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Archivos Septiembre 2012


zaawFoto0205.JPGQue no se me entienda mal, no estoy en contra de los avances tecnológicos, muy al contrario, creo que todo lo que haga que el bienestar de las personas mejore es siempre bienvenido. El desarrollo de las comunicaciones es un gran salto, y el PERO que opongo a todo esto es que estamos utilizando ese progreso para cosas inútiles en su mayor parte, y resulta que es un gran negocio para fabricantes y operadoras. Esto viene a cuento por la salida al mercado de una nueva generacion de Iphone, que ha desatado la locura, porque hay miles de personas que quieren tener uno. Entiendo que un aparato de esas prestaciones es muy útil en muchos trabajos, y como medio de comunicarse con rapidez, pero es que la inmensa mayoría de los usuarios lo quieren para asuntos secundarios cuando no prescindibles. Así, hay muchísimos avances que se utilizan mal o que incluso sirven para alienar a la gente. Nadie puede discutir que la televisión o Internet son dos medios potentísimos, pero la una sirve en su mayor parte para manipular la información o para convertir la pantalla en una corrala de maledicencias e insultos, y la red está ocupada mayoritariamente por cosas intranscendentes cuando no dañinas. Y lo triste es que te consideren antiguo cuando "solo" tienes un móvil genérico, que no lo es tanto porque hace fotos y no sé cuántas cosas más, o que usas Internet para buscar determinada información y te comunicas por e-mail. Eso por lo visto es la prehistoria. Si toda esa tecnología se utilizara para fines prácticos, habríamos dado un salto de gigante en nuestra civilización, pero si usamos la televisión como patio de vecinos mal avenidos estamos igual que hace cien años. Tanto avance no nos ha servido para nada; es más, está sirviendo a la tiranía ya nada encubierta del capital para tratar de convertirnos en idiotas.


Leo en un titular de la prensa digital que los diputados están consternados porque la manifestación del 25-S era un rechazo a la política. No es un rechazo a la política, porque la política es una herramienta para generar dinámicas que velen por el interés general, y se hace política hasta por omisión. Esos que dicen que son apolíticos o que la política no va con ellos están haciendo política sin quererlo. Por lo tanto, sería una contradicción que el 25-S fuese un rechazo a la política cuando es en sí mismo política pura y dura.

zzccLI0020A[1].jpgLo que sí se rechaza es una determinada forma de hacer política, anquilosada, profesionalizada en el peor sentido de la palabra e inúltil para el servicio ciudadano, que vive a remolque de fuerzas de dudoso ADN democrático. La meta de la política no es alcanzar el poder y quedarse ahí, es alcanzarlo para buscar soluciones e inventar el futuro. Y cada vez está más claro que el actual sistema se ha quedado viejo, si es que alguna vez sirvió para algo. La regeneración tiene que ser sí o sí, o de lo contrario el sistema se devorará a sí mismo, como de hecho está pasando. Pero los partidos políticos, con sus estructuras decimonónicas y poco democráticas, siguen aferrados a la inercia, pero ya casi no hay empuje. Por eso están haciendo apuestas temerarias, predican llegar a un punto pero no tienen ni idea de cuál es el siguiente paso. Hacen una especie de campaña electoral, pero no se trata de buscar votos sino soluciones. Esa política de ceguera colectiva es la que se rechaza. Es el momento de que aparezcan los estadistas con temple, fuerza, liderazgo y capacidad de ilusionar, pero eso no se consigue haciendo concursos de a ver quién dice la cancaburrada más grande. Los diputados están consternados; pues mira que han tardado, porque este sonsonete está en la calle hace año y medio. Pero su confusión no quiere decir que han tomado nota, indica que siguen sin enterarse qué momento histórico vivimos y qué les toca hacer. Si lo ve hasta el Rey, que ya lo ha advertido, y ha acertado, aunque tampoco es una gran referencia, porque hasta un reloj parado acierta la hora dos veces al día.

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(El cuadro representa la coherencia, las ideas y la capacidad de sacrificio de los señores diputados. Fue pintado por el hermano de un cuñado del diputado Marco Brutísimo, tras haber rechazado la oferta Cecilia Giménez, restauradora del Eccehomo de Borja).

Está claro que el destino tiene en su mano enviarno a figuras de mente preclara, pensadores que ven la luz donde los demás solo vemos oscuridad. Estamos salvados, nos ha enviado a Rajoy; como en todas las gestaciones, ha tardado nueve meses en encontrar la salida a la situación en que nos encontramos.

zzmono-penon-gibraltar2[1].jpgSiguiendo los dictados que Maquiavelo daba para el buen hacer del Príncipe, Rajoy no se inmuta por lo que alarma a la mayoría. Él sabe realmente lo que pasa y cómo resolverlo. No importa que Cataluña convoque elecciones que pretenden ser plebiscitarias y constituyentes. No importa que en Madrid la plataforma del 25-S se plante frente al Parlamento. No importa que el PSOE hable de fractura social. No importa que el Rey haya dicho en Barcelona que sería ceguera no ver la gravedad de esta etapa histórica. Nada importa, Rajoy actúa, y lo hace nada menos que ante la Asamblea General de las Naciones Unidad. Y en Nueva York; ni en Cuenca ni en Tegucigalpa. En Nueva York, sí allí, donde Paul Auster, Cotton Club, Scorsese y Coppola. Rajoy está convencido de que ha llegado la hora de hablar claramente de Gibraltar con el Reino Unido de la Gran Bretaña. Tanto darle vueltas a la crisis institucional, al dictado de Merkel y a la prima de riesgo y resulta que el problema es Gibraltar. Como tenemos poco follón dentro y fuera (¿Cataluña es dentro o fuera?), ahora la liamos con Gibraltar. No sé por qué pero se me viene a la memoria un tal Castiella, que fue Ministro de Exteriores de Franco y tenía la misma perra. Debe ser que desde entonces el gran problema de España es Gibraltar, y es que nunca hay que fiarse de un macaco. ¡Gibraltar, era eso!


