los blogs de Canarias7

Archivos Enero 2012


Marcialito, un parroquiano habitual de la partida vespertina de dominó, entró alarmado porque había escuchado en la radio que Alvarez Cascos había convocado nuevas elecciones en Asturias.

-Es prerrogativa del Presidente, como en todas las comunidades autónomas, disuelve el Parlamento y deja que el pueblo hable otra vez -explicó don Eladio, otro contertulio, muy redicho y entendido porque había trabajado en una notaría hasta su jubilación.

-Pero si apenas hace seis meses que hubo votaciones.

-Ya, cosas de la democracia, amigo Marcial, donde las dan las toman.

zzz2232907_640px[1].jpg-Perdone que le diga, don Eladio, esto más que a democracia me suena a pitorreo. El hombre presenta un presupuesto y como no se lo votan se emperreta y ¡hala! a hacer otro gasto. Pero ya la caja del dinero tiene telarañas.

-Hombre, dicho así parece que no es práctica la democracia, y no es así, hay que defenderla.

-No me líe, don Eladio,que lo veo venir. Yo soy un demócrata, pero esta democracia tan controlada por los partidos políticos, que hacen y deshacen, no me parece buena. A veces ni siquiera me parece que sea democracia.

-Es que la otra opcion es un estado totalitario.

-¡Y dale! Pues no, don Eladio; ese cuento de que quien no piensa como yo es un fascista o un stalinista no cuela. Aquí se pide mucha flexibilidad para despedir trabajadores pero no para las listas electorales.

-No me irá a decir que es uno de esos perroflautas que se hacen llamar Indignados.

-No se hacen llamar, es que están indignados, y con mucha razón, aquí por lo visto todos somos culpables menos los que cada día son más ricos.

-Bah, bah, el típico dicurso facilón. Madure, Marcial, madure.

-Don Eladio. Esto es un ¡Viva Covadonga!

-Querrá decir Cartagena...

-No, ¡digo Covadonga, carajo! ¡Ponga ficha y no me corrija!


Nos había dicho que 2012 iba a ser un año complicado, tanto que algunos incluso anunciaron el fin del mundo. Ahora resulta que no, que lo del calendario maya es el final de una manera de contar el tiempo, y que el 21 de diciembre el mundo no va a acabarse. Pero no dejan de atormentarnos con amenazas, unas reales y otras posibles. El pulso que la UE está echando a Irán con el embargo es uno de los problemas, porque en Teherán dicen que van a dejar de suministrar petróleo a Europa. Estas cosas me confunden, porque si cortas el comercio con un país no entiendo cómo es que sigues comprándole petróleo.

zzvtttttt.JPGLuego está la supuesta tormenta solar, que por lo visto no ha sido para tanto, pero los cientificos se empeñan en anunciarnos que como se produzca una como la que hubo en el siglo XIX esto va a ser el caos porque hoy dependemos más de las tecnologías de la comunicación. Miras los canales de pago que contratas para huir de la telebasura, y te cuecen a documentales sobre exterminadores nazis, volcanes apocalípticos que pueden reventar en cualquier momento, oscurecer el Sol con sus cenizas y finiquitar la vida, asteroides o meteoritos que pueden impactar contra La Tierra con efectos devastadores, ciudades en guerra urbana tomadas por las bandas, historia-ficción sobre los efectos de un ataque terrorista a centros de energía que nutren grandes ciudades... Vaya, que parece que existe la consigna de repartir miedo. Y, mira, yo estoy seguro de que no va a ocurrir ningún desastre bíblico porque las cadenas de televisión no están pujando por los derechos para televisarlo.


En el mundo del comercio y la empresa hay un concepto que se llama competencia desleal, y que se combate o acaba por romper el mercado. Ha pasado ante la impasibilidad de las administraciones públicas -cuando no con su aliento- con la proliferación de las grandes superficies, que se ha llevado por delante al pequeño comercio que creaba tantos puestos de trabajo y era una forma de estabilidad social y de atender los diversos gustos, porque ahora en cualquier superficie encuentras lo mismo cien veces repetido: franquicias.

z-eppelín+sobre+la+catedral+de+Las+Palmas[1].JPGPasó cuando se pudo de moda el todo incluido en las instalaciones hoteleras, que empujaron al cierre a muchos pequeños negocios que vivían de lo que ya encuentran los clientes en el interior del hotel. Nadie hizo nada y más gente al paro, porque eso nunca significó que en el sector hotelero creciera el empleo en la misma medida que se destruía fuera. Y ha vuelto a pasar con Spanair, porque las líneas aéreas de bajo coste han roto el mercado y han obligado a las líneas de siempre a tirar los precios, con lo que a menudo no se cubrían los costes. Tanta pérdida acumulada lleva a la quiebra, y las administraciones lo único que hicieron fue subvencionar en parte esas pérdidas, pero nunca se atacó de raíz el problema. Y seguramente volverá a ocurrir en cualquier otro sector, porque todavía no he encontrado una opción política que tenga un programa serio, realista y encaminado a que la sociedad crezca equilibradamente. Sigo diciendo que para desempeñar determinados cargos políticos habría que acreditar una muy sólida y documentada preparación, además de una experiencia contrastada en el sector que se dirige. Y esa experiencia positiva, claro, no la haber sido un responsable del FMI ciego o inepto mientra se fraguaba el desatre, o formar parte de la cúpula del banco americano que desencadenó la crisis financiera. Es decir, nombran chef de cocina a quien echó a perder la paella. Pero aquí a los músicos los responsabilizan de la sanidad, a los pedagogos del comercio y a los médicos del transporte. Parece un chiste, pero es verdad.

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(El transporte aéreo en Canarias podría resolverse con un invento futurista que los técnicos llaman Dirigible y la gente Zeppelín)


Alguna vez he dicho que, aunque el fútbol sea una tontería exagerada elevada a espectáculo, es más saludable mentalmente seguir el fútbol que la política. Pero claro, si a uno lo que le gusta es el fútbol-fútbol, lo mejor es ver el Granada-Racing o el Valladolid-Recreativo. Si hablamos de los partidos entre el Real Madrid y el Barcelona, habría que verlos en televisión sin voz y ni antes ni después oír la radio ni leer los periódicos. Porque estos dos equipos sí que forman parte de un entramado político que esconde otras intenciones cuando se habla de fútbol. Hagamos la prueba y observemos periódicos y radios de Madrid y Barcelona después de un partido que, no sé por qué, llaman clásico:

zsssDSCN3236.JPGCuando los voceros arrimados al madridismo hablan de penaltis no pitados, de jugadores que hacen teatro, de que les roban los partidos de Camp Nou, en realidad quieren decir: "Estos malditos nacionalistas estás hurgando en la esencia de España, chuleando a su equipo más galadonado y que representa los valores patrios. Y lo mismo que con el Statut y con la financiación, los catalanes nunca están satisfechos". Más o menos, porque asimilan el Barça con el independentismo y el ataque a la unidad de España. Y tres piedras, que dicen en mi pueblo.

