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Archivos Junio 2010


Cada vez que llegan las vacaciones, especialmente las de verano, los medios se llenan de comentarios de las familias sobre qué hacer con sus hijos, como si los niños fuesen una carga que hay que quitarles de encima, cosa que hacen durante el curso los colegios. No entiendo por qué tienen hijos si luego todo son quejas por el trabajo que generan, porque un niño necesita atención y por lo visto en esta sociedad esa es una responsabilidad que sólo tienen los profesores.

aabbDSCN3019.JPGCierto es que dos meses (por ahí dicen tres, pero sólo es julio y agosto) es mucho tiempo, y estoy de acuerdo en que el curso escolar está mal diseñado temporalmente. Si estamos en Europa, deberíamos tomar ejemplo de los países más avanzados, en los que el reparto de las vacaciones es más proporcional. Pero no se engañen, esa leyenda urbana de que en España hay menos días de clase es directamente mentira; es más, España es el país de la UE que más días escolares lectivos tiene al año, aunque, insisto, creo que mal repartidos.

Los hijos son una responsabilidad de los padres y en su educación también de los profesores, pero como en España se ha abierto la veda del desprestigio del profesorado, que hasta los responsables de la Administración alientan, los padres se quejan de que tienen que cuidar a sus hijos en vacaciones. Vaya novedad, como si los maestros y maestras tuviesen que cuidarlos en la playa o en las horas de asueto. Gran parte de los problemas que hay en Educación la tiene ese empeño en denigrar al profesorado, al que se le priva de toda autoridad moral, y ahí tienen los resultados. En cuanto al diseño temporal de un curso más racionalizado, miremos a Suecia, Alemania o Finlandia, pero eso tampoco es cosa del profesorado, sino de un acuerdo entre las administraciones educativas, las familias y toda la sociedad, incluyendo por supuesto a los profesores y sus representantes sindicales, pues no olvidemos que también son trabajadores. De manera que la escuela es un lugar para la formación y la educación, pero a ver si se entiende de una vez que los profesores no son niñeras.


En el capítulo final de mi novela El rey perdido, el narrador se expresa así:

"...Me correspondería el derecho dinástico por primogenitura, es decir, ser rey de Portugal...En todo caso, me pudiera asistir el derecho de reclamar el ducado del Salitre y el condado de Mar Pequeña, y aunque mi historia personal es vocacionalmente republicana, tal vez tenga la obligación moral de mantener una legitimidad por la que tantos antepasados lucharon durante más de cuatro siglos..."

aPortada El rey perdido.JPGQuiere esto decir que, si gana España, me alegraría porque soy español, aunque tendré que reñir a Del Bosque por dar poca cancha a los canarios Silva y Pedrito. Si por el contrario es Portugal el que pasa a cuartos de final, también me pondré contento, porque los muchachos de mi reino portugués habrán ganado el duelo ibérico, y de todas formas tengo pendiente una conversación con Cristiano Ronaldo, nuestro vecino madeirense y mi súbdito (ah, no que después de la Revolución francesa los súbditos son ciudadanos), porque de todos los equipos que hay en el mundo, mi mejor futbolista elige el Real Madrid, que es de la ciudad de los Austrias que usurpó el trono de Portugal a mi familia y luego se lo dejó quitar por unos impostores.

Lo que les digo: como persona voy con España, como novelista voy con Portugal. Esta noche ganará mi equipo, España o Portugal, así da gusto. Por cierto, el de la foto no es Cristiano Ronaldo vestido para cantar fados, ni tampoco un modelo luciendo el traje de paseo de la selección portuguesa. Es Don Sebastián, el rey de mi novela... bueno, y de la historia de Portugal.


Los seres humanos siempre han querido tener un enlace con lo transcendental desde que pudieron pensar. Y ya desde los albores de la Humanidad quisieron llegar a lo desconocido a través de los edificios, que formando parte de la madre tierra y habiendo salido de ella se elevaban en dirección al cielo, que es donde siempre han localizado lo que no comprenden. Hay monumentos megalíticos muy curiosos, que tenían que ver con deidades o con la conexión con el cosmos, y lo vemos en construcciones prehistóricas como las de Stonehenge, o zigurats mesopotámicos y templos en el antiguo Egipto. Salomón construyó un templo legendario, y en todo el mundo politeísta clásico hay templos, como si los dioses tuvieran necesidad de cobijarse en una construcción terrena.

xx1.JPGLas culturas prehispánicas de América también encontraron en las edificaciones una manera de conectar con algo que creían más grande que el hombre. Desde las pirámides mayas y aztecas a los santuarios quétchuas, América está llena de referencias religiosas y astronómicas, pues había una obsesión por el Sol, como en Egipto, y se ve en las celebraciones incas o en las estelas grabadas en piedra del Yucatán, o en los templos de Vilcabamba, última capital del imperio inca. Siempre la piedra y la tierra como vías de comunicación con otras dimensiones, y aunque las pirámides egipcias eran monumentos funerarios, también tenían que ver con la eternidad, por no contar las edificaciones de los celtas o los vikingos. También se daban estas construcciones en el mundo aborigen canario, que era monoteísta, un solo dios y como mucho dos, como en El Hierro que tenían un dios para los hombres y otro para las mujeres. Es curiosa la similitud fuera de toda lógica que hay entre culturas teóricamente incomunicadas en el tiempo y en el espacio. Los guanches denominaban tigotán al cielo y me llama la atención que, en el Machu-Pichu, la piedra estelar de sacrificios y que es, además, una especie de reloj de sol, era llamada tiguatana o tiguatala. Seguramente es una casualidad, pero la similitud de ambos vocablos que describen cosas relacionadas es cuando menos sorprendente.

El mundo cristiano heredó de Roma esa idea del templo, además de casi toda la estructura imperial y buena parte de sus ritos, pues el diseño jerarquizado de La Iglesia se superpone a la organización del Imperio de Constantino El Grande. Después de construcciones memorables como el templo de Santa Sofía y una generalización de templos en la Iglesia occidental durante el románico, aparece el gótico, y es ahí donde la construcción se convierte en una especie de sabiduría suprema y secreta.

xx3.JPGLa geometría es sin duda la esencia de la arquitectura, pero esa geometría, que fue abierta en la antigüedad de Euclides y Pitágoras, se convirtió en un arcano, un conocimiento para iniciados y casi un secreto que duraría siglos. Desde su primera revelación en la iglesia parisina de San Denis, el gótico se extendió por toda Europa, y se elevaron templos que respondían a reglas muy curiosas, como que su pórtico mirase al sol poniente o que en determinados días del año el Sol -otra vez el Sol- se filtrase por determinada claraboya e iluminase un lugar concreto del templo.

Los constructores se volvieron una clase aparte, que guardaba los secretos de la geometría y dicen algunos que otros saberes esotéricos. Los maestros sólo comunicaban su conocimiento a los oficiales aprendices, que en su día serían maestros, y de esa forma casi clandestina nadie descubría los secretos. Es muy conocido el párrafo que creaba distancia y desconfianza, pues el maestro decía: "Un punto hay en el círculo que en el cuadrado y el triángulo se coloca. Si conoces ese punto, todo saldrá bien, si no lo conoces, todo será en vano". Las bóvedas de cañón, el número de capillas y su orientación y docenas de detalles que hacen que no haya dos catedrales góticas iguales obedecían a propósitos previos, unos dicen que piadosos, otros que siniestros.

Es evidente que la idea general de que un templo es simplemente un recinto para reunir a los fieles no era la clave de las catedrales góticas, que a veces eran inmensos edificios en una ciudad pequeña y cuya extensión tenía que ver más con toda una filosofía que con las necesidades de utilidad. Estas ideas secretas se mantenían durante largo tiempo, transmitidas de generación en generación por los maestros a sus discípulos que serían los siguientes maestros, pues las catedrales tardaban siglos en terminarse. Y esas ideas, que siguen siendo un secreto, son las que determinan hechos como, por ejemplo, que la catedral de Milán tenga capacidad para ¡cuarenta mil personas! muchas menos de las que nunca van a acudir a un acto (y menos hace seis siglos), o que el número de vidrieras sea uno y no otro, así como los motivos de las esculturas, las gárgolas y los pórticos, los grabados de las columnas o los dibujos a veces indescifrables de las vidrieras policromadas.