zzxlFoto0468.JPGComo la estulticia parece haberse apoderado de todos los que tienen algo de responsabilidad política en este país, me agota volver sobre lo mismo, porque para mí está claro: están locos. Todos. Por eso prefiero hablar de cine, aunque tampoco es de cine, pero viene al caso porque ayer vi Midnight in Paris , la penúltima de Woody Allen. De vez en cuando me apetece ver algo con cierta solidez en el salón de mi casa, y por eso me doy una vuelta por el videoclub, porque echarse en brazo de la televisión de este país a pelo es entregarse a la grosería y el mal gusto. No dudo de que haya talento, pero deben estar guardándolo para más adelante. Así que pinché el reproductor y me encontré con una película que en su impecable trayecto es previsible y hasta tópica, pero es que ya me conformo con que no me den patadas en la retina o en los tímpanos. Al final de la película te das cuenta de que en realidad no es tan previsible, y en ese recorrido va más allá de lo que parece. Y todo eso de forma divertida e imaginativa. Y me hizo pensar, porque siempre estamos comentando la época dorada de los años veinte en París, en Madrid, en Canarias, con personajes tan literarios como Hemigway, Valle-Inclán, Tomás Morales o Alonso Quesada. Y es que magnificamos el pasado, porque en su momento nadie pensaba que ochenta años después serían como estatuas en el tiempo. Los mitos literarios de nuestro tiempo están a nuestro alcance, los vemos por la calle, hablamos y tomamos café con ellos, pero solo el tiempo los convertirá en especiales. La realidad inmediata tiene poco glamour. Vean si no la foto que acompaña este post. Si solo vemos que es un muchacho fotografiado en 1903, no tiene más interés que la fecha, hace más de un siglo. Si por el contrario les digo que el chico de la foto es el poeta Tomás Morales con 19 años, la cosa cambia. De eso va la película de Allen, y ya puestos, la recomiendo.


Las personas prudentes son aquellas que van con pies de plomo, especialmente en situaciones difíciles. Eso no quiere decir que la prudencia sea incompatible con la firmeza, pero parece que en esta España nuestra del griterío ser prudente se equipara a darse por vencido, y por eso cada cual trata de tirar la piedra más lejos y extremar sus posiciones. La prudencia podría incluso desaparecer del diccionario de la RAE, zhhhDSCN4196.JPGporque es una cualidad en desuso, y si no se usa, podríamos ahorrarnos tinta y papel al imprimirla. España atraviesa unos momentos muy delicados desde cualquier ángulo que se mire. Por un lado hay una profunda crisis política que proviene del desgaste de las instituciones, que llevan treinta años sin renovarse, y vivimos en 2012 con estructuras pensadas para 1980. Luego está la crisis económica, que aunque tiene factores externos, también está relacionada con la anterior, porque los políticos no han movido ficha en positivo desde hace décadas. Estamos cansados de escuchar que hay que hacer esto, que hay que reformar lo otro pero todo sigue igual, con la corrupción política al fondo del paisaje, porque parece que lo único que importa es el poder, no su utilización para el interés general. El mundo abertzale vasco y el independentismo catalán lanzan su órdago, sin valorar que una secesión del Estado español pondría automáticamente a Cataluña y Euskadi fuera de la UE, y que para entrar tendrían que conseguir la unanimidad de los 27 estados miembros (¿En el Madrid-Barça traspasado a la política, España qué votaría?) Por su parte, Gallardón está poniendo patas arriba leyes que, aunque imperfectas, no creo que mejoren con tanto ruido. Por si faltara algo, tercia el Rey, que como siempre solo dice ambigüedades a destiempo pero que ya se encargan otros de explicarnos a su acomodo qué fue en realidad lo que quiso decir en su carta cibernética. La lista de imprudencias es larguísima. Ya que casualmente casi todos los que gritan de un lado y de otro son tan católicos (no olvidemos que católico significa "de acuerdo con todo") deberían recordar las palabras de San Ignacio de Loyola, que aconsejaba no hacer mudanza en tiempos de crisis. Pero, claro, son católicos solo para lo que les conviene.


