poderosos, muchas actitudes inexplicadas en pontificados brumosos en tiempos conflictivos y de bonanza, encíclicas, catecismos, discursos... todo pura retórica y hechos muy confusos. Tendríamos que remontarnos 133 años, a la encíclica Rerum Novarum de León XIII (mayo de 1891), para encontrar un posicionamiento tan rotundo de un Papa a favor de los más débiles.

En teoría, el Vaticano carece de poder temporal estimable, es simplemente la cabeza de un poder simbólico; pero es tan fuerte este símbolo que su vibración se percibe inmediatamente. Utilizar esta enorme influencia a favor de lo que es justo se entiende como el abc de un pontífice y todos sus pastores, pero la historia nos dice que no ha sido así. Lo que ha hecho usted, Papa Francisco, es que ha logrado conjuntar los gestos, las palabras y los hechos como ninguno de sus antecesores. Su actitud decidida, su discurso directo, sencillo y a la vez muy profundo, su posicionamiento claro en asuntos vitales para la Humanidad, lo convierten ya en un referente del tamaño de Gandhi o Mandela, y parece que va a más.

imagen francisco 2.JPGLa tragedia de la inmigración desde la miseria, las guerras como negocio de la industria armamentística, la agresión al planeta, el esclavismo, el derecho a la dignidad a través del trabajo... Parece imposible que en tan poco tiempo haya puesto sobre la mesa los verdaderos sufrimientos de los seres humanos y haya señalado con el dedo a sus responsables (ahora anuncia una encíclica ecologista). Los temas doctrinales son otro asunto, pero ahí también lo veo distinto.

Al mismo tiempo está limpiando la casa y poniendo en orden lo que no era de recibo. Sin miedo, con una sonrisa afable, con la cercanía del que sabe que está haciendo lo que debe. No habla como un iluminado, ni se adjudica la representatividad divina; es usted un hombre que retira su plato de la mesa, que responde al teléfono, que toca a la gente. La divinidad -teólogos aparte- es la unión de voluntades para avanzar en armonía; y yo creo en ese Dios al que no dice representar, pero que empieza en usted sencillamente porque, como dicen sus paisanos argentinos "no se la cree". Usted mismo se bajó de la torre cuando dijo a los periodista en un avión "¿quién soy yo para juzgar a nadie?"

No van a ponérselo fácil. Un hombre así molesta a muchos poderes, empezando por los vestigios recalcitrantes de boato, avaricia y connivencia de su propia casa. Por eso necesita del apoyo de toda la gente de buena voluntad para derribar obstáculos muy duros. Creo que usted, Jorge Mario Bergoglio, Papa Francisco, es providencial en este momento de la historia.

Atentamente.

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