Y nada se hacía porque sí, sino obedeciendo a motivos que nunca se han conocido, aunque si sospechado. En esos maestros constructores medievales está el origen de la masonería y todo este proceso entre maravilloso y ocultista está perfectamente reflejado en la novela Los pilares de La Tierra, de Kent Follet, un libro imprescindible si se quiere ahondar en este tema. Las catedrales góticas, no son meros recintos utilitarios, o al menos ese no fue el motivo de su construcción.
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(Este trabajo se publicó en el suplemento Pleamar de la edición impresa de Canarias7 el pasado miércoles)


José Saramago fue un gran escritor, de eso no hay duda. Por lo tanto, nada que objetar a todo lo bueno que se ha dicho, y por su puesto a su presencia en asuntos públicos, su palabra comprometida en los medios, su discurso a la vez pesimista y esperanzado. Ha muerto, y es una lástima. Pero creo que se está sacando de quicio el asunto del trato que las instituciones canarias han dado al escritor en su muerte. Recibió el homenaje de los vecinos de Tías y de todo Lanzarote en una biblioteca con su nombre, que es lo máximo que puede hacerse con un escritor, y fue a presentar sus respetos al fallecido la Consejera del área de Cultura del Gobierno de Canaria, además de otros representantes públicos de Lanzarote.

aabsDSCN3199.JPGNo acudió el Presidente del Gobierno, es cierto, ni a Lanzarote ni al funeral de Estado de Lisboa. Y de ahí viene la crítica que yo no entiendo. Saramago era un escritor afincado en Lanzarote, era Premio Nobel, y se le tenía afecto humano. Y era Medalla de Oro de Canarias y Premio Canarias en la modalidad de Intenacional. Hemos visto cómo han fallecido muchas figuras que eran Premios Canarias o Medallas de Oro y, que yo sepa, nunca se decretó luto oficial en Canarias por ello. Es cierto que Saramago tenía proyección fuera de aquí, pero también la tuvieron Rumeu de Armas, Alfredo Kraus y otros Premios Canarias. Y nunca hubo luto oficial, sino una nota de pésame, una corona y la asistencia del responsable del Gobierno en el área en la que destacó el finado. El Presidente no suele ir a los velatorios y los entierros de los Premios Canarias, a veces sí lo ha hecho alguno tal vez por amistad personal con el fallecido, pero no es lo habitual. Sin ir más lejos, hace unos meses nos han dejado dos grandes de la literatura canaria del siglo XX, Rafael Arozarena y José María Millares, no hubo luto oficial, y nadie se molestó por ello, al menos públicamente.

Yo no defiendo las costumbres del Gobierno de Canarias para estos casos, lo que sí digo es que, si se hubiera decretado luto oficial por Saramago, se habría hecho un agravio comparativo con nuestros personajes desaparecidos, cuya muerte tal vez no fue noticia de primera página en Madrid y el extranjero, pero que hicieron una labor literaria, científica, investigadora o artística de gran valor. Dado que no existe un protocolo oficial sobre el asunto, es la costumbre la que manda, y a Saramago se le rindieron los mismos honores que a cualquier otro Premio Canarias. Ir más allá es meterse en el run-rún mediático, porque Saramago, por su vinculación con Canarias, merece lo mismo que Arozarena, Millares, Lezcano, Padorno o Rumeu, pero no más. Y ya que se ha producido la polémica, tal vez se debiera redactar ese protocolo para que no hubiese dudas y confusión, que es lo que permite distintas interpretaciones.


Me he impuesto el reto de escribir sobre la selección española de fútbol antes de que se juegue el partido que la clasifica o que la envía a casa. Si ha ocurrido lo segundo, saltarán chispas y se dirá aquello de que jugamos como nunca y perdimos como siempre, que el juego de pases español vale para jugar billar artístico pero no para clasificarse en un Mundial, que los jugadores españoles se lo han creído y en realidad son una panda de señoritos que no tienen conciencia de que en estos momentos a España le hace falta ilusionarse con algo, aunque sea fútbol, pues así han vivido los brasileños durante décadas, que si...

ajabulani.JPGEsto, claro, llenará de alegría a los que pregonan que el fútbol es el opio del pueblo. Y yo digo que si la consigna es "pan y circo", ya que el pan no abunda, al menos no nos jodan el circo.

Si España se ha clasificado, ese juego de billar artístico es la quientaesencia del fútbol, somos los mejores y todos deberían mirarse en nosotros. Vicente del Bosque será elevado a los altares, esos señoritos insensibles se convertirán en héroes, modestos chicos buenos que tienen un Ferrari en el garaje porque se lo merecen. No sé si en este caso España es primera o segunda de grupo, y tampoco sé cómo ha quedado el otro grupo, así que en octavos será Brasil o Portugal. Como se ha ganado, ya verán que va a dar lo mismo, los echaremos de Sudáfrica, sean portugueses o brasileños ...

... Hasta ver si en el partido de octavos el juego de España es billar o fútbol. Depende de que la bolita entre o no.


En una situación como la actual, los políticos siguen empeñados en mostrar pecho, enrocándose en sus posiciones e ironizando sobre las posiciones de los otros, como si cada uno de ellos hubiese tenido una revelación y tuviese la receta para afrontar la crisis. Las distintas opciones han demostrado que no tienen ni idea de lo que pasa, y que funcionan a remolque, haciendo y diciendo lo contrario de lo que pregona el adversario.

aaido5.JPGYo no sé si Bibiana Aído es buena o mala ministra, y tampoco tengo claro si el ministerio que dirige es tan imprescindible o por el contrario es un adorno. Lo que sí parece cada vez más claro es que, si hay cambios en el Gobierno (si es que los hay, porque ahora dicen que no), casi estoy convencido de que Bibiana Aído va a seguir siendo ministra, simplemente porque es la diana a la que van todos los dardos de la oposición, y Zapatero no va a darles el gusto de cambiarla. Posiblemente me equivoque, pero esa es la actitud que ha imperado en una y otra orilla en los últimos meses. Es como lo de la selección española, que cada cual tiene su alineación y su estrategia, pero lo que hace falta es meter goles, no ganar la discusión, porque finalmente no conduce a nada.

De la crisis hay muchas cosas que me cabrean y muchas mentiras interpuestas, pero de todas la que más me enfurece es cuando un tipo con el riñón bien cubierto (vaya usted a saber si gracias a las martingalas financieras que se hicieron) dice sin sonrojarse que "es que vivíamos por encima de nuestra posibilidades", y abronca la gente que tiene una pensión mísera, al trabajador mileurista y al parado. Hay que joderse. Lo que pasa es que ha habido mucho ladrón de guante blanco y no otra cosa. Hípócritas.


Como hoy es día de San Juan, no voy a cansarles, pero aprovecho para felicitar a los muchos Juanes que conozco y a los que no. También a las Juanas.

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aaaquelarre_goya[1].JPGHoy celebramos la Noche de San Juan, que en Gran Canaria tiene que ver con los tres municipios mayores, aunque en Las Palmas de Gran Canaria la disculpa son las Fiestas Fundacionales, pero finalmente lo que se celebra, con hogueras y fuegos artificiales es un Sanjuanito más. Esta noche tiene fama de mágica, y también su lado oscuro, porque es cuando el demonio, en forma de macho cabrío, se reúne en aquelarre con las brujas. Vamos, como un consejo de ministros cualquiera, pero en negativo. En Canarias el fuego tiene una larga tradición, como creo que en muchas culturas, y nosotros somos herederos de la cultura mediterránea, y también de la celta, pues aquí llegaron genoveses y mallorquines pero también bretones y normandos. El caso es que esta noche de solsticio de verano, fiesta pagana donde las haya, ha sido aclimatada por la Iglesia Católica como festividad de San Juan Bautista, que es uno de los santos de élite. Bien que se ocupa siempre La Iglesia de las cosas terrenas, y ha perdido una gran oportunidad para callarse -por mero respeto- mientras el cuerpo de Saramago estaba aún caliente.


Cuando todos los años sonaba el nombre de Saramago como Premio Nobel, una y otra vez nos llevábamos el disgusto de que no se lo concedían; pero un día sucedió, y se le reconoció a lo grande el valor a una obra incuestionable, la de un novelista que nunca olvidó que, antes que escritor, era un hombre, y por lo tanto cada cosa buena o mala que le pasara a la Humanidad le estaba pasando a él. En los últimos años, desde Lanzarote nos llegaron varias veces noticias preocupantes sobre la salud del escritor, pero, al contrario que ocurría con el Premio Nobel, esperábamos que nunca llegara la triste nueva que hoy ya es una realidad. Esta vez ni siquiera ha habido un preludio de hospitalización, ha sido bruscamente; su corazón dejó de bombear sangre, aunque no de latir porque seguirá latiendo durante mucho tiempo entre los renglones humanos de sus libros.