No ha podido usted resistirse a la tentación de figurar en el palmarés de los responsables de Educación de la democracia que se han metido a hacer reformas, empeorando una y otra vez el sistema. Quiere unir su nombre a los de José María Maravall, Esperanza Aguirre y otros menos sonoros pero igual de destructivos, pues siempre dando un paso atrás no podemos olvidar que también fueron ministros de Educación el Jefe de la Oposición y el Presidente del Gobierno actuales. zedDSCN4232.JPGDe todos ellos, el único que hablaba con lógica y parecía encaminar en sentido correcto lo público ha sido Gabilondo, pero quien sabe si con algo más de tiempo habría sido otro más. Todos ellos han ido quitando ladrillos al edificio de la enseñanza pública y engordando la privada concertada, los de la derecha con argumentos muy peregrinos y los socialistas enarbolando la presión de poderes fácticos que controlan buena parte de la enseñanza privada. Entre todos la mataron y ella sola se murió, pero de la ya larga hilera de ministros y ministras de Educación que hemos sufrido usted se lleva la palma en descaro. ¿Nos toma por tontos? ¿quién va a tragarse que con tanta reválida trata de mejorar el nivel educativo, cuando es evidente que con ello cerrará el camino a miles de jóvenes? Va a conseguir el sueño dorado de los ultraconservadores, que solo estudien los de un determinado nivel económico, con la coartada de unas pocas becas para algún genio que surja de las clases populares, porque tendrá que ser Einstein o Madame Curie para pillar una beca que le permita hacer una carrera. Siete reformas llevamos en 25 años, y todas tienen la misma tendencia. Si lo que se propone es no andarse con paños calientes y finiquitar de una vez por todas la enseñanza pública, lo está haciendo muy bien. Nada va dejar para quien le suceda (¿el paso siguiente es suprimir el ministerio?), y no sé si es consciente de que tiene en sus manos el próximo medio siglo de España. Ya no caben discursos ambiguos, con esta enésima reforma está volando el puente de este país con el futuro. Por este camino, le aseguro que dentro de veinte años envidiaremos a Tanzania.


Nos parece normal que alguien diga y cuente cosas que le ocurrieron y quedaron en su memoria; consideramos una tontería recordar lo que se ha vivido, incluso una majadería cuando los abuelos nos cuentan su guerra. Pero a menudo no nos percatamos de lo importante que es la memoria; tan importante que en ella se basa la identidad de cada persona. El filósofo Emilio Lledó dice que somos nuestra memoria. Y es cierto, porque si no recordamos nuestro nombre, qué ha sido nuestra vida y no conocemos a las personas que nos rodean es como ser nada. Todo lo que somos y sabemos es memoria. Tener amnesia es terrible, pero el mecanismo de construir nuevos recuerdos funciona y se puede empezar de nuevo. Pero más terrible es que lo olvides y lo confundas todo y encima no puedas formar una nueva identidad. Quien haya vivido de cerca la devastación que supone la desaparición de la memoria de una persona puede dar fe de lo que es la destrucción total de la individualidad. Conocí a alguien a quien no le gustaba el queso, hasta el punto de que no se podía poner en la mesa donde comía porque su olor le producía náuseas; cuando enfermó, lo comía sin problemas porque se le había olvidado por completo que nunca, ni en la niñez, pudo soportar ese alimento. Y así con todo.


zzslogzheimer-2012[1].jpgEl 21 de septiembre es el Día Mundial del Alzheimer, y la pregunta que siempre nos hacemos es quién cuida al cuidador, porque estar pendiente de un enfermo así es tremendo. Y aunque técnicamente no puedan ser diagnosticadas como Alzheimer, hay otras enfermedades que hacen desparecer la memoria, y da igual cómo se llamen, porque el resultado siempre es el mismo, la destrucción de la identidad. En el siglo XXI, cuando nos hablan de gigas de memoria en el ordenador, pensemos en lo importante que es recordar algo tan básico cómo atarse los zapatos. Y curiosamente, muchos de estos enfermos, que no responden a estímulos externos, a veces responden a un abrazo (*). Pues eso, un abrazo.

(*) En cierta ocasión me crucé con un amigo, ya desgraciadamente fallecido, que iba acompañado de su hijo porque había enfermado de Alzheimer. Caminaba como un autómata y tenía la mirada perdida, fuera de la realidad. Lo saludé, le pregunté, le dije quién era yo... Nada, su mirada se perdía en el infinito y era como si yo no estuviera. Al despedirme, me acerqué a él y le di un abrazo, y de su boca pegada a mi oído pude escuchar claramente: "Me alegro de verte, Emilio". Luego volvió a perderse en la desmemoria. Solo respondía al afecto.


zcmafalda-politica1[1].jpgEste es un mes curioso, porque hay países en los que se recuerda, para bien y para mal, un día de septiembre. Estados Unidos es el paradigma, porque fue un 17 de este mes cuando se promulgó la primera y única Constitución norteamericana, y por contra el siglo XXI empezó con el estigma terrible del 11-S. Otro país en el que septiembre tiene carta de naturaleza histórica es Chile, pues su fiesta nacional, que conmemora la independencia, es el día 18, y también fue un 11 de septiembre cuando tuvo lugar el pinochetazo que acabó con el gobierno ycon la vida de Salvador Allende. Sería por lo tanto un mes clave en estas dos naciones, pero también lo es en Cataluña, donde el 11 de septiembre es la Diada (que por cierto conmemora una derrota que sigue coleando casi tres siglos después). Así que debemos recordar lo malo para no repetirlo y mirarnos en el espejo positivo de septiembre, mes en el que nacieron humanistas pensadores reales como Unamuno, Tolstoi o Benedetti, y otros de ficción pero que pesan en nuestra cultura, como la entrañable y locuaz crítica Mafalda del humorista Quino.