En Barcelona funcionan igual, pero al revés. Ahora les ha tocado estar arriba, pero cuando era el Real Madrid el que imperaba activaban el victimismo. Pero incluso ahora, la parroquia mediática culé, cuando habla, por ejemplo, de la dureza de un defensa del Real Madrid o de algún lance del juego que les perjudica, en realidad quieren decir: "Estos malditos nacionalistas españoles utilizan la violencia para tratar de amedrentarnos y luego quedan impunes. Hay que seguir luchando contra esa prepotencia centralista que impide la pluralidad".

Pero estas diatribas a las claras o soterradas dan beneficios a ambos club, que, tampoco sé por qué, no son sociedades anónimas deportivas como el resto de los club deportivos. De manera que, a quien le guste el fútbol le recomiendo que disfrute del juego de estos dos grandes equipos, pero que no lea ni oiga níngún comentario, porque nunca son de fútbol, sino de encubierta política de la peor especie.


Cuando Orwel escribió su 1984, vislumbró un mundo como el que hoy existe, en el que un satélite puede saber tus movimientos y hay cámaras de vigilancia por todas partes. Con la coartada de la seguridad son puestas en entredicho la libertad y la intimidad. Ya nadie está a salvo de un control riguroso que se refuerza con el cruce de datos en docenas de redes de todo tipo. Estamos fichados a todos los efectos.

zgarnhermano.JPGLo que no esperaba Orwell es que los avances tecnológicos sirvieran también para que, no solo lo poderes controlasen a la gente, sino que todos nos controlamos a todos, con lo que intimidad queda hecha trizas. Es verdad que mucha gente se expone en las redes sociales, retransmitiendo su vida y sus movimientos, pero todavía hay muchas personas -la mayoría- que prefiere mantener a buen recaudo su vida privada. Hoy eso es imposible, da igual que no entres en las redes sociales, que no tengas móvil ni correo electrónico; cualquiera puede grabar tu voz o tu imagen en movimiento, hacerte una foto con los mil dispositivos que existen y ponerte en circulación. Lo más terrible es que ya sabemos que tanto las palabras como las imágenes pueden mentir, basta con que las saquemos de contexto. Y con la generalización de GPS ya no puedes decir que estás fuera o que te ha pillado un atasco. Muy pronto todo el mundo lo usará y sabrá perfectamente la calle y el número en que te encuentras. Crece la desconfianza porque, cuando tomas un cortado con alguien, no puedes estar seguro al cien por cien de que no te está grabando tu acompañante o el de la mesa de al lado, porque, además, hay micrófonos unidireccionales de larga distancia. El Gran Hermano de Orwell es mucho más monstruoso de lo que él imaginó.


Es una iniciativa muy interesante, porque puede reunir un fondo accesible a estudiosos y sobre todo porque los manuscritos van a estar con toda seguridad mejor guardados y cuidados que en los desordenados cajones de las gavetas de los autores y autoras. Para dar cuerpo al acto, cuento con las palabras de Maximiano Trapero y Felipe García Landín, dos voces de las que siempre se aprende. Y es honroso formar parte de un palmarés en el que están autores como los que figuran en la columna de la derecha de la invitación y otros que aun no han sido programados pero no por ello menos importantes.


archivo obelisco.JPG
Como me toca empezar a mí y este es mi blog, aquí lo anuncio.



Como le ocurre a muchos artistas, Paco España tocó el cielo y bajó al infierno. Ahora se ha ido definitivamente y creo que es el momento de recordar su paso por la vida y el escenario. Fue pionero en un género, el transformismo, que se hizo muy popular en los años ochenta en nuestro país, si bien los más conocidos casi nunca son los que inician el camino. zPaco-España2[1].jpgEn España la estrella del género era el argentino Ángel Pavlovsky, porque salía en televisión y decían que hacía un espectáculo muy afrancesado. Pero antes fue Paco España, que en los setenta era una figura en los mejores locales de Barcelona y Madrid. Su recreación de Lola Flores es memorable. El transformismo se hizo moneda corriente en las noches de fin de semana, cuando los matrimonios conservadores ortodoxos y gentes de orden salían a cenar y luego acudían en tromba a estos espectáculos con un cierto aire de burla. Nunca se respetó a estos artistas como es debido, porque lo que vemos en el escenario tiene un duro trabajo detrás, y necesita un talento especial. Paco España lo tenía, y fue uno de los fundadores y de los más grandes en un género que se columpia entre lo trágico y lo cómico, pero que finalmente es arte cuando está bien hecho, como es el caso. Se ha querido arrinconar el transformismo en antros de mala muerte y ambientes sórdidos, pero deberíamos aprender de los franceses, que entienden que es un número de cabaret, un género que sí que es respetado en París, Berlín o Nueva York. La vida vino con muchas curvas para Paco España. Ojalá se le haga justicia y haya entrado en la historia del cabaret. Descanse en paz.


El anuncio de que una empresa histórica, afamada y prestigiosa como es Kodak vaya a la quiebra es terrible, porque en este cambio de tecnologías hay muchos que se quedan en el camino. Se pensó que con el nacimiento del cine se vaciarían los teatros y cuando llegó la televisión también el cine quedaría liquidado. zrevelar[1].jpgNo sucedió así, sobrevivieron todos los soportes, pero con la revolución tecnológica de los últimos años peligran todos. Kodak existe desde que nació la fotografía comercial, y fue durante décadas (más de un siglo) sinónimo de calidad. Tengo en mi casa miles de diapositivas hechas con carretes de esa marca y treinta años después siguen perfectas. Eso es calidad y perdurabilidad. Pero la era digital ya no entiende de carretes, cubetas, reveladores, baños de paro, fijadores y ampliadoras, ni se fija en si la foto ha de ser mate o tener brillo según el papel utilizado, ya todo eso viene en la foto. La posible desaparición de Kodak es el fin de una era, la de la fotografía artesanal, aquella en la que había que cuidar los tiempos para dar más o menos contraste, y en la que dos fotos nacidas del mismo cliché podían ser distintas por el tratamiento posterior en el laboratorio. El proceso fotográfico era como hacer vino, no bastaba un buen producto inicial, el trayecto hasta el resultado final era muy importante, y a veces lo que diferenciaba una buena foto de otra que no lo era tanto. Hay que estar con el progreso, y con estas cosas palpamos los profundos cambios que está experimentado nuestra manera de vivir, pero no dejo de sentir nostalgia por una manera de reflejar el mundo que ha cambiado el nitrato de plata por los granos de sílice de un disco duro.


zzzaudrdy[1].jpgLas carreras de caballos del hipódromo de Ascot son un evento de la alta sociedad británica en el que el que no está no existe. Es tan determinante que la prueba de fuego que el profesor Higgins propone a la florista Eliza en la obra de teatro Pigmalión (luego hecha película en My Fair Lady con una Audrey Hepburn extraordinaria) es presentarla en tal evento para deslumbrar a lores y ladys de la Inglaterra posvictoriana. La gracia es que ahora, después de trescientos años de existencia, los organizadores dictan nuevas normas de vestimenta, y la más curiosa es que, como el acto es matinal, las damas deben llevar ropa y sombreros adecuados, porque por lo visto en los últimos años se vestían casi como para una fiesta nocturna, y muchos de los sombreros se habían transformado en tocados muy leves. Esas nuevas normas están siendo motivo de polémica en los medios ingleses, ocupando muchas horas y gastando mucha tinta. Los británicos son incorregibles con lo de las formas, y si bien está que haya buena educación, llevan el asunto demasiado lejos, porque una seña de buenos modales es la discreción, que en Ascot brilla por su ausencia, porque los sombreros de las damas (la reina ha hecho historia allí con sus sombreros) son indescriptibles. Esto da idea de que en Inglaterra sigue perviviendo lo más rancio de la época en que el Imperio Británico era el centro del mundo. La verdad que leer estas tonterías en los tiempos que corren mueve a la risa, pero si lo miras con atención te das cuenta de que esa clase poderosa de antaño quiere más que nunca marcar las diferencias. Las clases medias le dan urticaria y están haciendo todo lo posible para liquidarlas.