Nuestros mayores tenían la costumbre de tomarse a chanza la muerte, porque sabían que es un destino inexorable para todos; y en la broma solían decir que procurarían morirse un viernes, para que los vecinos no perdieran de trabajar el día del entierro. Tanto se involucró Saramago en la vida de nuestras islas, que finalmente cumplió con el propósito de nuestros campesinos, morirse en viernes para tener un buen entierro. Hasta eso hizo bien. Hablé muchas veces con él, y siempre me llamó la atención el profundo conocimiento que tenía de Canarias, y eso que entonces sólo llevaba cinco años en Lanzarote. Le interesaba todo y seguramente por eso tuvo una vida y una obra tan fecunda.

aagal4004-11[1].JPGSu idea de Canarias era muy nítida, no tomaba partido pero se expresaba con claridad porque se consideraba canario y por lo tanto con derecho a opinar: "Para que existiera nacionalismo en Canarias sería necesario que existiera una nación canaria, y creo que no existe. Cuando yo me encuentro con siete islas que no acaban de entenderse, con dos regiones enfrentadas, no creo que exista una nación canaria. Lo que me parece muy bien es la afirmación de una identidad propia, eso sí. Se habla mucho de nacionalismo pero no se habla de nación canaria".

La obra de José Saramago, escrita originariamente en portugués, es una de las grandes enseñanzas de este tiempo. Antes de que se lo dieran a él, la lengua portuguesa era la única de Europa Occidental que nunca había sido galardonada con el Nobel, aunque ello sólo da idea de la ignorancia de los premiadores, pues con o sin el Nobel queda intacta la gloria de una lengua en la que han escrito Camões, Machado de Asís, Eça de Queirós, Jorge Amado, Fernando Pessoa y el propio Saramago, uno de los grandes fabuladores contemporáneos. Lanzarote no fue su segunda casa, sino la misma que tiene en Lisboa, porque la casa de un escritor es el entorno que le da aliento.

Su talento y el tiempo lo dotaron de una gran sabiduría. Para él, lo importante es que cada uno conozca sus propias limitaciones. Si cada uno sabe cuál es su espacio y que no puede pasar de un sitio determinado, su trabajo es hacia abajo, profundizar, ver la forma de hacer cada vez mejor lo que sabe hacer. Nadie puede con fortuna ir más allá de los propios límites, se puede engañar a los otros, pero sobre todo se estará engañando a sí mismo. Y su gran enseñanza es que cada uno tenga su pequeña verdad y ahonde en ella.

Haría falta un libro (que sin duda se hará) para desarrollar con todos sus matices cada uno de los conceptos vertidos por José Saramago, que están en sus libros y se escuchaban de su boca compartiendo una comida. Como ocurre con autores como Oscar Wilde o Shakespeare, en el futuro se venderán libros de citas de José Saramago. Pocas veces he estado ante una persona cuyas palabras sean tan densas, con tanto contenido, y al mismo tiempo expresadas con absoluta sencillez, a veces incluso con sentido del humor. Es el goteo de muchos años de reflexión, y salían así, mientras tomaba ensalada. Esta es parte de su herencia:

aaz1234.JPG"La civilización se derrumba porque está hecha para los ojos y por los ojos; Si mirásemos con la razón y tuviésemos en cuenta al otro, la diferencia del otro, gran parte de los conflictos no existirían; Dentro de cada uno de nosotros hay una cosa que no tiene nombre, eso es lo que somos; El infierno está aquí y vivimos en él; Me conformo con que cada mañana el hombre se diga a sí mismo: "hoy no haré daño a nadie", ni siquiera pido que se proponga hacer algo bueno; Los animales pueden ser feroces o agresivos, nunca crueles, porque la crueldad es exclusiva de los seres humanos; Somos lo que somos por nuestra relación con el otro y respetar al otro es respetarse a sí mismo; Un amor que no desee es sospechoso; Se ha separado la razón de los sentimientos, y yo creo que los sentimientos deben estar en la razón; Dios está en nuestra cabeza, el diablo está en nuestra cabeza; fuera de nuestra cabeza no hay nada..."

Ese era José Saramago, un Premio Nobel que se conducía con la sencillez de un campesino, porque nunca olvidó de dónde venía, y a la vez siempre tuvo muy claro hacia donde iba. Honestidad, humanidad, coherencia y generosidad fueron sus divisas. Era de donde estaba, por eso podemos decir que hoy lloramos a un canario que circunstancialmente nació en Portugal.
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(Este trabajo fue publicado en el suplemento Pleamar especial del día 19 de junio, de la edición impresa de Canarias7, con motivo del fallecimiento de José Saramago)


A veces las personas que influyen en el mundo se mueren a pares. Así ha sucedido con Saramago y Carlos Monsiváis, el gran intelectual mexicano, heredero de fernando Novo y Alfonso Reyes. Alguien me dijo una vez que si quería entender el alma de México tenía que leer a Monsiváis, porque Rulfo, Paz, Fuentes, Azuela, Pacheco, Restrepo, Poniatowska y muchos más la han ido reflejando, pero que si prescindes de uno, falta un poco, pero queda lo demás; con Monsiváis no ocurre eso, hay que leerlo obligatoriamente, porque en él está todo, pues entra en sesudos estudios sociológicos, poéticos o históricos y al mismo tiempo habla de lo popular y cotidiano, de eso que los encumbrados intelectuales suelen despreciar. El no, para él México era todo.

aaBROTES.JPGCon Saramago se está dando una ironía curiosa. Una vez le hablé del fado y de Amalia Rodrigues, y Saramago se puso serio, casi cabreado, porque decía que el fado era un mecanismo para hacer de Portugal un pueblo débil, y de Amalia Rodrigues no quiso hablar, pero entendí que no era santo de su devoción por la cercanía de ella al régimen salazarista, como Lola Flores con el franquismo. Y la ironía consiste en que, según los noticiarios (la noticia aún no está confirmada), las cenizas de Saramago van a descansar en una panteón de portugueses ilustres que hay en Lisboa, donde reposa también Amalia Rodrigues. Si finalmente eso es esí, no deja de ser un contrasentido.


Las librerías están llenas de libros renombrados, de magníficas novelas que se venden poco o mucho, de bet-sellers que generan millones y de exquisitos poemarios que son la quintaesencia del arte literario. También hay memorias y biografías de grandes personajes, que realizaron una obra política, social, científica o artística de gran impacto, o simplemente escribieron un libro crucial, compusieron una sinfonía maravillosa metieron un gol que significó un campeonato. Que haya biografías de Churchill, García Márquez, Madame Curie o Maradona es lógico y es la normalidad, y a través de esas vidas conocemos no sólo las peripecias del personaje, sino el mundo que se movió a su alrededor y en su caso su influencia en la vida de los demás.

amachina 1.JPGSin embargo, hoy voy a hablar de un libro que habla de un hombre sencillo, paradigma de muchos hombres y mujeres que forman parte de esos que llamamos anónimos. Recordamos a una reina o a un pintor, pero nunca al panadero que les hacía el pan o al carpintero que construyó su cama. Tampoco tienen un relieve especial en los libros los agricultores, las enfermeras o los pescadores de bajura. Y en este caso se trata de un pastor de ovejas, Domingo Machina, un hombre de la isla de El Hierro que es biografiado por Aurelio Ayala. Las razones de este libro vienen en su título: Testimonio: Domingo Machina, un pastor universal. Así lo señala Maximiano Trapero en el prólogo, porque al decir universal Aurelio Ayala lo hace paradigma de una profesión que es una forma de vida en todo el mundo.

Domingo Machina fue un pastor herreño que, si algo excepcional hizo en su vida, fue participar como bailarín en siete Bajadas de La Virgen, dando ejemplo de arraigo y respeto por las tradiciones, y colaborando en todo lo que pudiera beneficiar a la colectividad. En el arranque de mi novela La mitad de un credo, refiriéndome al Juan protagonista, digo: "Por sencillo, Juan era singular... Nada en él indicaba que estuviera sostenido por aquella socrática fuerza interior, que poseyera la constancia de Lope de Aguirre..." Así era Domingo Machina, sencillo y a la vez singular, como muchos hombres y mujeres de los que nunca se escribirá una biografía pero que son las columnas en las que se sostiene cualquier sociedad, que los políticos llaman pueblo, en una especie de abstracción que borra la cara de la gente. Pero el pueblo tiene cara, la cara de Domingo Machina.