Se ha muerto usted, don Santiago, algo que ya ni considerábamos posible, y de veras que lo siento, aunque sé que la otra España machadiana estará dando botes de alegría. Eso tiene la ultraderecha montaraz y vengativa de este país, que celebra los muertos, es su vieja costumbre. La gente que mira al futuro no celebra la muerte de nadie, aunque sea un adversario ideológico y haya estado enfrentado en una guerra. Su vida ha sido muy larga, pero siempre duele la partida. acarrFoto0225.JPGEn este momento en el que sé que con su desaparición física se cierra un capítulo de la Historia de España, debo recordar sus desvelos por hacer cicatrizar las heridas. Siento que en estos momentos tanto esfuerzo no ha sido suficiente, pero no es culpa suya, es el alma envenenada de este país que tiene la maldita costumbre de liarse consigo mismo al menos un par de veces cada siglo, y como hace más de 70 años que acabó el último aquelarre tiene mono guerracivilista. En realidad hace menos, si consideramos la represión franquista y los 50 años de ETA. Ya sabe, España siempre igual, Luis Candelas y Esquilache, aunque ahora los bandoleros no usan trabuco sino ordenadores, no actúan por los caminos de Sierra Morena sino en los consejos de administración, y a las cargas indiscriminadas de los alabarderos las llaman orden público. Qué le voy a contar, don Santiago, que tenga usted un buen viaje. Ya se le echa de menos.


zttttesperanzaaguirre[1].jpgTengo que decir que Esperanza Aguirre me cae muy bien, y supongo que ese empuje populista que la lleva con frecuencia a meter la pata también es una de su potencias a la hora de arrastrar votos. Le falta la gorra de franela de pata de gallo para imaginarla cantando el Pichi de Las Leandras, como una Celia Gámez en todo su esplendor (también María José Cantudo en el teatro y Rocío Dúrcal en el cine). O sea, que más chulapona madrileña no es posible, espejo de la rubia (había también una morena) de don Hilarión en La Verbena de La Paloma. Por asuntos de trabajo hablé con ella varias veces, y una de ellas, cuando visitaba nuestra ciudad como ministra de Educación, le hice de cicerone para visitar la ciudad y hacer algunas compras. Chistosa, simpática y echada "pa'alante", es una persona muy pizpireta, con un desparpajo admirable, que es capaz de aparecer cuando no toca con calcetines blancos sin sonrojarse. Desconozco las razones reales de su dimisión, pero en cualquier caso le deseo lo mejor en su vida personal, y espero sinceramente que en la trastienda no haya causas médicas.

Por el contrario, su ideología me hace temblar, porque representa lo más rancio de la derechona que dice ser liberal pero es carpetovetónica. Estoy en las antípodas de su línea política, y aunque a menudo me hacen gracia sus disparatadas declaraciones (o pifias traicionadas por un micrófono abierto a destiempo), pienso que sus ideas políticas son un peligro para la sociedad. Desde ese punto de vista, su retirada es una buena noticia, porque pierde una lideresa con mucho tirón el sector más reaccionario del PP, no el ultraderechista, sino el disfrazado de liberal, que es más temible porque usa la máscara del Zorro. ¡Larga y feliz vida a la mujer Esperanza Aguirre, y Aleluya porque ya no está en política!


No soy tan ingenuo; sí se controla, y es más que evidente cuando vemos cómo en el Telediario de Tve hicieron como si la manifestación del 11 de septiembre en Barcelona no hubiera existido. Sabemos que conocer o desconocer un hecho tiene consecuencias colectivas, especialmente en la actitud que se debe tomar, o que quieren que se tome. Por eso se filtran las noticias de las guerras, o determinado avatares políticos. zzrompeolas.JPGY es curioso comprobar una y otra vez la puesta en marcha de mecanismos de control inmediatamente después de que sucede algo. Ocurre un hecho grave, sea atentado, terremoto, inundación o accidente, y durante la primera media hora empiezan a llover datos y novedades en la radio, en los informativos de televisión y en Internet. Pasó con el 11-S, con el terremoto de Chile y con otros hechos importantes. Las noticias volaban, pero pasada media hora, el tiempo que supongo tardan en controlarlo todo, se repite lo ya sabido, e incluso desaparecen datos que ya se habían dado. Es decir, a los dos días de lo ocurrido sabes lo mismo que a los diez minutos. Y entiendo -aunque no comparto- que eso se haga con asuntos grandes, pero a veces ocurre también con lo cotidiano. Muchas veces dudo de si realmente escuché tal o cual dato, porque nunca más vuelve decirse. Siempre se ha visto que la rapidez en la noticia es un mérito periodístico, pero empieza a ser también una suerte de los destinatarios.