Que conste de entrada que cualquier tipo de corrupción debe sentarse en el banquillo y atenerse a lo que determinen los tribunales de justicia. Para mí, lo que sucede con el marido de la Infanta Cristina es un arcano, porque sale una corruptela aquí, una evasión de impuestos allá, un traslado de dinero a un paraíso fiscal acullá, y para que todo eso haya sucedido han tenido que intervenir docenas de personas, unos contratando, otros ocultando, otros gestionando.

z-padrino[6].jpgEn fin, que un secreto es muy difícil de guardar desde que lo conoce más de una persona. Y si el asunto lleva tanto tiempo, alguien tendría que haberse ido de la lengua, y entonces, además de los participantes en alguna de las secuencias, lo sabría mucha más gente. Pero nada, pasan años y ni un solo rumor, algo que indicara lo que ocurría. De repente, se levanta la liebre y empiezan a salir conejos de todas las madrigueras: facturas falsas, minutas estratosféricas, empresas interpuestas... Un rosario de cosas que hacen proyectar una imagen casi caricaturesca del yerno del Rey. Alguien que ha hecho tanto y siempre con tan mala fe no es un duque, es don Vito Corleone. Y esa saña que se ve alentada en todos los foros casi siempre por los mismos hace que uno se pare a pensar si todo eso es posible, porque, de ser cierto todo lo que se dice, el señor Urdangarín se habría pasado todos los días y muchas larguísimas noches dando instrucciones, reuniéndose con su "consigliere" y realizando otras tareas propias de un capomafia.

¿Pudiera ser que haya una movida que trate de dinamitar la monarquía, o al menos poner en entredicho la sucesión dinástica? Es que tanta furia me mosquea, y no digo que todo sea una gran conspiración de los que sueñan con una república a la francesa (ya dirán los tribunales), pero si lo que quieren es cambiar de régimen sería más fácil convocar un referéndum monarquía-república, y no nos estarían dando la murga. Es que cuando ves un telediario y hablan del tema, parece una reposición de El Padrino. O será que uno ha visto la película demasiadas veces (las tres partes).


Hay que tener mucho cuidado cuando se transita por algunas calles de Las Palmas de Gran Canaria. Un ejemplo es el tramo más al sur de la calle Cano, que va desde la esquina con Travieso hasta su confuencia con Malteses. Es una vía peatonal transitada por gente muy peligrosa, y es que, apenas subes desde Triana ¿qué es lo primero que encuentras? Exacto, una librería, un lugar de perdición que para colmo pertenece al Cabildo de Gran Canaria.

z0-cano].JPGSigues caminando y la calle termina a la izquierda con una enorme casona que sirve de Museo de un tal Pérez Galdós, un tipo que se pasó la vida contando historias y llenando la cabeza de pájaros a la gente. Eso debería ponernos sobre aviso, pero la imprudencia es mucha, y ayer mismo hice esa ruta. Caí en la tentación de entrar en la Casa de Galdós. Todavía no sé cómo pude escapar indemne, pero a veinte metros me tropecé con dos tipos muy sospechosos. Y claro que lo eran; nada menos que un ensayista y un poeta, que se hacen llamar Antonio Becerra y Eugenio Padorno. Hablaban de un fulano que me pareció entender que se llamaba Alonso Quesada, seguramente un capo que tiene otro nombre y que trabaja en la sombra. De repente, se alejaron y me dejaron ir.

Yo iba muerto de miedo, aunque contento porque había vuelto a salir vivo, pero en la confluencia con la calle Torres me crucé con un sujeto terrible, ¡un novelista! Era Santiago Gil, que me dio conversación mientras caminábamos, y yo le seguí la corriente para que no se violentara, y se detuvo justo delante de la librería. Allí, vaya usted a saber con qué intenciones, conspiraban los periodistas Amado Moreno y Pepe Rivero, que encima es nieto del poeta Domingo Rivero. Estaba claro, me había metido en la boca del lobo. Me tranquilizó un poco ver que con ellos estaba un hombre corpulento y de aspecto formal, un hombre de orden. No parecía novelista, poeta, periodista o cualquier otro tipo de forajido. Supuse que sería un infiltrado de la policía secreta que estaba siguiendo alguna pista. Mi decepción fue total cuando me lo presentaron: ¡es hijo del poeta Saulo Torón! No tuve otra opción que identificarme como escritor, y eso pareció intimidarlos; aproveché un despiste y todavía sigo corriendo. ¡De buena me he librado! Ya les digo, esa calle es muy peligrosa, entra uno sano, se encuentra con gente que tiene el vicio de pensar y escribir, y sale cargado de novelas, poemas y otras armas, que, ya lo sabemos, las carga el diablo. Quedan advertidos.


La sentencia dictada contra los tres chicos que dieron muerte al joven Iván Robaina vuelve a poner sobre la mesa el tema de la violencia que se enseñorea de nuestras calles y se ha convertido en la única respuesta que tienen algunos ante un conflicto. Y hay algo peor, cuando la violencia se practica por sí misma, sin que haya mediado palabra o diferencia alguna; me contaban hace unos días que ahora hay que tener cuidado hasta cómo se mira, porque hay pandillas de jóvenes que te pueden agredir porque no les ha gustado la forma en que los miras.

zzFoto0268.JPGEsta violencia está atizada por los juegos de consola y ordenador, que se basan casi siempre en la agresividad, y tampoco son buenos maestros los telediarios. Algo estamos haciendo mal, porque ya en los centros de enseñanza también hay que andarse con cuidado, y hemos visto en estos días imágenes de provocaciones o ridiculizaciones al profesorado, que son colgadas en Internet o enviadas por los muchos medios de que disponen los jóvenes. Todo esto incita a la violencia, y no sería mala medida que en las aulas de cualquier nivel estuviese prohibido el uso de estos artilugios móviles. Es más, no se deberían llevar a los colegios e institutos. No entiendo para qué quiere un móvil un niño de 12 años, y encima ahora pueden conectarlos a Internet. Hemos visto reportajes de las pandillas en Centroamérica y en las grandes urbes del planeta. Ya operan algunas por aquí, y si no se les pone coto acabaremos como en Guatemala y Belize, con nuestras ciudades convertidas en zonas de guerra. La violencia nunca ha resuelto nada, sólo impone la razón de la fuerza sobre la fuerza de la razón. ¿Para eso tantos avances tecnológicos?