Desde el punto de vista etnográfico este libro tiene un gran valor, pero es que tratamos la etnografía como si fuese algo del pasado, arqueología social que ya no nos sirve. Y ese es el error, porque si la Real Academia dice que etnografía es el estudio descriptivo de las costumbres y tradiciones de los pueblos, deberíamos tomar nota de los valores positivos que esas tradiciones entrañan. En los Días de Canarias y en las fiestas populares nos vestimos de campesinos, asistimos a romerías, trillas y bailes de taifas, pero lo hacemos como divertimento, como el que se disfraza para el carnaval. Y al decir valores no me refiero a este o aquel aire folclórico, o a la manera de asar un baifo, sino algo que tiene más que ver con la esencia del ser humano. Se trata de conducirse como un hombre justo, porque un hombre justo es generoso, leal y coherente. Es evidente que en el mundo rural siempre había quien se salía de la norma y metía la pata, y entonces se le recriminaba porque había faltado a una especie de ley no escrita, la de la coherencia.

amachina 2.JPGPara ilustrar ese sentido de la justicia que existía entre nuestros mayores, y que desgraciadamente los urbanitas estamos perdiendo a chorros, cuento una anécdota real de un campesino de Gran Canaria, que poseía varias reses. Un vecino lindante se encaprichó de una de sus vacas, y quiso comprársela. El vecino, que era un hacendado poderoso, pujó y llegó a triplicar la cifra del valor real de la vaca, pero el campesino no quería vender. Cuando finalmente decidió satisfacer al hacendado, se negó a aceptar la cantidad disparatada que este le ofrecía, y sólo se avino a la venta si esta era por el valor real de la res, porque decía que no era justo cobrar el triple del valor de algo. Muchos dirán hoy que el campesino era tonto, pero no, era justo, y su coherencia era llevada hasta sus últimas consecuencias, incluso, como es el caso, cuando él salía claramente perjudicado.

Otro de los valores que se ven reflejados en Domingo Machina es el sentido de la ironía, el distanciamiento de las cosas a través del sentido del humor. No estamos hablando de ocurrencias tipo Pepe Monagas, sino de la capacidad para afrontarlo todo con ecuanimidad y sin aspavientos. Eso sí, había algunas cosas con las que no cabía la chanza y en eso también había un código, sobre todo si se trataba de enfermedades, desgracias o creencias. Ahí sólo cabía el respeto. Y cuando su hijo le decía en el hospital de Tenerife que juntos volverían a El Hierro, Domingo dijo que sí, pero que él volvería en una tabla de madera. Y así fue. Por eso saludo este trabajo de Aurelio Ayala, que nos muestra el ensamblaje moral de hombres que son de una sola pieza.

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(Este trabajo fue publicado el pasado miércoles en el suplemento Pleamar de la edición impresa de Canarias7)


Ya sabemos que Estados Unidos es una de las escasas democracias del mundo -si no la única- en la que se aplica la pena de muerte. No es gran novedad por lo tanto que ejecuten en Utah a Ronnie Lee Gardner. Nadie duda de que este hombre hizo cosas terribles, pero me parece de una crueldad incalificable tenerlo 25 años en el corredor de la muerte, con la angustia añadida que supone estar siempre pendiente de a ver cuándo te van a matar.

aaaDSCN3212.JPGEn una sociedad civilizada, deben existir leyes que castiguen los actos delictivos, y que estas se apliquen, pero disponer de la vida de una persona es erigirse en dios, y paradójicamente esas penas de muerte se dictan en nombre de Dios. Cuando suceden estas cosas, siempre me imagino al gobernador del Estado, que tiene la facultad de conmutar la penas de muerte por cadena perpetua, sentado en su despacho, con una carrera importante detrás y no entiendo cómo puede llegar a tratar esto como un expediente más que responde en forma negativa. Y lo mismo con los sesudos magistrados del Tribunal Supremo, versados en Humanidades, cultos y sabios, decidiendo que un hombre debe morir a manos de los hombres. No lo entiendo, porque si la vida es un bien sagrado, nadie puede disponer de ella, y hacerlo es ponerse a la altura de ese asesino que se ejecuta. No trato de disculparlo, pero seguramente las circunstancias que lo empujaron a matar nunca contaron con el tiempo y los elementos culturales de reflexión que sí tienen quienes deciden no perdonarle la vida. Y ahora se me dirá que sólo hablo de esto cuando sucede en Estados Unidos, cuando hay países como China, Arabia Saudí, Irán o Etiopía en los que cada día ejecutan a docenas de reos y que también rechazo. Pero es eso, que espero de un país avanzado y que se tiene por ejemplar y paladín de la democracia otra manera de tratar la vida humana.

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NOTA: No iba a pasar por alto un hecho tan relevante y triste como la muerte de José Saramago. En la edición impresa de hoy de Canarias7 sale un comentario que escribí sobre él, y que publicaré aquí el lunes.


No entiendo tanto de fútbol como para saber si el gol de Suiza fue un fallo de Casillas, aunque es evidente que siempre se puede mejorar una actuación. Aparte de que el nuevo balón le está jugando malas pasadas a los arqueros, lo que yo vi fue una cadena de errores defensivos y falta de entendimiento de todos lo jugadores, incluyendo a Casillas, pero no sólo él. Lo más curioso es que sea un periódico inglés, de la seriedad y peso de The Times, el que eche la culpa a Sara Carbonero, la periodista que es novia de Casillas, y lo ilustra con una foto de ella, en funciones de reportera, detrás de la portería española.

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(El problema son las pulseras de la periodista, me da que alguna de las muchas que lleva en la mano derecha es gafe, o simplemente demasiados colores a la vez)

Nuestro refranero dice que pueden más dos tetas que dos carretas, pero yo no me creo que un profesional veterano y curtido de la categoría de Casillas se distraiga porque su novia está a tres metros, en el mismo césped. Y esa es la cosa, que Sara Carbonero estaba justo detrás, lo cual resulta insólito porque nunca se ha visto a la novia de un jugador tan cerca del terreno de juego, normalmente las parejas de los futbolistas suelen estar en el palco cuando van al estadio. Pero esta es periodista, y hacía su trabajo, porque si hubieran jugado Valdés o Reina también habría estado allí. Aunque también es verdad que, dado el morbo que despiertan estas cosas, tal vez la periodista no debió estar tan cerca, por aquello de la mujer del César que tanto me gusta repetir. Claro que, entonces se la criticaría por no estar donde siempre se ponen los reporteros. Hablamos del machismo español, pero anda que el inglés.

Pero vamos a ver, ¿a quién se le ocurre poner un partido de la selección española a las tres de la tarde? Esto es un conspiración internacional, un complot ideológico, que empezó con los mercados, sigue con Angela Merkel y ahora lo remachan atentando contra una práctica religiosa que está en el ADN ibérico y aledaños: la siesta.

zpuente brooklin.JPGA un católico no se le puede poner un partido a la misma hora en que se celebra la única misa de una parroquia aislada, y lo mismo sucede con otras religiones, y si hay una religión unitaria en España esta es la siesta, que tanto nos criticaban los viajeros románticos ingleses y que ahora resulta que es reivindicada con estudios neurológicos y musculares de las universidades anglosajonas. Si es que teníamos razón, la nuestra, la siesta, es la única religión verdadera.

La siesta es la esencia de España, y a ningún otro país le afecta esa hora como a nosotros. La culpa de la derrota de España es de la FIFA, porque en la hora en que uno acostumbra trasponerse entre las nieblas de la siesta no hay manera de jugar con tono. Y claro, los suizos son los peores rivales a esa hora, tan cronométricos, tan exactos siempre. Ni Brasil es tan peligroso. Si en lugar de a las tres de la tarde el partido hubiera sido a las tres de la madrugada, España habría ganado por goleada. ¡Hombre, por Dios!
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(La foto es la reproducción de lo que estaba soñando cuando los suizos marcaron. ¿Qué significa? Iba a preguntarle a Jung, pero mejor lo dejo, porque Jung era suizo.)


