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Archivos Diciembre 2014


zzzzzzzzzzzzzzzzzzFoto0321.JPGCada vez que acaba un año se producen los recuentos y las profecías. Los primeros suelen ser parciales e interesados porque la memoria es tornadiza, y siempre damos más importancia a lo que nos afecta personalmente. Es humano. El año que ahora nos deja ha sido uno más de los siete de las vacas flacas que José anunció al faraón en el Génesis, y nada parece indicar que las vacas vayan a engordar. Las profecías en general tienen las patas muy cortas, porque siempre nos recuerdan las que se cumplieron, pero las otras quedan en ese vacío de la débil memoria. Resulta curioso ver cómo distintas fuentes adivinatorias predicen resultados diferentes para una misma cosa. Solo aciertan cuando hablan de ambigüedades. Ahora anuncian todos que 2015 va a ser un año agitado, de grandes cambios en España; hombre, con dos procesos electorales en puertas (quién sabe si alguno más), un reinado que está en sus inicios y la maraña que hay sobre las mesas de los jueces instructores, hasta el tonto del pueblo está en condiciones de predecir cambios y que va a ser un año agitado, sabiendo que la palabra agitación se aplica en distintos grados, con lo que es seguro que esta profecía va a cumplirse. Queda la esperanza, no en que todo se arregle por sí mismo (eso nunca sucede), sino en que haya luz, cordura y empuje en todos nosotros, y especialmente en las personas que asumen liderazgos. Y también nos queda la palabra, como diría Blas de Otero. Y eso es lo que deseo colectivamente, y la mayor ventura personal en 2015 y siempre para aquellas personas que suelen acercarse a este post. Los recuentos y las profecías no me interesan, pero creo en la buena gente que mira hacia adelante y profetiza cada instante con sus propias manos. Esa es la luz que realmente alumbra.


Don Mariano Rajoy: Es mentira que haya aumentado el empleo, se trabajan menos horas y más repartidas con salarios criminales.

Don Artur Mas: Lo que pasa en Cataluña es exactamente lo mismo que ocurre en toda España, que los gobernantes, usted también, solo piensan en las grandes corporaciones que los sostienen, en su permanencia en el poder y en sí mismos, aunque se hunda la sociedad y hasta su propio partido. Así que no me venga con victimismos.

IMG_0367.JPGDon Paulino Rivero: Que usted acuda a todas las romerías vestido al uso tradicional está visto que no funciona. Pruebe a ver si vestido astronauta se reduce ese 33% de desempleo que asola Canarias.

Don Pedro Sánchez: Cada día me cuesta más entender qué es exactamente lo que usted propone.

Don Cristóbal Montoro: Resulta muy cómico, patético y esperpéntico que suba el salario mínimo 0,5% y las pensiones 0,25%. Supongo que no pretenderá que aplaudamos mientras sus presupuestos destruyen la educación, los servicios sociales y la sanidad hasta jugar con la vida de los pacientes. Ah, que va a privatizarlo. Entiendo.

Doña Susana Díaz: ¿A qué juega usted? Es solo por saber y eso.

Don Pablo Iglesias: Me imagino que sabrá usted que nuestro rico refranero dice que no es lo mismo predicar que dar trigo.

Doña Rosa Díez, don Albert Rivera, doña Patricia Hernández: Dejen de repetirse, por favor, ya cansan.

Don Alberto Garzón: Aclárese, hombre, que el tiempo corre.

Dones y doñas varios y varias: Solo por asegurarme ¿saben qué significan conceptos como interés general, protección a los más desfavorecidos, servicio a los demás, respeto a la voluntad popular y cosillas de esas que ustedes u otros como ustedes han escrito en La Constitución? ¿Se acuerdan de que había que parar los deshaucios injustos, reformar la Constitución, transparentar de verdad la gestión pública, perseguir y prevenir la corrupción, fortalecer los aparatos judiciales, proteger a la infancia...? Ya, que se han despistado. Vaya por Dios.