zz600full-lawrence-of-arabia-screenshot[1].jpgHe oído que hay quien ha empezado la cuenta atrás hacia el 21 de diciembre, fecha en la que muchos agoreros anuncian el fin del mundo. Yo no creo que vaya a pasar nada más terrible de lo que sucede, y la apuesta es segura, porque si ocurre nadie vendrá a decirme que me equivoqué. Lo cierto es que en este 2012 se conmemora medio siglo de muchas cosas que parecía que iban a cambiar el mundo y ya hemos visto en lo que ha quedado. En 1962 se independizaron muchas nuevas naciones (Argelia, Uganda, Burundi, Samoa), nacieron The Beatles y The Rolling Stones, se publicaron grandes novelas (Tiempo de Silencio de Luis Martín Santos, La mala hora, La plaza del Diamante), murieron grandes personajes (Marilyn Monroe, Faulkner, Hermann Hesse) y casi hay un fin de mundo nuclear cuando la crisis de los misiles en Cuba lo que por cierto dio lugar a que Juan XXIII excomulgase a Fidel Castro (que todavía se está riendo), y se hicieron tantas películas inolvidables que da vértigo pensar en los estrenos de cine de aquel año (Matar un ruiseñor, El ángel exterminador, Lawrence de Arabia, Dulce pájaro de juventud, La escapada, Lolita, El hombre que mató a Liberty Valance, ¿Qué fue de Baby Jane?) Han pasado cincuenta años y aquí seguimos, unos haciendo el tonto más que otros, porque todavía hay quien cree en términos como eternidad, inmortalidad, libertad... Incluso los hay que dicen por ahí que vivimos en democracia. Hay gente pa' tó.


Pedro Lezcano, como Agustín y José María Millares, se convirtieron en clásicos apenas traspasada la juventud. Eran años de necesidad poética y la voz de estos hombres hacía de flauta en el Hamelín oscuro que era entonces Canarias. Todos recordamos a Pedro Lezcano como un poeta eterno, un Góngora vivo, con el que podías cruzarte por la calle o tomar un café hablando de asuntos que casi nunca tenían que ver con la literatura. Porque Lezcano, aparte de su etapa de político en activo, que fue muy corta al final de su vida, sabía de muchas cosas, fuera pesca submarina, micología, ajedrez, teatro o técnicas de impresión, porque buena parte de lo que en literatura se publicó en nuestra isla durante más de tres décadas pasó por las manos de Pedro, en su calidad de impresor, corrector, encuadernador al modo más clásico.

zCBCA2A5[1].jpgHasta que llegaron los nuevos sistemas de impresión que hicieron de puente entre las linotipias y la informática, los libros se construían letra a letra, seleccionando en las cajas el tamaño y el tipo, discutiendo sobre si a un determinado poemario le iba mejor la Garamond o la muy prestigiada Bodoni. Puede decirse que la literatura escrita durante treinta años en esta isla pasó en su mayor parte letra a letra por las manos de Pedro Lezcano.

Ya he dicho muchas veces que Pedro Lezcano es, además de un gran poeta, uno de nuestros narradores más acabados, hasta el punto de que podríamos decir que sus cuentos forman parte de la cima de la narrativa canaria del siglo XX, aunque sigan repitiendo que es poeta (y lo es) y nunca le reconozcan su enorme peso como narrador. Cuando el poeta se decidió a publicar dos relatos, no estaba ya en condiciones de hacerlo él mismo. Se trataba de Historia de una mosca y La rebelión de los vegetales, dos textos que debían publicarse en un solo volumen, y que como sugieren sus títulos defendían el medio natural frente a las agresiones del ser humano.

Me tocó hacer de editor de aquel libro magnífico, y ya pueden suponer el cuidado que puse, porque él sabía de galeradas, viudas y gazapos más que nadie. Conversar con Pedro Lezcano de cómo iba a ser físicamente su libro era como hablar con Casillas de cómo se para un penalty. Afortunadamente salió a su gusto, y así puedo decir que le edité un libro al mejor editor de Canarias. Y es que en la vida se dan curiosas paradojas.
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(*) Este trabajo fue publicado ayer en el suplemento Pleamar de la edición impresa de Canarias7. También se publicó en el mismo medio este artículo de Felipe García Landón(Enlace).pdf


Los políticos de este país tienen uno de estos dos males; o creen lo que dicen, con lo que es evidente que tienen un grave problema de percepción, o saben que no es verdad y creen que los que no nos enteramos somos los demás, lo que les da pábulo a seguir vegetando. Está claro que están divorciados de la realidad, o porque no saben más, porque les interesa o porque sirven vaya usted a saber a qué amo. Desde que empezó la crisis (2008) nos han dicho que hay que reformar el Estado, que hay que dar una utilidad al Senado, que hay que impulsar la economía, y lo único que saben hacer es recortar y empantanar, pero siguen hablando y hablando y nada se mueve ¡y han pasado cuatro años!

zzzw456.JPGParole, parole, que cantarían Mina y Adriano Celentano; la liaron con el Statut y han calentado el ambiente hasta el punto de que la gente de Cataluña ya va por delante de ellos en lo de la independencia. Ellos lo hacían para ganar votos, pero ahora no saben qué hacer con la nueva situación, y Artur Mas trata de quitar hierro diciendo que si no hay pacto fiscal Cataluña caminará hacia la libertad. Eso ha dicho textualmente y si lo desgranamos no sé qué es lo que significa, pues parece atisbarse que si Madrid cede al pacto fiscal este asunto se diluye (si es que pueden apagar el fuego que ellos mismos han alentado). Por aquí tampoco son flojos, pues el Presidente del Gobierno de Canarias no se quedó blanco ni colorado para decir en medio de un cirio descomunal que el comienzo de curso está siendo "magnífico". O está ciego él o estamos ciegos todos los demás, y esa es la cuestión, que van a su aire.


Oyendo hablar un hombre, fácil es

saber donde vio la luz del sol.