Ya es que uno no sabe qué pensar de la crisis, porque acusan a Zapatero de hacer derroche, que consiste en gastar dinero en servicios sociales, cuando España es uno de los países de la UE que invierte en asuntos sociales un porcentaje bajísimo de su PIB, comparado con otros que ahora van de ahorrativos. Otros dicen que es el gran capital el que genera la crisis, y sobre todo los bancos alemanes, que se volvieron locos prestando dinero a los españoles, portugueses y griegos, y ahora esa orden de ahorro no es para salir de la crisis sino para garantizar el cobro de sus créditos.

ahelecho.JPGComo se ve, capitalismo puro y duro. Circula por Internet información que no sale en los medios, pero tampoco hay que creerla al cien por cien. El caso es que, según algunos, bajar los salarios no nos va a sacar de la crisis, porque disminuye el consumo y se paraliza el mercado. Y sin mercado no hay economía dinámica. Hay quien propugna un aumento del gasto público, una subida de salarios y un estímulo del consumo, pero los anticonsumistas ponen el grito en el cielo por lo segundo y el capitalismo por lo primero. El caso es que tenemos gobiernos pero parece que es el mercado quien manda, y ese no tiene cara, aunque hay otros que aseguran que sí que la tiene, es la gran banca centroeuropea que está empeñada en cobrar y presiona a la UE para que haga lo que está haciendo.

Por otra parte, nadie está libre de culpa, porque si bien es cierto que los niveles de pobreza pueden aumentar con las restricciones presupuestarias, también lo es que estos aumentaron durante los ocho años que gobernó el PP en España. Así que a arrimar el hombro y a no mirar hacia atrás porque salen a la luz las propias vergüenzas.


Todo está cambiando con una velocidad que da vértigo. Hasta el tiempo cambia, dicen, porque ha vuelto a hacer frío y a llover en las medianías. Hago memoria y recuerdo un mitin en la plaza de Santa Ana durante la campaña electoral de 1977, y hacía un frío que pelaba. Eran los tiempos de la Transición, y entonces todo era ilusión y energía. Cambia hasta la percepción de aquellos años, que se han tenido por ejemplares durante décadas.

afrio.JPGAhora resulta que los padres de la Constitución -que hasta ayer eran un espejo democrático en el que mirarse- eran unos gallinas, que hicieron un paripé, se saltaron lo esencial, que era la justicia con la dictadura y nos vendieron una democracia descafeinada. Había que estar entonces, con aquellos militarotes dispuestos a saltarnos a la yugular y perpetuarse en la opresión. Yo ni defiendo ni ataco, sólo digo que ya nada es igual, y que la libertad sin ira que cantaba Jarcha se ha vuelto iracunda y ya no sé si es siquiera libertad. Tal vez el volcán de Islandia afectó no sólo a la aviación, y las toneladas de cenizas que lanzó a la atmósfera retienen los rayos solares y vamos a tener un verano atípico. Ya saben que hubo un verano planetario muy frío en 1816, a causa de las cenizas lanzadas por el volcán de Tambora. Entonces el verano europeo parecía invierno, se perdieron las cosechas y hubo una hambruna. Este volcán no es tan brutal como aquel, pero puede que esté afectando momentáneamente al clima. O no, pero como ya todo es contradictorio, el PSOE prepara una reforma laboral estilo PP y este se dice defensor de los trabajadores, puede que estemos en un mundo al revés. Hasta Obama se permite decir que va a patear el culo a la petroleras. Cosas veredes. Ya están apareciendo los signos y yo voy a tomarme la medicación antes de que empiece a nevar en Maspalomas y el Papa publique una encíclica defendiendo el preservativo.


¿Otra cervecita? Estoy desolado, la vida ya no va a ser igual, Serbia ha perdido contra Ghana, Inglaterra y Estados Unidos han empatado y Eslovenia ha ganado a Argelia. ¡Qué trabajo! Hay que ver tres partidos todos los días, comentar la cantada del portero inglés y lo flojita que ha estado Argentina. Menos mal que Alemania siempre está ahí como una roca. He pasado un fin de semana en el que había fútbol por todas partes: Los Mundiales, la liga de 2ªA, las elecciones en el Barça y encima las eliminatorias para ascender. areflex.JPG¿Quén dijo crisis? Me entero de que la nación que gane el Mundial generará en los días siguientes un 7% más de riqueza, y entonces deduzco que ya tenemos la solución para la crisis: ni reforma laboral, ni eleciones anticipadas ni gaitas. (¡Qué fresquita está esta caña!) Dejémonos de ministros, sindicalistas y empresarios, y pongámonos en manos de Torres, Villa, Xavi y compañía. Llenemos los estadios de desempleados y cantinas, pongamos a los becarios a hacer quinielas y adoremos el fútbol. Hacer estadios hará renacer la construcción, las fábricas de textiles se dedicarán a tejer redes de porterías, camisetas y chándals, los que saquen mayor nota en la PAU estudiarán para directivos, árbitros y federativos, que para entrar en Medicina con un 5 van que chutan. Eso que chutan, porque todo es fútbol, y el Sócrates, el Kant, el Shopenhauer del futuro será Jorge Valdano. ¿La UD Las Palmas? Por favor, estamos hablando de fútbol. Y vaticino que el campeón será Mozambique... ¿Que Monzambique no está en Sudáfrica? Pues que vaya, puede ir caminando, está al lado... Y luego que vengan los raelianos... O los maoríes... ¡Y a mí qué si los maoríes no son extraterrestres! ¡Hip!


Acabo de ver las imágenes de la celebración en el Palacio Real del XXV aniversario del ingreso de España y Portugal en la UE, y no dejo de preguntarme lo mismo de siempre. Tantos actos inútiles, tanto dinero en seguridad, cenas y atavíos, y luego, tras la máscara de la institucionalidad, sigue predominando el partidismo, pues no hay manera de que aparezca una sola idea de Estado, algo que dé confianza a los españoles, porque a estas alturas los mercados me importan un bledo, ya que por lo visto van a hacer lo que les dé la gana.

aDSCN3211.JPGSe habla de reducir el gasto, y seguramente hay que hacerlo, pero también hay que predicar con el ejemplo, suprimiendo viajes cuyos objetivos pueden ser resueltos por videoconferencia o por teléfono, dejando de ir a comer a restaurantes caros... Ya, ya sé que en el montante del gasto público todo eso es calderilla, que no va más allá de un cero-coma-poquísimo, pero es que la mujer del César no sólo debe ser honesta, también debe parecerlo. Resulta muy tranquilizador para la gente ver que los dirigentes se aprietan el cinturón , ver que las ministras repiten modelo, que Letizia descansa un poco de diseñadores caros... Todo eso seguramente es calderilla, pero, además de ejemplo, es un grano que hace granero. Porque, ¿qué le resuelven al Estado los 50 euros que le ha rebajado a un funcionario mileurista? Nada, pero es otro garbanzo. No le den la espalda a la gente.

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Por cierto, Felicidades a todos los muchos Antonios que hoy celebran su onomástica.


Está claro que el Holocausto va a seguir dando que hablar por mucho tiempo. Desde hace unos años, el debate es si en el campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau hubo realmente un prostíbulo con mujeres judías. En el año 1953, el escritor hebreo K. Tzenik publicó la novela La casa de las muñecas, en la que relata que al módulo 24 de dicho campo lo llamaban "El pabellón del placer". Según su historia, los nazis escogían a las judías jóvenes más guapas, las esterilizaban y las acomodaban en este recinto para que estuvieran siempre dispuestas a complacer sexualmente a los soldados alemanes. Esta versión, a pesar de proceder de una novela, se estimó como real porque procedía de un escritor que también había estado confinado en el campo polaco.

astalag1.JPGCuando se creó el estado de Israel, se señalaba con el dedo a las mujeres que no habían tenido hijos, porque se las asimilaba a las esterilizadas en Auschwitz. Y la acusación era que habían salvado la vida a cambio de favores sexuales, una especie de traición a su pueblo, cuando en realidad habrían sido obligadas a ser prostitutas lo mismo que se obligaba a otras personas a otras tareas. Este libro fue muy recomendado en centros estudiantiles durante décadas, hasta la muerte de su autor en el 2001. Sin embargo, hoy está muy denostado porque hay un grupo de historiadoras que lo consideran una invención del novelista, que, además, envilece la memoria del sufrimiento de un pueblo.