Por cierto, don Luis de Guindos, ¿vive usted todavía?

Y como lo Cortés no quita lo Atahualpa, a todos y a todas,

¡que tengan un buen 2015!


Quienes alegremente consideran que la derecha conservadora hace las cosas "a la buena de Dios", o llegan a decir que es poco inteligente, cometen un error. Basta observar la secuencia de los acontecimientos más cercanos para darse cuenta de que en realidad los conservadores no dan puntada sin hilo, y hasta lo que parece que les va en contra lo aprovechan subliminalmente a su favor. El asunto del papel de la mujer en la sociedad es algo que en la España carpetovetónica es como un goteo que a veces es tsunami cuando se trata de legislar desde los campanarios.

imagen estrellas rut.JPGTodo eso, aparte de entroncar con los cuadernos "formativos" de la Sección Femenina de tardes de costura, silencio y "urbanidad", es una representación clara de lo que las sociólogas Evelyn P. Stevens y Denise Peeters ven como "Marianismo", por la contraposición de los mitos de María y Eva. La tradición dice que un niño nace de mujer en la que es inconciliable la maternidad y el sexo, y el discurso se completa con la superioridad moral de la mujer por su capacidad de sacrificio y humildad, una superioridad que la condena a un segundo plano. Eso es el Marianismo, y ya es una curiosa casualidad que el presidente actual se llame Mariano.

Que esa España conservadora (es una manera amable de llamarla) siempre está rediseñándose lo hemos visto en estos días, cuando un medio de línea bien definida hacía un "retrato" de la esposa del presidente del Gobierno. No es baladí que se publique en estas fechas en las que el mito de la familia del portal Belén está omnipresente. Entresaco algunas afirmaciones que tratan de dibujar a la "esposa perfecta":

"- Jamás interviene cuando no debe y está siempre en su sitio.
- Culta, cinéfila, lectora y profundamente religiosa.
- Vive pendiente de sus dos hijos y de su anciano suegro.
- Su madre contaba que era muy estudiosa y tenía unas manos buenísimas, hasta el punto de que se hacía sus propios «apaños» con la ropa.
-Su perfil es el de una esposa dedicada por completo a su familia, dispuesta a lo que sea por apoyar a su marido".

Esta prédica y otras son cargas de profundidad con olor a incienso y sacristía que tratan de que se extienda como una mancha de aceite, y están perfectamente planificadas en la forma y en el tiempo.

***

No me olvido: les deseo que nunca dejen de buscar la felicidad,


esta noche y siempre.


Estamos en la antesala de la Navidad, una fiesta que en la cultura occidental dominada por el cristianismo desde el siglo IV tiene como detonante el mito del nacimiento de un niño que lo cambiará todo. Y en realidad lo ha cambiado, porque Occidente tomó nuevo rumbo desde que en el año 313 el emperador Constantino el Grande proclamó en el Edicto de Milán que el cristianismo sería en adelante la religión oficial del imperio romano. Antes de eso, coincidiendo con el solsticio de invierno y el día más corto y oscuro del año, se celebraban las fiestas dedicadas a Saturno, dios de la agricultura, en agradecimiento por las cosechas, y como a partir de esas fechas los días iban creciendo, habría más luz y saludaban el regreso del Sol Invictus. imagdccc999.JPGEra un tiempo dedicado a buscar la luz, y por ello la Iglesia de entonces quiso sustituir aquellas fiestas paganas arguyendo que ese Sol Invictus era Jesucristo niño, y se empezaba a invocar la luz con velas, antorchas y hogueras desde el 13 de diciembre, ligando a Santa Lucía de Siracusa (muerta a principios del siglo IV) con la nueva celebración. Como no era fácil que los romanos renunciaran al festín y la algarabía que eran anteriormente las saturnales, se les permitía la semana siguiente celebrar la llegada del nuevo año que venía con la luz creciente. Y en realidad es el comienzo del ciclo de la luz solar en el hemisferio norte, un tiempo para hacer parada y recapacitar, volver a los lugares de origen y ver a la familia al menos una vez al año. Esa necesidad de compartimentar la vida y medirla en ciclos es la base de la celebración de la Navidad, más allá de creencias religiosas, y ese niño mitológico que nace es cada uno de nosotros, renovado una y otra vez buscando la luz creciente. La Navidad representa la luz en la oscuridad del invierno, el recomenzar, y es muy anterior al cristianismo, por ese calendario de ciclos por el que se rige el ser humano desde sus orígenes más remotos sobre La Tierra. Y esta es la hora de volver a empezar.