Si alaba Inglaterra, será inglés

Si os habla mal de Prusia, es un francés

y si habla mal de España... es español.


zzzeeimages[5].jpgEstos versos son del poeta catalán Joaquín Bartrina (1850-1880), quien a pesar de la brevedad de su vida tuvo tiempo para observar lo que ocurría a su alrededor. Yes bueno recordarlos cuando se celebra la Diada, poniendo a España como lo peor de la Historia. Nombrar España está mal visto, es como reconocerse antiguo, o peor, carca. Joan Laporta, Guardiola, Urkullu o Artur Mas se resisten a pronunciar la palabra España, pues en Cataluña y en Euskadi es casi sinónimo de Bicha. Pero resulta que, quieran o no, Cataluña y Euskadi también son España (y tienen perfecto derecho a pretender dejar de serlo, pero lo han sido), porque el Athletic de Bilbao quiere ganar la Copa del Rey y al Barça le encanta la liga española. Las gestas hispanas están llenas de figuras vascas, y si hablamos de imperialismo español habrá que incluir en ese listado a los guipuzcoanos Miguel López de Legazpi (conquistador de Filipinas para España), a Juan Sebastián Elcano, al catalán Ramón Pané (lugarteniente de Colón), al mismísimo Luis de Santángel, que puso dinero para los viajes colombinos siendo tesorero de la corona de Aragón y a tantos otros que se distiguieron bajo pabellón castellano-aragonés (español) en Flandes o Nápoles, donde no repartían caramelos precisamente. Pero esa parte de la historia se oculta. Y esto lo digo desde el sincero convencimiento de que cualquier territorio tiene derecho a elegir su destino colectivo, y por ello me parece muy bien que vascos y catalanes pidan autodeterminación e independencia, pero que no oculten la verdad histórica. Si España cometió excesos imperialistas (e incluso genocidio) en su larga historia, los vascos y los catalanes son tan culpables como los extremeños, los andaluces o los gallegos. Han sido España para lo bueno y para lo malo.


zzhFoto0433.JPGEl Presidente de Francia ha anunciado recortes por 30.000 millones de euros, y ha explicado cómo se van a aplicar. A grandes rasgos, recorta donde afecta menos a los más pobres, y por ello la educación, la sanidad y los servicios sociales no se tocan. Por otra parte, el estado necesita más ingresos, y Hollande hace presión fiscal sobre los franceses que ganen más de 26.000 euros al años; es decir, los que reciben salarios menores siguen igual. Son los que más ganan, los que más tienen y los que más heredan los que por consiguiente más pagan. En España se hace exactamente lo contrario, tratan de sacar de donde ya no hay, mientras los que más tienen siguen intocados. Por lo tanto no es verdad que los ajustes que ahora se hacen en España sean la única fórmula posible. Hay otras, que son más equitativas, más justas y encima no paralizan la economía. Francia lo está demostrando.


William Faulkner es, junto a Joyce, Kafka y algunos nombres más, una de las referencias obligadas cuando hablamos de la novela del siglo XX. De hecho, ilustres nombres de la narrativa en nuestra lengua, como Vargas Llosa, Borges, Onetti, Cortázar o García Márquez confiesan su devoción por Faulkner, al que tienen por piedra angular en la que confluyen todas las tendencias anteriores y se inician las posteriores. De hecho, García Márquez traza la línea Joyce-Kafka-Fauklner como recorrido personal hasta llegar a la definición de su propia obra.

Si ellos lo dicen, por algo será. Ahora que se cumplen cincuenta años de la muerte del escritor estadounidense sureño por excelencia, se le compara por oposición con Hemingway, uno tan directo y casi periodístico, Faulkner tan alambicado y experimental. Estoy convencido de que las aportaciones de este autor a la renovación de la novela en el siglo XX fueron fundamentales, pero es evidente que los prestigios los consolidan los críticos y los profesores universitarios, cuando elevan a los altares a autores concretos que, a veces, resultan muy difíciles de leer, como si en lugar de tratar de comunicar (Hemingway) quisieran ocultar lo que cuentan.

zfaulner1.JPGEn esta línea, críticos y escritores españoles que se dicen discípulos suyos han encumbrado a las más altas cimas literarias a Juan Benet, un autor al que le oí decir que no entendía cómo los lectores aguantaban sus novelas, si él se dormía de aburrimiento cuando corregía las galeradas de imprenta. Esto, que suena a boutade, no deja de contener un gran desprecio a los lectores. Y esa línea Proust-Virginia Wolf-Joyce-Kafka-Faulkner es mil veces repetida por los estudiosos, aunque el lector medio encuentra grandes diferencias entre todos estos nombres, porque a unos los entiende y a otros no, por mucho que lo intente, sencillamente porque da la impresión de que el autor, al escribir, trató de que no se le entendiera.

Hace unos años presté a un amigo mío, buen lector de novelas y conocedor de los entresijos literarios, una reedición de Santuario, una novela de Faulkner con estilo del más profundo Sur americano, que llegó a nosotros primero por su magnífica versión cinematográfica protagonizada por unos soberbios Lee Remick e Ives Montand. Pasé a mi amigo la novela, y al cabo de unos días me llamó por teléfono para decirme: "Vaya, yo creía que la novela estaba traducida al castellano". No solo se había perdido en el maremágnum de tiempos frases y vaivenes estilísticos, sino que afirmaba que la película contaba una historia que debió imaginar Tony Richardson, el director del film, mientras leía la novela.