K. Tzenik fue un escritor muy peculiar. Es cierto que estuvo confinado en Auschwitz y que en los años cincuenta gozó de popularidad en Israel y en círculos determinados de Europa y Estados Unidos. Pero su salto al estrellato de verdad sucedió cuando actuó como testigo en el juicio contra Adolf Eichmann, jerarca nazi que huyó después de la guerra y fue encontrado en Argentina y llevado a Israel para ser juzgado en 1961. El novelista declaró en el juicio y su testimonio fue toda una actuación escénica, con un desmayo televisado en directo. Un reality en toda regla, lo que no se sabe es si su histrionismo y su desmayo formaban parte de un guión, pero tuvieron efectos tremendos y lo colocaron en la cima de la gloria momentánea entre sus compatriotas. Si ya era famoso por sus libros, entonces se convirtió en el autor judío más popular y aclamado de Israel. En su favor hay que decir que fue el primer autor en contar el Holocausto en hebreo, aunque luego su carrera literaria se fue desdibujando y vivió de las rentas hasta el final de su vida.

astalag2.JPGCierto es que se han contado muchas historias con contenido sexual sobre los campos de exterminio nazis, pero a raíz de la fama de K. Tzenik se puso de moda en Israel una colección de libritos pornográficos que se vendían muchísimo: son las historietas conocidas como stalags, que tenían como telón de fondo los campos de exterminio y eran en realidad relatos de sadomasoquismo. El nombre es la abreviatura de stammlager, que es la denominación alemana a los campos de prisioneros durante la II Guerra Mundial. En este género, que se publicó a principios de los años sesenta en Israel, se hicieron novelas de consumo y cómics, en los que aparecían robustas mujeres germánicas que sometían sexualmente a los escuálidos prisioneros masculinos, lo cual se consideró otra ofensa al pueblo judío, pero que se vendían en grandes cantidades y se expandió con mucha rapidez.

Como consecuencia de que estas historias tuvieran tanto éxito, la industria del stalags hizo revivir otra vez la memoria de la novela de Tzenitz y, aunque no se llegaron a publicar relatos y viñetas en las que eran los alemanes varones los que sometían a las prisioneras judías, se empezó a remover la opinión pública hasta el punto de que hubo juicios y condenas contra los autores y editores, cosa que no sucedió mientras eran los varones los mancillados una y otra vez pero nadie mencionaba que pudo ocurrir lo mismo con las mujeres judías. Inmediatamente los stalags desaparecieron de librerías y quioscos, y hoy son piezas de museo, sobre todo los cómics, pues ya es conocida la afición al coleccionismo de publicaciones raras que hay en ese ámbito.

astalag3.JPGLa moda pasó pronto, duró apenas dos años, pero la idea quedó ahí, y fuera de Israel se empezaron a comercializar cómics pornográficos de este género, sin decir explícitamente que aquello ocurría en campos de concentración nazis, pero siempre eran historietas en las que un bando opresor realizaba prácticas sexuales sadomasoquistas contra otro bando oprimido, siempre en recintos cerrados que bien pudieran ser un pabellón de un campo nazi, pero que se vendían como pornografía en la que aparecía el Imperio Romano, una invasión extraterrestre o cualquier otra coartada para no decir a las claras que se trataba de lo mismo, y esta vez sí que había mujeres sometidas.

Hacia los años setenta esta moda declinó también en Europa, pero abrió el debate de las relaciones de dependencia entre el carcelero y el preso (o presas), que se puede prolongar hasta mucho después de que los cautivos estén libres. El guante artístico lo recogió en 1973 la directora Liliana Cavani, que filmó la ya mítica película El portero de noche, que se basaba en una relación enfermiza entre una ex-prisionera judía y su carcelero nazi, que se prolongaba luego fuera de los campos, con Charlotte Rampling y Dirk Bogarde magistrales en los papeles protagonistas. Y todo esto procede de aquella novela, hoy tan discutida del escritor hebreo K. Tzenitz.
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(Este trabajo fue publicado el pasado miércoles día 9 de junio en el suplemento Pleamar de la edición impresa de Canarias7)


Hoy empieza el Mundial de fútbol, que es esa época cuatrienal en la que ven partidos hasta los no aficionados, porque el ambiente se impregna de esa fiesta y más si la propia selección hace un buen papel. Hace muchos años -tal vez nunca- que en España no había tanto ambiente de expectación ante un Mundial, y es que este año tenemos el mejor equipo, el que mejor juega, lo cual tampoco es garantía de que vaya a ser el ganador, que ojalá que sí.

asilvapedro.JPGLo que habría que resaltar es que hay que remontarse al Mundial de Brasil para encontrar a un canario, y este fue Luis Molowny. Si la memoria no me falla, cuando hubo varios jugadores canarios en la selección (Germán, Guedes...) y Tonono era fijo, España no se clasificó. Más tarde nos hemos encontrado al mejor Valerón en una España que no era tan buena como él, o que no tuvo suerte. Ahora, por primera vez, tenemos dos canarios en la selección, y eso es un elemento que ayuda a que estemos más pendientes, y si España no gana el Mundial nos pondremos contentos con los goles de Pedro y Silva. Lo único malo de este mundial es que algunos partidos de España son a la hora de la siesta, y es que no me consultaron al hacer el horario.

NOTA APARTE:
Como me señala un comunicante, en el programa El Hormiguero del día 9 de junio, hubo una secuencia hecha entre chanzas, pero hay cosas que no se pueden hacer ni en broma: atacaron con un machete a un maniquí de mujer y hasta la decapitaron. Ese programa es visto por miles de niños. Les enlazo con el vídeo. La parte que menciono empieza en el minuto 5:30. Sin comentarios.


Señor Zapatero: Una de las bases de la diplomacia y por ende de la política es la oportunidad, y su visita de hoy al Papa es cuando menos inoportuna. En primer lugar, cuando lo urgente e importante es la crisis, me parece una pérdida de tiempo visitar a un líder con una enorme capacidad de influencia que utilizaría para ahogarle aún más, como de hecho lo hace desde sus medios en España. Es verdad que el Papa es un referente espiritual para millones de personas, pero no para usted, y presentarse en el Vaticano es un brindis al Sol.

aaaaaaa1152386687_extras_ladillos_1_1[1].jpgHay muchos asuntos en los que La Iglesia y el Estado están enfrentados: aborto, matrimonios de parejas del mismo sexo, enseñanza de la religión, uso del preservativo, experimentos con células madre y por si esto fuera poco el propósito de una nueva ley sobre las relaciones del Estado con las religiones, asunto en el que La Iglesia esgrime la bandera de que el 77% de los españoles se confiesan católicos aunque muchos no practiquen, y esa cifra es la que abandera la jerarquía católica para atribuirse privilegios que no quiere perder. Todo es importante, muy importante, pero estoy seguro de que de esto no se va a hablar en una breve entrevista protocolaria. Y ahora lo que urge es lo material, lo siento mucho, porque las creencias son cosa de cada cual y a los gobiernos les toca lo colectivo. Para remachar, ya estoy viendo los chistes, las viñetas y los chascarrillos diciendo que usted ha ido a Roma a invocar un milagro. Por si le flaquean las ideas como a Juliano el Apóstata al final de sus días, piense, Señor Presidente, que los milagros existen para los creyentes, y, que yo sepa, usted no lo es. No pierda el tiempo en asuntos que encima van a complicarle la vida y de los que España no va a sacar ningún beneficio.


Dicen que conocerse a sí mismo es complicado, por lo que conocer a los demás debe serlo aún más. Se escriben biografías sobre personajes desaparecidos recientemente, y se documentan con cartas, notas o conversaciones con personas que conocieron a la persona biografiada. Pero miren hacia adentro y verán que la gente, incluso la que les rodea, desconoce cuestiones íntimas de cada uno, los miedos, las ilusiones, las fantasías. Por eso, cuando leo una biografía, me creo los datos objetivos, el año en que el personaje viajó a un país, la fecha en que se casó o el tiempo que trabajó en esto o lo otro. Asuntos más personales no acabo de creerlos, porque estoy convencido de que la verdad sobre cada uno de nosotros no se puede conocer, y menos a través de documentos o de terceros. Hay biografías que se atreven con el perfil y hasta con el pensamiento de alguien, y en eso estoy con el escritor chileno José Donoso, que firmó un contrato para escribir sus memorias en cinco volúmenes, y cuando corrigió las pruebas del primero se dio cuenta de que él mismo disfrazaba la realidad y mentía hasta sin querer. Llegó a la conclusión de que había más de él en sus novelas que en sus memorias, y ya no escribió los otros cuatro volúmenes.

atrrrio.JPGAhora se publican magnas biografías sobre Carmen Laforet y Miguel Delibes, donde incluso se trata de la génesis de novelas tan famosas como Nada o La sombra del ciprés es alargada. Ahí sí que directamente no me creo nada, porque una novela que se escribe en tres meses puede venir años dando vueltas, y sobre los tiras y afloja de un autor con su obra hasta él mismo se confunde, porque en su memoria no sólo están las páginas y situaciones novelescas que publicó, sino todas aquellas que fueron desechadas. A veces, cuando pienso en una novela mía coloco un personaje que estuvo alguna vez en el borrador, pero que luego nunca llegó a la imprenta, pero sigue en mi cabeza. ¿Cómo va a saber eso un biógrafo si ni siquiera puede controlarlo el escritor?