Mantengo con un amigo la costumbre nostálgica y ya en desuso de enviarnos postales de Navidad de toda la vida. En la de este año, me adjunta una frase que su hija (él la llama "Mi Mafalda") leyó "en alguna parte" y que afirma que la felicidad solo la tienen quienes no sienten inquietud alguna. Es una forma de decir que las personas que no son insensibles al dolor ajeno nunca sentirán la felicidad ideal. O dicho de otra manera, las personas a las que les va muy bien y "no sienten inquietud alguna" es que viven en su torre de marfil y no les importa nada ajeno. Es legítimo buscar el equilibrio personal, la serenidad y la tranquilidad, que a menudo se ve alterada por causas externas, pero si nos quedamos en eso podemos sin saberlo estar cultivando el egoísmo, porque no somos nada sin el otro.

felicidadesssss.JPGSeguramente están a punto de alcanzar la felicidad quienes no se estremezcan por la muerte injusta y terrible de las personas que se ahogan en la infernal ruta que desde la miseria pasa por las aguas malditas del Estrecho, por las mujeres asesinadas sin explicación posible en Ciudad Juárez, en Guatemala o en Afganistán, por los hambrientos de Somalia, por los alumnos y alumnas asesinados en Pakistán, por los normalistas desaparecidos (menudo eufemismo) en Ayotzinapa, por las familias que son echadas del techo que las cobijaba, por quienes, aun trabajando, tienen en Canarias que acudir a Cáritas porque no les llega para comer toda la familia ese salario que es hijo de la "grandiosa reforma laboral", por las personas a las que la soledad ha cercado, por la gente que sufre dolor físico, por quienes las cuidan, por los 129.480 niños y niñas (datos de UNICEF) que en Canarias sobreviven bajo el umbral de la pobreza, por...

¿Felicidades? No me da la gana.


zzzzDSCN4054zas.JPGDecir que el mundo se ha vuelto loco es decir poco, porque no me entra en la cabeza que puedan asesinar a tiros, cazados como conejos, a cien niños, bajo la coartada de que eran hijos de militares. No hay política o religión que pueda justificar algo así, ni siquiera la locura. Es crueldad, maldad, fanatismo y todo a la vez. Y esa frialdad con que se quita la vida a unos escolares inocentes es la misma que hace que quienes ya no saben dónde meter sus millones quiten a otros el pan de la boca, eufemismo que ya ni siquiera trata de ocultar la voracidad feroz de quienes se nutren de la miseria. Estamos envueltos en una superposición de mentiras que conforman juntas la gran mentira de nuestra civilización, que empieza a romperse a la misma velocidad que los hielos polares. Físicamente este planeta va a estallar en cualquier momento, moralmente ya ha estallado. Qué vergüenza pertenecer al mismo género humano que estos desalmados sin conciencia, que cometen los actos más atroces precisamente en nombre de esa conciencia que no tienen. Por eso hay que tener mucho cuidado con las grandes palabras.


