Unos tanto y otros tan poco, no puede ser. Mi amigo Veremundo, que toca la guitarra en los asaderos, es un artista en su territorio, y destroza como nadie los boleros de Lucho Gatica. Le ha gustado el espectáculo que han montado con Michael Jackson, y me ha enviado el siguiente testamento vital:
1.- Que celebren su ceremonia de cuerpo presente en el pequeño terrero de luchas de su pueblo de medianías y que sorteen las invitaciones en el bar de Eusebito.
2.- Que cante el bolero Encadenados una prima suya, la que se casó con el hijo del cobrador de la funeraria, que afina de aquella manera pero pone mucho sentimiento.
3.- Que hable su cuñado Eleuterio, que tiene labia y por algo es desde hace años el presidente de la comisión de las fiestas patronales de Santa Casilda.
4.- Que ni se le ocurra aparecer por allí a Rigoberto el del Lomo, que es un cenizo porque fue a un asadero y no llevó cuartas de repuesto (uno que conoce la guitarra sabe que la cuerda cuarta se parte mucho, casi siempre cuando toca cantar Maspalomas y tú). Menudo guitarrero de pacotilla.
5.- Que televisen el acto en el canal municipal urbi et orbe, con señal libre por si quiere conectar la televisión canaria, la CNN, o incluso el Canal 25. Cualquiera sabe.
6.- Que subasten las flores y las coronas, y con el dinero recaudado compren una barbacoa nueva, coño, que da pena ver cómo está la vieja, y ahora las hay baratas en Carrefour.
7.- Y que lo entierren mientras suena Sombra del Nublo, pero que lleven al cementerio el aparato nuevo de CDs que le echaron los Reyes al chiquillo, porque el radiocassete viejo suena de pena.
Claro, hombre, que se creen que sólo ese Michael Jackson tiene derecho a un funeral mediático. Faltaría más.

Escribir un comentario