Siempre se ha dicho que las únicas leyes inalterables son las de la naturaleza, porque incluso las de la física encuentran en cada época nuevos matices que los legos no constatamos porque cuando algo frágil se nos escapa de las manos tratamos de cogerlo, no de averiguar cuál va a ser la medida del impacto. zzz34514[1].jpgSi finalmente cae, buscamos los desperfectos o la pala y el cepillo de la basura si ha sido siniestro total. Pero había unas costumbres que con el tiempo se afianzaban como leyes no escritas, eso que llaman los expertos derecho consuetudinario (las costumbres se vuelven leyes). En la vida cotidiana, había normas que nadie se saltaba, como ceder el asiento a los ancianos y las mujeres embarazadas (ya no hablo de mujeres a secas por si acaso), o las famosas "leyes del hampa", que establecían las relaciones de la calle pura y dura y que respetaban hasta los más duros hampones. Una de ellas consistía en que nunca se robaba a una persona que se buscaba la vida en la calle, fuera vendedor de lotería o limpiabotas. Recuerdo que, en las madrugadas de los años setenta y ochenta, en la acera de la calle Bravo Murillo una señora vendía los periódicos recién salidos de las rotativa. En una caja de zapatos, a la vista de todos, tenía el dinero, y estaba segura de que a ella nunca le robarían al menos los especialistas. Otra ley de toda la vida es que el que más grado tiene, el máximo responsable de algo, es el último en abandonar. Y eso por lo visto también se ha olvidado, porque el capitan del barco que encalló en la costa italiana se marchó casi de los primeros cuando vio que aquello iba mal. Todos recordamos en más de una película la frase "El capitán es el último en abandonar el barco". Alguien dijo en la radio que ahora es la ley de la selva, pero tampoco, porque en la selva hay leyes y estas sí que son inalterables.

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(La foto es Bette Davis en la película Un gánster para un milagro)


No ha habido acuerdo entre sindicatos y patronal en cuanto a la reforma laboral, y por lo tanto el Gobierno se apresta a cumplir su decisión de hacerlo sin pacto previo con las fuerzas sociales. Es evidente que la reforma que va a salir del Consejo de Ministros y que luego, dada la mayoría absoluta del PP, ratificará el Parlamento, gustará más a la patronal que a los sindicatos. zzz778j.JPGY por eso creo que las dos grandes centrales han hecho bien al no ceder ante las propuestas draconianas de la patronal. En este mismo espacio he criticado más de una vez a las centrales sindicales, como cuando le hicieron una huelga general blandita al gobierno de Zapatero, pero esta vez creo que han hecho lo correcto. Las fuerzas que representan a los trabajadores no pueden ser cómplices de un ataque al Estado de Bienestar, que es lo que claramente significan las propuestas de los patronos. Se supone que el Gobierno debe ser ecuánime, porque si decreta ahora una reforma que lamina del todo los derechos de los trabajadores, será cosa suya y de los empresarios que lo aplaudan, pero eso deja a los sindicatos las manos libres y limpias, porque es una posible injusticia social de calibre grueso hacer recaer el peso de la crisis en los trabajadores. Resulta indignante y grotesco ver una y otra vez en televisión a señores con trajes que cuestan miles de euros, cuya corbata no puede adquirirse con el salario mínimo y que acaban de pagar en un lujoso restaurante una cena que cuesta más que su corbata, decir que los salarios deben bajar y que hay que abaratar el despido, pues por lo visto las reformas de la derecha solo pretenden despedir, no crear puestos de trabajo. Por lo tanto, los sindicatos cometerían un error si no se desmarcasen de este disparate. Son la esperanza para liderar la oposición social si la reforma que aprueba el Gobierno es manifiestamente injusta. Y tiene pinta, que ya han mandado a Sarkozy y al Presidente de la UE a leerle la cartilla a Rajoy.


zzFoto0270.JPGComo en los carteles de los dibujos animados de Bugs Bunny, hay temporada de conejos y temporada de patos. No sé con cuál de las dos asimilar estos dos meses vertiginosos en los que se raparten premios cinematográficos a mansalva: Globos de Oro, Goya, Oscar, Bafta, César, David... En realidad tampoco es que haya tantos premiados, porque casi siempre los galardones se concentran en unas pocas películas, actrices, directores... Unas veces por calidad incontestable y otras por inercia, moda o lo que sea. El caso es que la rueda ha empezado ya con los Globos de Oro, y resulta curioso ver cómo se discute sobre candidaturas y la mayoría de las veces entre personas que no han visto las películas o las actuaciones de las que hablan. Funcionan las simpatías y antipatías, porque escuché decir hace unos días que Meryl Streep no debería ganar premios por su papel de Margaret Teatcher porque el personaje real no era del gusto de quien hablaba. No me extraña que por eso actores y actrices especializados en papeles de personajes antipáticos fuesen poco premiados (Peter Lorre, Ethel Barrymore, Lino Ventura, Klaus Kinski...), y curiosamente también pasaba con los que caían muy simpáticos (Paul Newman, Cary Grant, Marylin Monroe...) Con esos criterios me imagino que también votan muchos de los componentes de las academias que finalmente otorgan los trofeos. De manera, que esto de los galardones del cine no es más que una plataforma publicitaria, que a menudo poco tiene que ver con la calidad artística y prima casi siempre la fuerza de la industria. Pero eso también es cine.


zFraga-Palomares[1].jpgHa muerto Manuel Fraga, con lo cual muchos humorista se han quedado sin chiste sobre su eternidad en los aledaños del poder. Lo cierto es que anduvo por ahí nada menos que sesenta años, desde que en 1951 fue nombrado Director del Instituto de Cultura Hispánica. Los medios hablan hoy de personaje histórico, y lo fue, como todos, porque la historia se hace con la suma de lo que hacen las personas. Probablemente no haya habido en España nadie con más tiempo sin bajarse del coche oficial, y lo que no se le puede negar es su inteligencia y su habilidad camaleónica. Supo nadar muy bien en el franquismo, y hay que reconocerle su mérito cuando en los años sesenta "inventó" el turismo, que todavía sigue siendo uno de los motores de la economía española. Tal vez su longevidad tenga que ver con el baño radiactivo que se dio en Palomares en 1966 y que le dio poderes como a Spiderman. Su carácter volcánico le hacía perder la compostura, y como siempre tuvo poder se comportaba como si hubiera nacido con él y los demás tuvieran que acatarlo así. Aunque en su debe hay que apuntar su pertenenecia destacada al tardofranquismo, en su haber anotaremos su capacidad para conseguir que la extrema derecha quedase reducida a una minoría parlamentaria. Creo que, como Julio César, habría hecho carrera política en cualquier régimen, porque lo que persiguió -y a los hechos me remito- fue el poder. Ha muerto y con él se cierra una larga página que recorría un período muy convulso de la historia de España. Esa grandeza que seguramente le asignará la derecha española tendrá que cotejarse con el tiempo, pues por mucho durar no se es más grande (ahí está el ejemplo de Suárez), y el propio Fraga dijo que el tiempo no perdona lo que se hace sin contar con él. Pues eso, al tiempo.