zzz0140909_225745rrrr.JPGLa desfachatez del gobierno de Rajoy bate una y otra vez sus propios récords. Solo a un iluminado o en su defecto a un instrumento del capitalismo feroz se le ocurre decirle a un calvo que le ha crecido una melena rubia y pretender que el calvo se lo crea. Es imposible, bastaría con pasarse la mano por la cabeza o mirarse al espejo. ¿Cómo se atreve el presidente a decir que estas van a ser las primeras navidades sin crisis, que hay más alegría, y que todo es maravilloso, con millones de desempleados, emigrados forzosos, prácticas mafiosas en el mundo laboral y empleados temporales con salarios de miseria? Ni siquiera la macroeconomía daría lugar a esas afirmaciones (ya saben, lo dos pollos de la renta per cápita). Estoy convencido de que en el gobierno saben que esas palabras no las cree nadie, porque la realidad es la que es, pero como las grandes fortunas crecen y a los pobres y empobrecidos que los parta un rayo, el presidente se regodea y nos insulta directamente, se ríe de nosotros en nuestra cara, y ya se presta a escupirnos y demás acciones escatológicas proponiendo la persecución de la economía sumergida también de los de abajo, y ni se le ocurre tocar una décima de puntos el impuesto de las grandes corporaciones, que es ridículo. El argumento de que una subida justa de impuestos a los que más tienen significaría una fuga de capital se viene abajo desde que vemos que esas fortunas apenas tributan aquí. ¿De qué nos sirve saber que este o aquel tiene no sé cuántos millones si no paga por ellos? Que se los lleve, aquí no producen y, además, ocupan espacio. Da la impresión de que Rajoy y los suyos se han propuesto, no solo empobrecer este país, sino cachondearse de nosotros, con la complicidad de los de siempre, esos que predican caridad y luego ni siquiera pagan el IBI (entre otras exenciones). Como diría el que ellos tienen por jefe, son todos unos sepulcros blanqueados, hipócritas, y nos roban con el respaldo del BOE (hay una palabra para llamar a eso, pero lo mismo me cae cadena perpetua por ponerla. Así que...)


zzzzz machado.JPGEs tan grave la aprobación de la bien llamada "Ley Mordaza" ayer en El Congreso de los Diputados, que pisotea la Constitución Española, la Constitución Europea de Lisboa, la Carta de las Naciones Unidas y la Declaración de Derechos Humanos, que por cualquier sitio que la cojas recuerda más y más a las leyes inhumanas de la dictadura pasada (?). Por este camino, pronto seremos un parque temático sobre la España de los años cincuenta o de la Alemania de los treinta. Habrían acabado antes redactando un solo artículo que lo prohiba todo y a conveniencia del poder.

Y porque una vez que se publique en el BOE probablemente será delito escribir el párrafo anterior, ahora que aun puedo, me permito el lujo de pitorrearme de lo que Antonio Machado llamaba "La España de charanga y pandereta,/ cerrado y sacristía,/ devota de Frascuelo y de María". Voy.

SE PROHIBE:

-Dar datos o circunstancias falsos para obtener documentación.
De esta van a empurar a mi tía Enriqueta, que suele practicar la resta cuando tiene que poner su edad.

- Trasladar a personas en vehículos para facilitar su acceso a drogas.
No pienso llevar nunca más a mi vecino a la farmacia de guardia a comprar Diazepan.

- Causar desórdenes graves en las vías, espacios o establecimientos públicos y provocar incendios en la vía pública.
Ya nos quedamos sin entierro de la sardina, sin los fuegos artificiales de San Lorenzo y los valencianos sin fallas. Y nada de voladores cuando marque la UD Las Palmas.

-Perturbar una reunión o manifestación lícita.
Por ahí, tranquilo, cuando hay procesiones yo me quedo en casa.

zzzzz mochila.JPG- Usar en público y de forma indebida uniformes, insignias oficiales, o réplicas.
Adiós a mi chaqueta de Sargent Pepper, con lo mona que era.

- Celebrar reuniones o manifestaciones en lugares de tránsito público sin comunicarlas.
Pues ya se fastidiaron las tertulias improvisadas en la cola de la charcutería.

- Las faltas de respeto a un miembro de las Fuerzas de Seguridad en el ejercicio de sus funciones.
Dejaré de pasar por delante de la comisaría de mi barrio, no vaya a pensar el agente de guardia que lo miro mal.