Desde mi perspectiva de novelista, he tratado siempre de conocer el material con el que trabajo, y en ello es obligatorio leer los supuestos pilares de la novela contemporánea. He leído a Faulkner, y posiblemente haya aprendido mucho de él, pero nunca lo he disfrutado. Leer a Faulkner ha sido para mí un ejercicio de estudio, una asignatura que hay que conocer, pero nunca ha sido un escritor que yo haya recomendado al lector medio, porque es tanta su impostura que en lugar de hacer lectores los expulsa de las librerías.

zfaulkner2.JPGPara leer a grandes autores a menudo es necesario tener muchos conocimientos previos, sobre historia, mitología, filosofía o literatura pura y dura. Eso sucede con autores como Borges, Pynchon o Grass, pero lo que pretende Faulkner (lo mismo que Joyce) es que sepamos los vericuetos de su barrio, los giros idiomáticos de una esquina de Dublín o de New Albany, la mitologías locales o incluso las que se inventa el autor. Son lo contrario a las referencias universales, que funcionan en muchas culturas, es la cerrazón de su modo de vida y los demás tienen la inexcusable obligación de leerlos porque ellos son unos visionarios, como si un norteamericano leyese a Pancho Guerra (¿cómo se dirían en inglés las expresiones del Risco de San Nicolás?) Al final, casi nadie entiende nada y sigue repitiendo como un loro que Faulkner es una referencia literaria obligada aunque no sepa muy bien por qué. En realidad no creo que Faulkner, como Lowry o Benet, supieran explicar qué era exactamente lo que pretendían al escribir así. Me encanta la novela americana del medio siglo (Scott Fitzgerald, Chandler, Hemingway, Steinbeck, Dos Passos...) Con Faulkner nunca he podido.

Y habrá entonces que aplicar el viejo adagio: "algo tendrá el agua cuando la bendicen", y a Faulkner lo han bendecido los supremos pontífices de la novela. Aunque no me entusiasme su obra, habrá que conceder que si los que tanto saben lo encumbran será por algo que tal vez algún día yo descubra.
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(*) Este trabajo fue publicado en el suplemento Pleamar de la edición impresa de Canarias7 el pasado miércoles.


zrDSCN4201.JPGPor si no fuese bastante dolorosa la memoria del accidente de Spanair en Barajas, últimamente hay demasiadas noticias relacionadas con los vuelos a Canarias que crean inseguridad. Primero fue la solicitud de un aterrizaje de emergencia en Lanzarote de un avión por falta de combustible (dicen que la compañía lo hace adrede para que le den prioridad en las pistas y así cumplir horarios) y ahora ese avión que ha tenido que regresar a Barajas por problemas técnicos que han ocasionado daños a los pasajeros. Aquí está fallando el principio básico de que la seguridad, es decir, la vida humana, está por encima de todo; pero lo que hacen las compañías es tratar de facturar lo más posible, y la seguridad de los pasajeros y las tripulaciones es asunto secundario. Total, hay compañías de seguros que cubren accidentes y eternizan las culpabilidades en tribunales aquí y allá. Dicen que a Rayanair solo puede meterle mano el gobierno irlandés, porque es de allí, y eso me parece terrible, porque vuelan en España y por lo que demuestran los hechos no se atienen a las medidas básicas en las que todo pasajero confía. Digo yo que si hay globalización para las maduras también debe haberla para las verdes, porque es indignante que algo tan serio como la seguridad de un avión se deje atrás en favor de las cuentas de resultados. Y eso, además, acaba por manchar la imagen de Canarias, que sale en los medios por estas cosas sin comerlo ni beberlo. Indignante.


Los jurados de los Premios Príncipe de Asturias son todos hijos de su padre y de su madre y deben ser muy aficionados a jugar a las siete y media, porque o no llegan o se pasan. Los de Letras, por ejemplo, se han empeñado en convertir el premio en un nuevo Nobel, pero de aquella manera, y premian desde hace años inexcusablemente a un extranjero, mejor si es del ámbito norteamericano (Arthur Miller, Lonard Cohen...) Los escritores patrios, por muy grandes que sean, ni lo huelen, y casi tampoco los que escriben en español en América.

zzFoto0460.JPGEn el otro extremo estan los jurados del Deporte, que un año tras otros glorifican lo nacional, cosa que está muy bien cuando hablamos de nombres muy grandes como Induráin o Nadal, pero que chirría cuando premian a Fernando Alonso cuando ni siquiera había sido campeón del Mundo una sola vez. Hace dos años le dieron el galardón a la Selección de Fútbol, y, bueno, si es por méritos y quieren ser de ámbito internacional, tendrían que habérselo dado a Brasil, que para eso es campeón cinco veces. Pero, vale, es la Selección Española, muy mediática, y se olvidaron de la de Baloncesto o de otros deportes en los que España ha logrado grandes triunfos. Ahí sigue arrinconado Ángel Nieto, que fue campeón del Mundo 12 + 1 veces, pero un año de estos de lo darán a Pedrosa o algún niñato de estos que tendrá un par de títulos pero factura mucho en publicidad. No niego que Xavi Hernández y Casillas son dos futbolistas muy importantes, y hasta ejemplares en su amistad por encima de la rivalidad Madrid-Barça. Pero es que ya fueron premiados con la Selección hace dos años, y como no sea que el jurado haya querido acabar de deprimir al pobrecito Cristiano Ronaldo, no entiendo este fallo (encima rarito, con candidatura doble, no confundir con ex-aequo, que yo no sé hasta donde fuerza las normas). Y esa es otra, porque uno lee la lista de miembros del jurado y entiende que se den los premios deportivos con criterios tan perecederos. Aquí lo que pita es el manejo diario de los medios, y a este paso los Príncipe de Asturias del Deporte acabará dándolos el programa Punto Pelota.