Redacción escrita por Bentejuí en el año 2012:

"Antes, el mundo era muy cruel. Había un tal Adolfo Hitler que, por ser de otra raza, otra religión o porque no le gustaban, metía a las personas en campos cerrados y a muchos de ellos los mataba con gas. Por lo visto, así mató a muchos. También había otro tipo llamado Stalin, que hacía lo mismo en otros campos que llamaban gulags, y dice mi padre que también los norteamericanos encerraron en campos de concentración a los japoneses y sus descendientes que entonces vivían en Estados Unidos, aunque estuviesen nacionalizados. Y más tarde, otro tipo llamado Kruschev construyó un muro que separó a los berlineses incluso de su familias, y si alguien quería cruzarlo lo mataban.

Y dice mi maestra que los gobiernos del mundo de entonces permanecieron de brazos cruzados y permitieron que los monstruos crecieran."

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Redacción escrita por Guacimara en el año 2070:

"Antes, el mundo era muy cruel. Había un Estado en el Mediterráneo oriental que, por ser de otra raza, otra religión o porque no le gustaban, metía a las personas en campos que llamaban de refugiados, pero no era un refugio, sino una cárcel. Incluso hubo asesinatos en masa en algunos de estos campos. También había otro tipo llamado Bush Jr. que a cualquiera que fuese sospechoso de terrorismo lo encerraba en un lugar llamado Guantánamo, y allí permanecía sin juicio y con un trato terrible. Dice mi padre que en el Sahara Occidental construyeron una muralla, parecida a la Berlin, pero más larga, y otra en Palestina, y miles de saharauis vivían hacinados en el desierto en los campamentos de Tinduf, lo mismo que otros fugitivos en Somalia, Zaire, Chad...

Y dice mi maestro que los gobiernos del mundo de entonces permanecieron de brazos cruzados y permitieron que los monstruos crecieran."


En estos días se han presentado en Las Palmas dos libros de dos amigos que vienen a engrosar el ya gozosamente nutrido listado de la buena narrativa que se hace por aquí. Son dos generaciones, dos maneras de ver el mundo, dos trayectorias diferentes, pero que tienen en común el gusto por la palabra precisa y el camino hacia adentro. Cuando estudiábamos los manuales de literatura nos decían que la épica trataba de asuntos exteriores al escritor, la lírica de su interior y quedaba la dramática, que no nos decía de qué trataba, pero que era evidentemente la escritura teatral. Omar y Gil son autores que entran en géneros diversos, y aunque entre sus trabajos hay mucha narrativa, podríamos decir que lo que tienen en común es su tendencia a la lírica, lo interior, la reflexión.

Alberto Omar es un clásico de nuestra literatura, no en vano lo avalan tres docenas de títulos en distintos géneros, en los que el teatro no es el de menor cuantía. También es poeta y sin duda novelista, un extraño especímen de los que yo llamo anfibios, porque respiran dentro y fuera del agua. Y es curioso cómo su obra trata siempre de indagar en las conductas, y en algunos textos se interna en esa pasión casi masoquista que tenemos los humanos por lo angustioso. Pero en la vida real Alberto Omar es justo lo contrario, un tipo divertido, casi un showman de la vida, con una conversación y una expresividad que hacen que cualquier discurso verbal suyo sea un espectáculo en sí mismo, puesto que también es un excelente actor. Ahora, en su novela Inmenso olvido vuelve sobre uno de sus temas recurrentes, el de la mujer considerada como segundo sexo, que en un momento determinado de su vida tiene que decidirse por el ajuste de cuentas o el olvido. Se decide por lo segundo, y tal vez ese olvido de que habla Alberto sea aquel del que Neruda decía que era muy largo. El olvido es una terapia, porque si no el dolor nos arrasaría. Así que esta novela de Alberto Omar nos lleva de la mano hacia una reflexión que seguramente cada uno de nosotros también tiene que hacer.

zzomargil.JPGSantiago Gil, por su parte, pertenece a las últimas hornadas de buenos narradores que están produciendo un corpus magnífico en Canarias. También es poeta y agudo columnista, siempre tumbado hacia los detalles, como un heredero insular de Antonio Tabucci, y curiosamente es uno de los que no se ha dejado tentar por el género negro que tan buenos textos está dejando de otros autores contemporáneos. Debe ser eso de la lírica. Pero sí que tiene esa potencia que empuja al escritor a novelarlo todo, con una obra ya muy importante en cantidad y calidad, y esa curiosidad diaria que le viene de su vena periodística. Santiago hace buena aquella frase de que el periodismo es una buena escuela literaria siempre y cuando se abandone a tiempo. El tiene muy claros los límites, y del periodismo sólo usa la curiosidad, el deseo de comunicar, porque luego arma ficciones imposibles que solo son verosímiles cuando, como es su caso, se sostienen en un recio armazón literario. Y ahora tenemos entre manos su entrega de Queridos Reyes Magos, que aunque parezca algo puntual por las fechas recíen vividas es un texto que puede leerse en agosto.

Así que, dos amigos, dos novelas y buena literatura, que sumada a la de otros amigos también comentados aquí (o por comentar) suponen un interesante comienzo de un año que, a pesar de tantos agoreros, puede ser un gran año literario.


zzzFoto0261.JPGSuceden muchas cosas, algunas muy malas, que se reflejan en la enorme actividad judicial que hay en muchos casos de corrupción a lo grande. Es tremendo, no es que haya un caso aislado, alguien que se ha subido a la parra y ha caído en la tentación, es como una plaga. Ahora mismo hay dos ex-presidentes autonómicos (Valencia y Baleares) sentados en el banquillo, pero hay más personas metidas hasta el cuello en asuntos muy turbios que se han alimentado con dinero público que debió servir para el bien general y acabó en redes mafiosas o incluso pagando cocaína para dirigentes enloquecidos (eso es lo que dicen algunas informaciones). Ministerios, ayuntamientos, fundaciones, equipos de fútbol... Ha sido una orgía de corrupción, y la lentitud de la justicia española hace que se alargue la sensación de impunidad. Luego suceden algunas cosas buenas, pero casi no tienen hueco en los medios, y parece que vivamos en un planeta sin libros, sin cine, sin música. El pequeño espacio que queda lo absorben las nuevas tecnologías (mucho soporte y poco contenido) y, por supuesto, el fútbol, mientras esta sociedad sigue necesitando una ducha a fondo.


zzFoto0173.JPGYa ocurrió en el período de entreguerras. La ecuación es de lo más sencillo: hay una crisis creada por la voracidad del capitalismo ultraliberal, el pueblo angustiado se entrega a las prédicas victimistas porque siempre la culpa del diferente (extranjero, homosexual, judío...), aparecen líderes de cartón-piedra con discursos simplistas e incendiarios, y a lo tonto se instala el fascismo-nazismo-nacionalismo excluyente, con matices distintos pero con un desenlace idéntico: fanatismo, estado totalitario, imperio del miedo y desaparición de la libertad y casi siempre de la supervivencia. Los nazis eran cuatro locos que se reunían en Munich alrededor de Adolfo Hitler, un tarado que si prestamos atención a su discurso se parece mucho al de un borracho ignorante y violento. Daría risa, pero es muy peligroso. Los fascistas eran distintos, pero también pocos, y Mussolini un encantador de serpientes que más parecía retransmitir un partido de fútbol que pronunciar un discurso político coherente. Al final, esos monstruos crecen y se hacen con el poder; se alimentan del descontento y se convierten en símbolos intocables. La Falange era un grupo muy minoritario en el Congreso de los Diputados, lo mismo que los nazis en Alemania, y poco a poco, clamando venganza, predicando ultracatolicismo o invocando un imperio de cómics toman la batuta. Ahora mismo el caldo de cultivo es ideal para estos movimientos, y quienes tienen responsabilidades políticas tienen que cercenar esas simientes del odio. Pero resulta que, como siempre, piensan que son cosa menor, y hasta les ceden espacios para que lancen sus proclamas (ya ha ocurrido en España). Hay que estar atentos, porque con discursos victimistas y culpabilizadores de los otros se le da muy pronto la vuelta a la tortilla. Acuérdense de Eva Perón.