- Perder tres veces el DNI o el pasaporte en un año.
Eso, para que lo tenga en cuenta mi primo Clodoaldo, que lo pierde todo. Y encima cobran una pasta por renovar.

- Proyectar haces de luz sobre los pilotos o conductores de medios de transporte que puedan provocar accidentes.
-Quitaré la linterna de la mochila, no vayan a pensar que...

- Portar, exhibir o usar armas prohibidas o hacerlo de modo negligente.
Quitaré el cortaúñas de la mochila.
Y el paraguas plegable, que bien usado da un buen castañazo.
Dejaré de llevar en la mochila los peligrosos libros de Bukowski, de Maiakovski y de Lewandowski (ah, carajo, este me parece que es futbolista, pero a lo mejor ha escrito sus memorias).

Vale, directamente dejaré de usar mochila, no la voy a necesitar.


Hace mucho tiempo que desde todas las esquinas de la sociedad española se grita que es necesario un gran cambio, y el único que se ha hecho ha sido el de crear una leyes laborales que destuyan las clases medias. En eso sí que ha sido eficientes y rápidos. El gobierno actual tenía como prioridad reducir la deuda y esta ha subido un 30% en 3 años, también iba a reducir el paro, y los números, aunque pobres, parecen darle la razón, pero es mentira, porque muchos de los parados que no figuran son contratados a tiempo parcial por unos salarios que serían de risa si no fueran de sangre, otros que se han largado de un país que devora a sus hijos y aun otros que, siguiendo aquí, se han cansado de acudir a las oficinas de desempleo porque ya les suena a burla; resumiendo, el paro real no ha descendido, sino todo lo contrario.

tintoretto 1548t.JPGLos catalanes aprovechan el río revuelto para gritar su ¡Viva Cartagena!, que trata de imitar Paulino Rivero en la frontera del ridículo (33,4% de paro, presidente). No se reforma la Constitución, ni el Senado, ni la monarquía, ni nada de nada. Eso sí, se reforma a peor la enseñanza y se escuchan cantos de sirena de aquí y de allá. Lo que sí se ha reducido es la calidad sanitaria que roza lo criminal por negar medicamentos imprescindibles, por el copago y por las interminables listas de espera; también se ha reducido la cobertura a las dependencias y a programas tan necesarios como la lucha contra lacras del tamaño de la violencia machista, el acoso escolar o las familias sin una sola fuente económica. Hasta el fútbol se les ha ido de las manos, poniendo muertos sobre la mesa, y esa Ley de Seguridad Ciudadana es una escafandra para el poder mientra crecen las mafias, las bandas urbanas y los grupos ultras. Y nadie hace nada; ahí siguen, hablando del Pequeño Nicolás, montando cortinas de humo con el cotilleo de corrala alrededor del encarcelamiento de una tonadillera o comiéndole la cabeza a la población con programas de cocina en los que afamados cocineros preparan recetas imposibles, porque la mayoría de los espectadores no podrían pagar sus ingredientes. El ministro de Educación dice: "hay gente que pide para comer y luego resulta que tiene hijos estudiando"; y sigue ahí personificando la eficacia en la creación de una sociedad de esclavos con Iphone, para tenerlos a todos bien desinformados y controlados por GPS. Lo de Orwell ahora parece de Disney.

***
(El cuadro es "El milagro dle esclavo", pintado por Tintoretto en 1548).


Hoy tendría que hablar de la Constitución, pero me he dado cuenta de que se trata de una leyenda urbana, porque hace siete años que en España ocurre exactamente lo contrario de lo que dicen que dice tan encumbrada ley. Y este pensamiento tan obvio me dispara los hartazgos. No voy a hablar, por evidentes, de crímenes diarios como la corrupción, el desempleo, el abuso de poder, los políticos títeres del dinero y todas las lacras como el machismo, el racismo, el postcolonialismo y todo lo injusto que nos aplasta, pero me salen otros que se venden como normalidad pero que empiezan a provocarme arcadas de perplejidad por esta sociedad hipócrita y manipulada. Y aunque no sean cuestión de vida o muerte como los anteriores, empiezo a estar hasta el gorro.