Con el fútbol creo que está pasando lo mismo que con la construcción hace unos años, que se está creando una burbuja que un día cualquiera puede estallar. De hecho, los equipos están cabalgando un tigre económico, con deudas inmensas y sin embargo siguen pagando sumas astronómicas por jugadores, que a uno le hacen pensar cosas raras, porque no se entiende de dónde sale el dinero, y si se sabe es que a lo mejor es que ese dinero necesita salir para oxigenarse.
instrumento musical.JPGAhora empieza el baile de los entrenadores, también con facturaciones multimillonarias. El del Inter se va al Real Madrid, que deja a Pellegrini que tal vez se vaya al Liverpool a cubrir la baja de Benítez, que se va al ... ¿Tan buenos son que se pagan millonadas o es sólo cuestión de imagen? ¿Imagen para qué? Ganan representantes, intermediarios y como en el tiempo de Jauja del negocio inmobiliario parece que el globo no tiene fin. ¿Cómo se explica que alguien ponga 65 millones por un jugador, le paguen 10 millones de sueldo, que el jugador no rinda y no pase nada? Ahí está Kaká, y todos contentos. Debe ser que ya el negocio está hecho. Y si no es un negocio es que nos hemos vuelto locos.
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(Pues ahora que la miro, no tiengo ni idea de qué es esa foto, se me dispararía la cámara por accidente. Pero me vale: un disparate para ilustrar otro)


La violencia machista es una plaga que no cesa, y ya no sabe uno qué decir ni qué pensar sobre este asunto. Cada año aumentan las cifras de mujeres asesinadas, que es la punta del iceberg de un problema que se contabiliza en miles de denuncias, y por supuesto en incontables situaciones que no llegan a los juzgados ni a la policía porque se cubren con el silencio del miedo y la baja autoestima. Tanta violencia, tanta obsesión por tener el control de otra persona es enfermizo, y quiero pensar que es así, porque como sea cultural apaga y vámonos.

av0.JPGHay quien dice que tal vez ese doble rasero de las leyes, nacido de la discriminación positiva, tiene algo que ver, y que los hombres reaccionan como gatos encerrados a los que se les cortan todas las salidas. Yo no estoy de acuerdo, porque tanta maldad no tiene justificación posible. Tampoco sé si hacer leyes lo resuelve, porque luego es necesario hacer que se cumplan. Pero es evidente que estamos asistiendo a una verdadera guerra, con muchos cadáveres y miles de personas heridas y dañadas psíquicamente. Y en este asunto tampoco debemos olvidarnos de los niños, que a veces caen en esta guerra estúpida porque les dan valor de cambio. No puedo entender tales comportamientos y siento escalofríos al pensar que no se trata de personas de formas de vida muy lejanas y distintas, sino de hombres de nuestro ámbito, nuestra educación, nuestra manera de entender el mundo. Es aterrador.


La palabra novela viene del italiano novella (noticia) y con el tiempo se ha convertido en un cajón de sastre en el que cabe casi todo, desde juegos ficticios de correspondencia hasta la experimentacón poética de Paradiso de Lezama Lima, o facturas y recetas médicas como ocurre en Pantaleón y las visitadoras. Pero hay algo que es inexcusable en una novela, hay que contar una historia, que a veces es grandiosa y prolija, y otras leve, casi mínima, pero en la novela, como en el mito, ha de haber un relato sustentador. Si no es así, estaríamos hablando de otra cosa, aunque cada vez es más frecuente que haya intersecciones entre géneros literarios diversos, pues no anda lejos el ensayo en muchas narraciones, así como los componentes dramáticos del teatro en otras. Sin embargo, hay una idea de novela que se corresponde con la narración como eje central, aunque es obvio que en su decurso hay descripciones, diálogos o referencias filosóficas, pero esencialmente novela y narración en prosa vienen a ser lo mismo, hasta el punto de que ahora mismo se suele hablar de narrativa cuando queremos decir novela al uso clásico.

La novela moderna nació ya como novela de género, pues a finales de la Edad Media se distinguían novelas pastoriles, picarescas, bizantinas y sobre todo las de caballerías, que eran las más populares. Los héroes de papel de entonces eran Amadís, Palmerín, Zifar y otros caballeros ocupados en ayudar a viudas, huérfanos y desvalidos. La cosa se puso más sería cuando Joanot Martorell escribió en el siglo XV Tirant Lo Blanch, y cien años después El Lazarillo de Tormes fijaría el género picaresco, El Quijote el de caballerías (dicen que también lo agotó) y también Cervantes remacharía su aportación a la literatura con Los trabajos de Persiles y Segismunda, un clásico de la novela de género bizantino.

gerardo montesdeoca 1.jpgPor eso, no es una moda reciente hablar de novelas de género, aunque durante varios siglos esa distinción quedó sepultada, y renació con las novelas góticas propias del Romanticismo (vaya lío de conceptos), y ya se embaló con el género fantástico (La guerra de los mundos y todo Julio Verne), de detectives (Sherlock Holmes), psicológicas (Dostoievski), históricas (Galdós, Tolstoi, Flaubert) de aventuras (Salgari), ciencia-ficción (Huxley y Orwell), y casi al final se acuña la expresión "novela negra". Luego se han vuelto a confundir los géneros, pues andan por ahí novelas que se dicen negras que no lo son, y se lían mezclando relatos detectivescos con historias de espías o novelas en las que simplemente hay un crimen, pero cuya resolución no es el objeto central del relato.

Ahora se han puesto de moda las novelas de género y hay tres tipos que funcionan muy bien en las librerías: las negras, las de ficción histórica con toques esotéricos y las propiamente históricas. Este es un asunto muy complejo en cuanto a su clasificación, y ya escribí hace unos años en una página de El rey perdido:

"Si Marguerite Yourcenar escribe las memorias apócrifas del emperador Adriano, si Flaubert narra la destrucción de Cartago en Salambó, si Uslar Pietri nos muestra una parte de la imaginada historia de Venezuela en Las lanzas coloradas, decimos que estamos ante una novela histórica; pero no se incluyen en este género Por quién doblan las campanas, que está ambientada en la guerra civil española de 1936 como otros centenares de relatos, o las novelas de Arturo Barea que cuentan la encarnizada guerra de Marruecos en el primer tercio del siglo XX. Enfrentado a la visión mental del relato, me veo sitiado de preguntas: ¿Por qué es novela histórica cualquiera de los Episodios Nacionales de Galdós y no lo es Doña Perfecta, en la que se refleja un momento convulso de la vida española? ¿Son novelas históricas textos tan celebrados como Bomarzo, El siglo de las luces o El gatopardo? ¿Los criterios que debe cumplir una novela histórica tienen que ver con que traten de reyes, inquisidores, conspiraciones, dictadores o imperios? ¿Influye en la calificación la distancia en siglos del hecho narrado?"

gerardo Montesdeoca 2.jpg Hay novelas de ambientación histórica que en realidad no lo son aunque lo parezcan. Casi siempre son una apuesta intelectual del autor, generalmente versado en una época y que trata de indagar sobre distintos asuntos. Suelen ser libros que hablan de otros libros reales o a su vez inventados dentro de una ficción verosímil. El caso más paradigmático es El nombre de la rosa, que tenía que ser escrita por un erudito del tamaño de Umberto Eco, conocedor de textos, bibliotecas y autores desde la patrística hasta el Renacimiento. En realidad no es una novela histórica, sino un libro-juego que tiene varios niveles de lectura, y lo curioso es que contenía párrafos enteros en latín que no se traducían, y así y todo fue un éxito de ventas.