El profesor comenzó la clase relatando este cuento:

-Érase una vez un continente llamado Europa, que fue cuna de la civilización occidental, y que después de muchas guerras internas que se repitieron durante siglos lograron acabar momentáneamente con esos enfrentamientos en el año 1945. Parece ser que, a partir de entonces, los países de esa vieja Europa crecieron y crearon lo que entonces se llamó Estado de Bienestar, existían los Derechos Humanos, había libertad de expresión y se respetaban las minorías y las distintas tendencias ideológicas y religiosas. Pero hubo una gran crisis económica, cuyo origen sitúan algunos en otros países de otros continentes y que también se sospecha que fue inducida, y poco a poco se fueron zculoo.JPG cancelando derechos conseguidos después de largos años de trabajo y lucha. En Grecia y en Italia colocaron gobiernos títeres, y en los estados de la península Ibérica situaron en los puestos clave a quienes necesitaban para ejecutar un plan, que nadie sabía cuál era; eso sí, con apariencia democrática porque hasta hubo una elecciones de las que surgió un Presidente que se impuso el silencio como medio de comunicación. En Bélgica no se aclararon, en Hungría se permitió que se instalara un sistema parafascista y nadie sabía muy bien qué estaba pasando en Polonia. Por su parte, Alemania y Francia, que lideraban la UE por su potencial económico, se empeñaron en imponer políticas que nunca pueden impulsar las economías, y Gran Bretaña, tal vez amparada por su todopoderoso socio americano, empezó a bailar fuera del ritmo europeo. La permisividad en cuestiones democráticas y la inacción en asuntos económicos pusieron a aquella Europa próspera al borde del abismo...

Una alumna muy pizpireta, impaciente por los circunloquios del relato, se impacientó:

-Pero, profesor, díganos de una vez cómo acaba el cuento.

-Pues depende en gran medida de que a toda una generación de dirigentes que solo piensa en su propio interés, y que pasará a la historia como la más inepta, insolidaria, corrupta y suicida que se recuerda, la ciudadanía le dé por fin una gran patada en...



Aunque me gusta ser una persona informada, empieza a darme pereza escuchar un informativo, ver un telediario o incluso leer un periódico. Es deprimente ese bombardeo de malas noticias, que llevan varios años dando vueltas a la noria y nunca sucede algo que rompa el círculo vicioso de un mundo que parece atrapado por la desidia. Como de alguna manera yo participo en esa historia mediática, ya me estoy cansando de hurgar siempre en la misma herida, porque lo que verdaderamente importa no interesa. ¿Creen que de verdad tiene importancia para el futuro colectivo de este país que en el PSOE elijan a Rubalcaba, a Chacón o a la probable cuñada de Supermán? (*) Se debaten siempre las mismas tonterías y los partidos políticos ya solo son maquinarias para captar votos. Y como eso, docenas de idioteces que ocupan mucho espacio y que no resuelven absolutamente nada.

zzsuperman%].JPGMe gustaría escribir comentarios que arrancasen una sonrisa, glosar noticias agradables, incluso contar chistes malos, porque los chistes malos tienen poca gracia pero mucha ternura. Y no dan ganas porque uno ve a la gente por la calle con la cabeza baja, contando las baldosas de las aceras, hablando hacia adentro porque hay como una conspiración hacia lo negativo. No sería mala idea crear una especie de orden de la sonrisa, que quienes nos asomamos a los medios nos propusiéramos neutralizar esas palabras oscuras con las que nos despiertan cada día. Y por eso podría hacer ahora un chiste malo, que sería decir que hoy es la fiesta de los otorrinolaringólogos, porque Rajoy ha recuperado la voz (va a hablar para la Agencia EFE, dicen). Vale, vale, no es malo, es peor... Lo he intentado, pero lo de la cuñada de Supermán podría colar; ¿no?

(*) Lois Lane es la medio novia de Clark Kent, el tipo que va de ingenuo pero que es Supermán; Lois es hija de un general y tiene un hermana que se llama Lucy, que sería la cuñada de Clark... Es una historia muy larga que empezó en el planeta Kripton cuando Marlon Brando... No, no, fue antes... Mejor, lo dejamos.


Se ha dicho -y seguramente es verdad- que la Economía no es una ciencia exacta, pero sin duda sí que tiene unos principios aceptados de una forma general. Muchos de estos principios fueron enunciados por el economista británico John Maynard Keynes en su libro La Teoría General del empleo, el Interés y el Dinero, publicado en 1936. Estos principios fueron aplicados por el capitalismo sobre todo después de la II Guerra Mundial, viendo los buenos resultados que dieron en los Estados Unidos para salir de la Gran Depresión. El asunto es complejo y no puede explicarse en unos renglones, pero responde a la relación de producción-empleo-consumo, a lo que podríamos añadir otros elementos como el valor de los salarios y el control de la demanda agregada (1). Es como una balanza, si sube un lado baja el otro, la imprecisión de la economía proviene de no saber con exactitud cuánto hay que poner en cada lado de la balanza. Los resultados se han comprobado en muchas ocasiones, y se sabe, por ejemplo, que si hay inflación se suben los tipos de interés para enfriar, y se hace lo contrario cuando la economía se retiene. También ha funcionado el principio de que si el enfriamiento es mucho y genera desempleo, interviene el estado inyectando dinero y endeudándose porque al reactivarse el flujo se produce un efecto multiplicador que neutraliza esa deuda. También se ha visto eso en la Gran Bretaña de la postguerra, en la Francia de De Gaulle, en la España de Adolfo Suárez y en las crisis de algunos países latinoamericanos.

zFoto0247.JPGPero todo eso, que se conoce como keynesianismo, empezó a abortarse en los años 80 con el neoliberalismo de Reagan y Teatcher, por el que los estados dejaron de controlar los mercados con el argumento de que estos se autorregulaban. El hudimiento del bloque soviético fue la gran coartada para pregonar que el neoliberalismo era la gran receta. Y lo es, pero solo para el poder financiero (2). La codicia y la globalización han hecho el resto, y ahora los gobiernos están a merced de los mercados (antes era al revés). Y con la prédica de los ajustes tampoco se cumple la premisa de que los estados deben endeudarse para reactivar la economía. De ese modo estamos donde estamos, y como se han roto los equilibrios no se puede poner orden si el FMI, el Banco Mundial y los gobiernos poderosos no se implican a fondo. Y no lo hacen porque ese neoliberalismo irracional se ha metido en las arterias de estos organismos, que fueron creados precisamente para controlar a los especuladores. Pero ahora ellos son los que están al mando, y, la verdad, deben haberse vuelto locos, porque en el mismo instante en que se hayan adueñado de todo (propiedades y dinero) serán pobres como ratas, porque todo esa supuesta riqueza entrará en vía muerta (no habrá compradores, no habrá dinero). La esperanza es que en algún momento quienes tienen poder para hacerlo den un puñetazo sobre la mesa y pongan fin a este baile infernal y suicida.
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(1) La demanda agregada es un concepto que tiene que ver con la producción, que puede ser producir poco a precios altos o mucho a precios bajos.