Como en el sueño de Nabucodonosor (Daniel, II, 26-45), el hombre coronado de oro, que tiene el torso de plata, las caderas y los muslos de bronce y las pantorrillas de hierro, resulta que tiene los pies de hierro y barro. Tanta grandeza por arriba puede ser derruida simplemente con agua de lluvia que diluye el barro por los pies. Así es la fama efímera, y Cristiano Ronaldo, que viene de muy abajo, del barro, tendría que saberlo. Pero vive en su cabeza de oro y ya no recuerda de dónde proviene.

zcrisFoto0450.JPGSu don es que juega bien al fútbol, y por ello le pagan más de un millón de euros cada mes, y factura otro tanto en derechos publicitarios. Es decir, un hombre que gana unos 25 millones de euros al año, libres de impuestos, que es glorificado por adulones mediáticos, que es el centro de muchas miradas, ahora dice que no se siente querido en el Real Madrid. Digo yo que querrá que le rindan culto como a un faraón contemporáneo, que besen el suelo por donde pisa, que lo adoren. Si él mismo se cree lo que ha dicho, se necesita ser o muy infantil o muy soberbio; si lo hace por estrategia, hace falta ser muy cínico. Sus palabras son un insulto en una sociedad que atraviesa una situación muy difícil. Si él no se siente querido, ¿como ha de sentirse un padre de familia en paro, una viuda con una pensión misérrima, un joven preparado que cuando encuentra trabajo cobra menos de mil euros? Cristiano cobra cada 17 minutos el salario mínimo interprofesional de un mes, y se permite decir lo que dice. Con sus palabras no solo ha ofendido a la buena gente que sigue al Real Madrid, también ha ofendido a toda la profesión futbolística, a las personas trabajadoras y en suma a la Humanidad. Si tuviese dos dedos de frente, pediría disculpas porque, encima, un deportista afamado como él debe servir de ejemplo social, porque es el espejo en el que se miran los niños que piden a los Reyes Magos una camiseta con el nombre de CR7. Y que no se olvide del barro que conforman sus pies; y si no que le pregunte a Mike Tyson, Jack Clark y tantos otros, a los que la lluvia de la soberbia les destruyó la fama, les liquidó el dinero y fulminó su poder mediático.


ZXFoto0390.JPGSeptiembre es un mes lánguido en la memoria, pues aunque en nuestro Atlántico suelen estar presentes las olas bravas de la Mareas del Pino, uno se imagina septiembre con el sol atenuado, las playas solitarias y el mar llano y silencioso. Es la escena final de la película Muerte en Venecia. Y ante este septiembre uno no sabe cómo retratarlo, después de un verano en el que el fuego ha atacado en todas sus formas, sea en incendios terribles o en olas de calor abrasadoras. Ha sido una visión de El Infierno de Dante. Y han hablado los políticos, pero ya no les hacemos caso porque lo que dicen hoy mañana es papel mojado. Septiembre es la puerta a un nuevo curso, el escolar, el político y el económico, pero ya nadie se fia de nadie, se ven las urgencias pero no se da un paso en ninguna dirección. Como dijo alguien en las redes sociales, el único que está cumpliendo con su deber es Rajoy, porque el deber de un ultraliberal es hacer más ricos a los ricos y más pobres a los pobres. Así que esas tenemos, aunque yo voto por el mar bravo de nuestro océano porque habrá que reaccionar ante tanto atropello.


zFoto0219.JPGMuchas veces me he preguntado por qué dan tanta importancia a los cadáveres. Ya sé que es el cuerpo dentro del cual alguien pasó su vida y merece mucho respeto. Hasta ahí, de acuerdo, y tendría lógica si se le diera la misma atención a ese cuerpo cuando aun vivía. Pero resulta que no. Hay cientos de ancianos a los que nadie hace caso, a veces ni los servicios sociales, y aquí, en Madrid, en Río de Janeiro o en Nueva York hay una legión de personas que viven en la calle, son menorpreciados y los llaman de mil maneras distintas y ninguna agradable. Molestan y tratan de ocultarlos; no se les hace el menor caso, son una mala imagen. Pero aparece el cadáver de un anciano que ha muerto solo tal vez hace varios días, o un indigente muere de frío, de hambre, de insolación, de hastío o porque se le para el corazón por cansancio, y entonces se convierte en algo importante; aparecen policías, forenses y secretarios judiciales; para mover ese cuerpo tiene que personarse un juez, se le hace autopsia y se origina un papeleo interminable. Un cadáver es intocable, un elemento jurídico, social y religioso que hay que tratar debidamente. Mientras era un ser humano vivo, que amaba, sufría, soñaba y se deprimía, nadie le mantenía la mirada, pero una vez muerto es algo casi sagrado. La verdad es que cada día entiendo menos el mundo que nos rodea, porque es ilógico e hipócrita, que es capaz de gastar en un entierro mucho más de lo que habría costado una cena o un abrigo.

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