Dan Brawn también ha tenido éxito con El Código Da Vinci, pero su libro no resiste un ventarrón, mientras que el de Umberto Eco sí. Pero así y todo, hay que decir que Eco, como Sartre, usó la novela como soporte para exponer sus ideas sobre diversos asuntos, pero no son narradores natos. La mayor parte de las novelas que hoy pueblan los escaparates con la etiqueta de "históricas" son flor de un día, aunque hagan millonarios a sus autores, editores y agentes. Lejos están del nivel alcanzado en su día por Memorias de Adriano, de Marguerite Yourcenar, o el Yo, Claudio de Robert Greaves. En todo caso, me remito a la definición que hacía el viejo José Manuel Lara con su oratoria pedestre: "sólo hay dos clases de novelas, las buenas y las malas".
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(Este trabajo fue publicado el pasado miércoles en el suplemento Pleamar de la edición impresa de Canarias7, y las fotos fueron tomadas por Gerardo Montesdeoca durante uno de los temporales del invierno pasado, y publicadas en el mismo medio)


Ya las conspiraciones no son lo que eran. Hace unos años, algunos que se mostraban como iniciados, antiguos espías de los servicios secreto de la extinta URSS y periodistas de investigación que decían valer más por lo que callaban que por lo que decían, empezaron a mencionar el Club Bilderberg, del que formaban parte los personajes más poderosos del mundo y que sonaba a una especie de logia conspirativa que se reunía cada año en secreto. abilderberg.JPGSe comentaba, siempre a toro pasado, que en tal año la reunión fue en un castillo bávaro, que en tal otro en un hotel de la isla de La Toja, pero siempre después, porque el poder allí reunido era tanto que la mejor medida de seguridad era no dar publicidad. Tampoco se ha dicho nunca qué decisiones se han tomado, pero como pasa con todo lo que no es transparente se especula de todo. La idea que tengo es que no son precisamente hermanitas de la caridad, pero tampoco me los imagino como los malos de los cómics, reunidos y hablando en voz baja sobre cómo dominar el mundo, en un congreso en el que se dan cita Lex Luthor, el Jocker, Los Hermanos Dalton y hasta el Conde Drácula. Y lo que sorprende es que este año se anuncie su reunión en Sitges, como un concierto de rock, aunque seguramente nunca sabremos de qué hablaron o qué decidieron, si es que decidieron algo. Es lo que digo, que ya no se conspira como antes, y si ahora el Club Bilderberg se reúne a la luz del día, si nos enteramos en la prensa del cambio de Gran Maestre de una logia masónica y si hasta los espías y los miembros de rarísimas sociedades secretas tienen tarjeta de visita, nos vamos a quedar sin misterio; y es una pena, porque el misterio siempre da para mucho, y si se estira debidamente suele desembocar en buena literatura y buen cine, pero por contra, si se estira el misterio, suele dar muy mal periodismo.


El profesor de Ecología Antonio González Ramos ha podido decirlo más alto, pero no más claro: el cambio climático está tropicalizando el clima de Canarias. Como consecuencia lloverá más y más fuerte, el alisio cederá terreno a los vientos saharianos y va a haber más olas de calor, puesto que los alisios son nuestro particular sistema de aire acondicionado. acielll.JPGLa verdad es que siempre nos están abroncando sobre lo mal que tratamos al planeta, y es cierto que la responsabilidad es de todos, porque todos consumimos energía sin control, ocupamos espacios deforestados y nos pasamos el día pulsando botones que funcionan con electricidad. Pero también es cierto que hay quienes son más culpables, porque al ciudadano de a pie sólo puede pedírsele que utilice menos el coche, que no tire basuras al mar o a los barrancos o que ponga el cartón en el contenedor indicado. Eso es necesario, pero quienes tienen realmente el poder para hacer que esto pare siguen mirando para otro lado, el lado de amasar dinero teórico que no se corresponde con la economía real. Seguiré usando bombillas de bajo consumo, utilizaré el transporte público y todo eso, pero, francamente, no creo que sirva para parar el cambio climático. Otros que puedan más tendrán que hacer más.


Las religiones siempre fueron motivo de enfrentamiento entre los hombres. Desde que Akenathon trató de acabar con el politeísmo egipcio -que se reinstauró cuando él desapareció- las religiones han hecho derramar mucha sangre, en el circo romano, en Las Cruzadas, en la Guerra Santa y en guerras incluso entre musulmanes (omeyas-abassíes, sunís -chiítas) o cristianos (las guerras de Carlos V contra los protestantes, las guerras civiles en Inglaterra y Francia). Eso parecía haberse superado después de la Revolución Francesa, pero estamos otra vez en el mismo punto que hace quinientos o mil años.

aisrr.JPGLos fundamentalistas islámicos funcionan como la Inquisición, o como los reyes españoles que expulsaron a musulmanes, judíos y moriscos (también expulsaron a los jesuitas). Jerusalén, ciudad sagrada para las tres grandes religiones monoteístas, es motivo de pugna como en tiempos de Godofredo de Buillón, Federico Barbarroja y Ricardo Corazón de León. Lo de los judíos es un caso excepcional, porque se han mantenido unidos por la religión durante dos milenios, repartidos por todo el mundo. La torpeza de las grandes potencias y el empecinamiento de las religiones han dado lugar a un conflicto que se desarrolla en una pequeñísima parte del mundo, pero que tiene unas repercusiones planetarias. Y uno se pregunta, a riesgo de ser considerado ingenuo, cómo es posible que un pequeño estado, con la extensión de Badajoz, se atreva a desafiar al mundo y hasta a dejar plantado al Presidente de Estados Unidos. Israel se queda solo, porque esta situación le hace romper con Turquía, uno de los pocos países musulmanes con el que mantenía relaciones. No sabemos qué harán Egipto y Siria, aunque sabemos que Jordania obedecerá ciegamente a Washington. ¿Dejará Obama que lo toree Tel-Aviv como ha hecho con los últimos ocho presidentes de Estados Unidos? ¿Qué hará la UE? Creo que sé las respuestas, me temo que nadie hará nada más allá de lamentar los muertos, porque ya sabemos que las resoluciones de la ONU se las pasa Israel por el Muro de las Lamentaciones. El globo se sigue hinchando, y el equilibrio de fuerzas en Oriente Medio ya no es el mismo que hace diez, veinte o treinta años. El peligro es tremendo.


Cuando llega junio se vislumbra el verano, pero este año parece que se ve a través de un cristal empañado. En una lista de cuatro años seguidos, divisamos en este mes unos juegos olímpicos, una Eurocopa o unos Mundiales de Fútbol. Hay un año que se queda cojo, que no es este precisamente. a estadiooo.JPGEspaña va al Mundial de Sudáfrica en plan de favorita, y eso siempre es malo, porque una cosa es que los demás lo digan, pero cuando los propios jugadores españoles se autoproclaman candidatos al título la cosa me gusta menos. La prueba es que no estuvieron finos en su primer partido de preparación frente a un rival teóricamente goleable. A lo mejor es una estrategia para que los demás se confíen. Pero en esto yo creo que tiene que ver más la memoria colectiva que el juego. De toda la vida, Italia, Alemania, Brasil y Argentina son las que se llevan la palma, aunque no estén en su mejor momento. Hay que añadir a Francia, que últimamente siempre cuenta. Si no me falla la memoria -que puede ser-, desde hace treinta años sólo estas cinco selecciones han jugado la final. Curioso, y da igual que ande de por medio la rutilante Holanda, la sorpresiva Croacia o una desconocida Dinamarca en su momento de gloria. Cuando quedan cuatro equipos, siempre salen de esta lista de cinco. Ojalá se rompa la racha y España pase a formar parte de ese club selecto, y que gane si es posible, pero aviso por si hay quien cree ciegamente que España va a ganar el Mundial. Los números dicen que ahora mismo España es la mejor selección del mundo, pero no hay que fiarse, y si no sale como se espera tampoco es una tragedia, es sólo fútbol, aunque como está el patio no estaría mal una alegría colectiva.

El ataque de Israel a la flotilla de ayuda humanitaria no tiene justificación posible. Es un crimen se mire por dónde se mire, y si una acción así fuese perpetrada por cualquier otro país la comunidad internacional tomaría cartas muy duras en el asunto. Recordemos, por ejemplo el bombardeo de Belgrado por parte de la OTAN, por poner un ejemplo relativamente reciente.

Pope-roadS[1].jpgYa sé que lo que se refiere a Oriente Medio levanta ampollas, porque estamos hablando de pueblos masacrados en algún momento de la historia. Ayer los judíos, hoy los palestinos. Sin duda uno de los grandes errores políticos del siglo XX es la creación del Estado de Israel. Gran Bretaña no estuvo muy fina y los demás aliados tampoco tuvieron visión de futuro, y dejaron que el sionismo y la vieja Declaración Balfour pesaran más que todo lo demás. Ahora, Israel parece tener carta blanca, posee armamento nuclear y está rodeado de potenciales enemigos. Está claro que si no se consigue un acuerdo nada bueno puede esperarse. Ya sé que esto suena a ingenuidad, porque nadie parece querer acuerdos sino que se encomienda a la fuerza. Con acciones como este ataque a la ayuda humanitaria se sobrepasan las más elementales fronteras de la ética. Mal vamos. Y al fondo, siempre la religión.
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(La foto es del Monte Sión, cerca de Jerusalem)

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