(2) Enlazo con la magnífica y clarificadora entrevista realizada por Manuel Mederos a José Suárez en el Canarias7 del domingo 8 de enero.


Dos semanas sin fútbol empezaban a hacer estragos en la opinión pública. A falta de discusiones sobre goles en fuera de juego, penalties no pitados y sistemas de juego (los críticos deportivos parecen ingenieros espaciales cuando hablan), la gente empezaba a interesarse por la subida de impuestos, los recortes dictados por el Gobierno, zburro zanahoria[1].JPGel caso Urdangarín y hasta se hablaba del desplazamiento de la Dirección General del Libro a un rincón sin sentido (es como si se llevasen Deportes a Fomento y Tráfico a Agricultura). Había que poner coto a todo eso y ha reaparecido el fútbol. Ahora el gran debate nacional vuelve a ser el de siempre, y supongo que muy pronto Mourinho y Guardiola harán un gran servicio a la comunidad con unas declaraciones que van a ocupar todas las portadas. Supongo que, vistos los resultados mediáticos de la ausencia de fútbol, deben estarse planteando hacer un campeonato de verano, para después de la Eurocopa, que si dos semanas sin fútbol han puesto a la gente a pensar, julio y agosto sin liga, copa o lo que sea puede ser terrible. Pero, de momento, ya está solucionado, el Gobierno puede seguir desmantelando el Estado de Bienestar, Cristiano Ronaldo y Messi son sus valedores, y también se apoyarán en Gasol, Alonso y en Nadal, que dicen que este año viene fuerte, con una nueva raqueta mágica. No se extrañen de que en Cataluña y Madrid cambien a San Jordi por San Pep (Guardiola) y San Iker (Casillas). En fin, la zanahoria y el burro. País...

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Nota importante: Entre las medidas del Gobierno de Rajoy no se ve por ninguna parte el decreto de congelación del precio de las chuches.


zzbue-obelisco_a2_5191_[1].jpgVuelvo sobre la mitomanía de los argentinos, por las escenas casi inverosímiles que se han dado en Buenos Aires a raíz de la intervención quirúrgica realizada a la Presidenta argentina, afectada de cáncer. Debe ser que han rememorado a Evita o algo así. Hace años, el escritor canario Emilio Sánchez Ortiz -entonces afincado en París- me invitó a cenar en su casa de Issy les Moulineaux. Entre otros ilustres comensales estaba una escultora, que él me presentó más o menos así: "Es argentina, algo único; porque, ¿qué es un argentino? Pues un argentino es un italiano que vive en Buenos Aires, habla español, sueña con ser inglés y si puede acaba viviendo en París; o sea, universal". Y algo así debe ser, porque los pueblos cultos no son mitómanos, y Argentina es la cuna de muchas expresiones culturales de mucha altura, tanto en la literatura como en el arte, las ciencias (empíricas o sociales) y hasta en la historia de los avances (por ejemplo, la primera sesión de cine en la se cobró por ver una película sucedió en una azotea de Buenos Aires). Pues este país que nos ha dado a Borges o Cortázar (que responden un poco a la definición de Sánchez Ortíz) es muy racional y a la vez mitómano a veces hasta el fanatismo. ¿Creen que si Gardel, Evita, Fangio, Perón, El Che Guevara, Di Stéfano o Maradona fuesen de otro país habrían alcanzado la categoría de mito universal? En Estados Unidos está Búfalo Bill, en Francia Edith Piaft y en España mitos recientes universales no hay, si acaso Hemingway y encima no era español. Y poco más (ya sé, Don Quijote, Don Juan y La Celestina, pero hablo de contemporáneos, y los toreros como Manolete son mitos de consumo local). No hay país en el mundo que tenga tantos mitos de esta clase como Argentina. En realidad, Argentina es un mito en si misma. ¿Y si no existiera y fuese una fantasía creada por Borges? Y ya tenemos otro en puertas: Messi. ¿Sería lo mismo si no fuese argentino?


Los especialistas en secuestros están atentos a los teléfonos por si alguien llama pidiendo un rescate. Rajoy ha desaparecido. Se le vio por última vez en el Congreso de los Diputados el pasado 26 de diciembre, martes, por lo que hace once días que no se le ha visto en público, nadie lo ha visitado en su despacho y no se tienen noticias de que haya hablado por teléfono con alguna persona. Su Vicepresidenta, la muy atareada Soraya Sáez de Santamaría, ha dicho en sus funciones de portavoz que Rajoy ha presidido el Consejo de Ministros de ayer, pero ya nadie está seguro de que eso sea verificable. zzRecLaMoncloa[1].JPGAparece ella, da cuenta de los acuerdos (aunque luego en el BOE salen más cargaditos), se hace acompañar de los ministros y ministras de las áreas económicas con mensajes que asustan, y tratan de dar la impresión de que acaban de estar reunidos con el Presidente, pero ni rastro de Rajoy. Esto es muy delicado y por eso los medios de comunicación evitan aludir al tema, y tratan los asuntos gubernamentales como si Rajoy estuviese en La Moncloa, para dar imagen de normalidad, no alarmar a la población y permitir que los niños celebren con tranquilidad el Día de Reyes. Por cierto, como hoy es la Pascua Militar, se espera que Rajoy acuda a la recepción que tradicionalmente ofrece el Rey en el Palacio Real, pero ya se preguntan si comparecerá el Presidente o un doble, e incluso se especula con que si el Rajoy que se vio el día 26 en el Congreso era el genuino, porque no dijo ni media palabra (si Carusso no canta no se puede certificar que sea Carusso). Me dicen que una persona de mucha responsabilidad del entorno de Rajoy ha llamado a los novelistas Ravelo, Correa y Lozano para que envíen a los detectives a sus órdenes Monroy, Blanco y García Gago, para que unan esfuerzos y den cuanto antes con el paradero del Presidente. Por si hiciera falta, yo también pongo a disposición de ese alto personaje al Brigada Salerno, que sale en una de mis novelas, y aunque es siciliano (o precisamente por eso) tiene mucha experiencia en este tipo de asuntos. Confiemos en que el verdadero Rajoy aparezca cuanto antes.