Estoy harto de que todos los famosillos y famosillas de la televisión de repente sean sublimes novelistas, autores y autoras de libros infantiles y ensayistas sobre esto o lo otro, y que nos venden por tierra, mar y aire. Por supuesto, que nadie me hable de libros de cocina o de las memorias de futbolistas de 25 años.

zzxxvvFoto0242.JPGMás harto estoy de los llamados "humoristas inteligentes" que, en aras de una supuesta fina ironía, venden como talento coletillas que, aparte de ofensivas y degradantes, no tienen maldita gracia: la supuesta barba de Isabel Pantoja, el colocón aéreo de Melendi, la obesidad de Paquirrín y Falete, la ingenuidad de Tamara Falcó, la torpeza de Sergio Ramos, el cuello de Fernando Alonso, la poca fiabilidad como conductores de Esperanza Aguirre y Farruquito... Por eso cada día me gustan más Faemino y Cansado, porque de tan absurdos son inteligentes, y Tricicle porque directamente no hablan.

Y ya puestos, también estoy harto de tanta charlatanería cósmica que promete la felicidad suprema siempre que obedezcas las enseñanzas de alguien que dice que lo aprendió de otro que una vez conoció a no sé quién que bebió en las fuente y en lengua sánscrita.

También estoy harto de...

La mayor parte de estas corrupciones y de las mas grandes que mencioné al comienzo proceden de una sociedad desestructurada, de la desidia que procede de la ignorancia y, en resumidas cuentas, de que no se hizo ni se hace lo que dice la Constitución de 1978. Dicen que está vieja; puede ser, pero lo peor es que sus bisagras estás oxidadas porque nunca la han puesto a funcionar. España sería de verdad diferente si de verdad La Constitución de 1978 no fuese virtual e inoperante. ¿Una nueva? Bien, pero que funcione.


Lo mismo que Espronceda, Larra y la mayor parte de los autores y autoras del romanticismo español, el escritor Antonio García Gutiérrez denunció, gritó y señaló la corrupción, el caciquismo y el abuso de las clases poderosas en la España del siglo XIX. De su obra crítica (es autor de una amplia amplia obra diversa) destaco un fragmento de un soneto publicado en 1847:

"La virtud, la hidalguía, en la experiencia


de su estéril valor se han estrellado,

y mi patria infeliz es ya un mercado

en que se vende a gritos la conciencia.


No hay gloria, no hay dolor, no hay sacrificio

que por viles parásitos hambrientos

no se convierta en propio beneficio".


goyassss.JPG¿Les suena de algo? Sí, que parece escrito hace dos horas. Después, muchas voces se han levantado contra esa especie de maldición, que es como una noria, y uno de los que señalaron, dibujaron y criticaron aquella España -que por desgracia sigue siendo esta- fue nuestro paisano don Benito Pérez Galdós. La España que reflejan sus novelas llamadas contemporáneas es la actual, con terratenientes a los que se rinde pleitesía, obispos apocalípticos e iracundos contra las mujeres (mientras engordan en las meriendas de los ricos), y políticos testaferros que solo sirven al poder y al dinero. Galdós, Unamuno, Josefina de la Torre, Machado, Rosa Chacel, Miguel Hernández, Mercé Rodoreda, Blas de Otero y tantas otras voces -y pintores como Goya- los han puesto como chupa de Dómine. Y ya que uso esta expresión nacida en El Buscón, tengo que recordar que Quevedo, Cervantes, Fray Luis de Granada y la mayores plumas españolas han denunciado los mismos desmanes hipócritas, crueles y criminales. ¡Hasta el atildado Moratín ironizaba sobre la corrupta sociedad dieciochesca! Esto ha pasado en otros países, pero han avanzado y hoy son espejos en los que mirarse. Por ello me pregunto que si en cuatro siglos se repite una y otra vez la misma historia, ¿significa eso que España no tiene remedio?

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