Para no agobiar al servicio de Correos, tan atareado en estas fechas, este año he optado por las nuevas tecnologías para ponerme en contacto con ustedes. Les he enviado un e-mail a cada uno y me han sido rebotados los tres, lo cual puede significar que tienen repleto el buzón o que han cambiado de dirección. En vista del fracaso, he optado por entrar en Twitter y en buscado a los tres, pero resulta que Melchor tiene millones de seguidores, con lo que la posibilidad de que lea mi mensaje es muy remota; Gaspar comenta una y otra vez que este año ha habido recortes también en su asignación mágica para regalos, por lo que se cura en salud y dice que no tiene ni para carbón; Baltasar se lo ha tomado con humor y repite constantemente el mensaje de que va a traer a todos ilusiones y esperanzar. Creo que Baltasar va a meterse en política pues no cabe mayor ambigüedad. Se comporta usted como el Rey de España, que expresa en el mensaje navideño su solidaridad con las clases más castigadas por la crisis, y luego se presenta dos días después en un Rolls-Royce en la puerta del Congreso de los Diputados. Palabras.

zzreyesmagos.JPGDecidí entonces entrar en Facebook y aparecen los tres juntos, y como foto de perfil hay dos botes en los que se lee "Incienso" y "Mirra". Ni rastro del tercer bote, que se supone debe contener el oro, por lo que intuyo que deben haberlo vendido ahora que está a buen precio. Es decir, han privatizado el único valor seguro que tenían, como dicen que va a hacer el Gobierno con las Loterías y otros patrimonios del Estado. Y ya que Sus Majestades están tan inaccesibles, espero que lean este post, por lo que me arriesgo a pedirles dos cosas; en lo personal les pido que no sean tan cabrones como en 2011, y en lo colectivo que le devuelvan a Rajoy la facultad de habla, que desde el 23 de diciembre se ha quedado mudo; debe ser por haber batido el récord de un presidente que en la primera semana ha faltado a sus promesas electorales. Ya está en el Guiness, y si ustedes le devolvieran la voz al menos podríamos reírnos un rato al escuchar qué cuento chino se inventa para explicar su gran mentira.

Yo decía hace unos días que a este Gobierno si le das cien días desecan el Amazonas. Me quedé corto, son primos de Clark Kent: vienen del planeta Kripton, lo han hecho en siete días. Impresionante. Así que, queridos (es un decir) Reyes Magos, tal y como está el patio, mejor ni aparezcan, y así al menos nos ahorramos el agua y la millo para los camellos. Creo que ya hicieron bastante cuando, hace veinte años, nos trajeron a Reagan y a Teacher para inventar eso de la globalización, que es el origen de todo este desastre. Así que, hágannos un favor: den media vuelta y dejen de traer lo que sea, porque comparado con lo que han traído desde 2007, el carbón era un chollo. Al menos quitaba el frío.


zzzFoto0154.JPGNo lo digo yo, lo dice Paul Krugman, pero parece que a quienes tienen hoy la batuta política y económica del mundo, especialmente de Europa, las lecciones de la historia no les sirven de nada. Keynes sigue planeando sobre la actual crisis, él fue quien aconsejó al gobierno norteamericano que la única forma de salir de la Gran Depresión era haciendo una gran inversión pública para reactivar la economía. Y salieron. Pero, claro, en la UE se ha impuesto el criterio del ajuste, y así se retiene el consumo y se genera más paro, y vuelta a empezar en una espiral negativa. Lo contrario originaría un movimiento en sentido contrario que activaría la economía. Es básico y lógico, y las deudas de los estados se pagan con crecimiento. Pero no, en Europa los gobiernos son mayoritariamente conservadores y el núcleo de Bruselas también. Si llevamos varios años retrocediendo habría que probar recetas distintas a las empleadas hasta ahora. Y Keynes sigue siendo un buen referente. Obama está haciendo lo contrario de lo que se hace en Europa, y se notan los efectos positivos.


z187849_2705284_n[1].jpgLlevamos unos cuantos años repitiendo que la narrativa en Canarias pasa por un momento muy fértil, pero es verdad, porque salen excelentes novelas y tenemos una nómina de autores muy consolidados y que están en su apogeo, por lo que entiendo que están en disposición de dar mucho más todavía. A Víctor Conde, Santiago Gil, Alexis Ravelo, Víctor Alamo de la Rosa, José luis Correa, Angeles Jurado, Antonio Lozano, Marisol Llanos y otros y otras que llevan más años o que acaban de llegar, se suma de nuevo Carlos Alvarez, que ya es un viejo rockero en el cuento y la novela, pero que llevaba algunos años transitando otros caminos más cercanos al mundo audiovisual. Ahora nos entrega una novela que ya en su título tiene un sentido de la ironía muy claro, Si le digo le engaño, y que se urde a través de una historia rocambolesca en la que la casualidad o la suerte (vaya usted a saber si buena o mala) colocan a dos personajes en una tesitura moral muy curiosa. El dinero fácil a la vez que peligroso cambia la vida de estas personas y eso da pábulo a que nos hagamos preguntas más profundas, sin que por ello la novela pierda el paso de un suspense que circula con extraordinaria rapidez. Carlos Alvarez se une así a esa eclosión de novelas detectivescas, de acción o de intriga que, no sé por qué, se empeñan en llamarlas "negras", pero eso ya no es cosa de los novelistas. Y lo hace a su manera, con una distancia en la que el humor (esta vez sí que es negro) juega un papel importante en el transfondo de la construcción de la historia. Un buen libro en definitiva, que, como los de los otros autores mencionados y algunos más puede ser una buena disculpa para comprar en esta semaña en la que a veces no sabemos qué regalo hacer a las personas cercanas. Este es un buen regalo en un magnífico envoltorio.


zznnnFoto0225.JPGDa la impresión de que las elecciones no han servido para nada, porque empieza a ocurrir lo mismo que antes, pero con los papeles cambiados. De repente el Gobierno toma unas medidas que pasan por encima de su programa electoral y la oposición se mesa los cabellos; lo mismo que antes, pero ahora es de suponer que si la culpa de todo la tenía Zapatero ahora va a tenerla Rajoy. ¿O es que va a seguir durante tiempo indefinido la cantinela de que todo lo malo que haya en lo económico es obra del anterior gobierno? Y la nueva Vicepresidenta no se esconde para decir que estas medidas son "el principio del principio", un nuevo concepto que suena a amenaza o a advertencia severa. Viendo la poca incidencia que las políticas gubernamentales tienen en la salida de la crisis, me pregunto si realmente el control lo tienen los gobiernos, o son meros figurantes en una representación de la que pocos conocen el texto. Por lo pronto, hay más leña a las clases medias, y cuando se habla de reforma laboral siempre sale en primer lugar lo de la flexibilidad. Es como si lo que se planteara no fuese aumentar el número de trabajadores sino el de desempleados. En cuanto a los impuestos, ya se dice que los trabajadores van a pagar los dos tercios de la factura. No es justo, pero no es ninguna sorpresa, es lo que hacen los partidos conservadores. A ver qué van a argumentar quienes pensaban que todo iba a cambiar como por arte de magia solo con que Zapatero se fuese a su casa.

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