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Archivos Junio 2009


En tiempos difíciles, cuando los líderes hablan al pueblo suelen poner esperanza en sus palabras, para que haya al menos una pequeña brizna de luz al final del túnel. Y eso está bien, pero una cosa es lo que los líderes digan y otra muy distinta que tengamos la cuota de ingenuidad precisa para que podamos al menos concederles el beneficio de la duda.

cafe3.JPGLa economía es un arcano que se puede estudiar científicamente a toro pasado, como los partidos de fútbol. Mientras se mueve el balón puede pasar de todo y a menudo cosas imprevisibles; es cuando los comentaristas, en ocasión de que Estados Unidos le meta dos goles a Brasil, dicen aquello de "esa es la grandeza del fútbol". Pero es un comentario inútil, porque finalmente siempre, gana Brasil. En economía es igual, no sabemos quién gana (lo suponemos) pero sí que sabemos quién pierde siempre.

A veces nos habla el Presidente de Canarias, a veces el de España, pero ayer nos hablaron los dos, después de la reunión que mantuvieron en Las Palmas. Dos presidentes, casi nada, poniendo esperanza en sus palabras y apuntando a una supuesta luz que tendrá que empezar a verse al fondo de un momento a otro. "Esa es la grandeza de la política", que diría Luis Aragonés metido a primer ministro. Si ya es difícil creer a un presidente, tragarse la esperanza predicada por dos es una exhibición de candor. Pero seamos optimistas, que volviendo la frase al revés viene a ser un realista mal informado.

¿Un cafecito, señores presidentes?


Ha vuelto a suceder. Esta vez es Honduras, donde se rompe el proceso democrático bajo una disculpa constitucional, que no deja de ser una faramalla para justificar lo que es claramente un golpe de estado, aunque se anden con circunloquios para no poner claramente la expresión.

Honduras.svg[1].JPGAsombra con qué naturalidad el ejército, los jueces y hasta el pito del sereno se sienten legitimados para quitar y poner regímenes políticos en Centroamérica. No tienen ningún pudor, se trata claramente de una lucha por el poder, aunque está claro que el destituido presidente Zelaya buscaba un manera de perpetuarse en el poder por las urnas, pero lo cierto es que fue elegido democráticamente. Este es un asunto muy confuso en algunos países de América Latina, en los que llegan al poder líderes de izquierda con el voto ciudadano y luego quieren quedarse para siempre. La cuestión es compleja, porque nadie puede discutir que fueron elegidos en las urnas, pero luego tampoco está claro qué se hace con ese poder.

La derecha latinoamericana tampoco es de fiar cuando se erige en adalid de la democracia, pensemos en el PRI o en el peronismo, y el caso es que Zelaya tampoco era un dechado de virtudes democráticas, pero había sido elegido democráticamente, y, salvo el Parlamento en los supuestos graves recogidos en su constitución, nadie tiene poder para quitar y poner presidentes, ni la judicatura, ni el ejército, ni la Iglesia... Lo dicho: un golpe de estado.

Si exceptuamos a Julio César, Cicerón, Castelar y alguno más, la política ha sido siempre más acción que palabras. No fue Napoleón un orador fino, y a Churchill le han arreglado su famosa frase para que hoy suene falsamente "Sangre, sudor y lágrimas". Hoy, los políticos han de ser elocuentes, mediáticos y a ser posible bien parecidos.

17.JPGTienen unas muletillas, unos lugares comunes y unas frases sonoras pero insustanciales que pregonan a los cuatro vientos. Pero luego las acciones no se corresponden con las palabras, si es que estas significan algo. Estoy hasta el gorro de escuchar a la oposición decir que hay que tomar medidas para afrontar la crisis (no dice cuáles), y los distintos líderes aventan tonterías mientras tratan de arrimar la brasa a su sardina.

La perra gorda se le lleva la expresión "cambio del modelo productivo", que dicen que es una necesidad pero no veo que se hagan movimientos en esa línea. La verdad es que la frase es aparente, suena como una sinfonía, casi tan bien como "Alianza de civilizaciones" " Geometría parlamentaria" o "Una Europa con futuro". Y es como descubrir el Mediterráneo y dárselas de piquitos de oro, porque desde que tengo uso de razón los viejos campesinos del lugar han dicho que no es bueno poner todos los huevos en el mismo cesto, y lo aplicaban hace veinte o treinta años al crecimiento brutal del turismo y la construcción, mientras se abandonaba la agricultura, se entregaba la pesca y se ignoraba hasta la más pequeña industria, como la conservera de alimentación. Está claro que no hacía falta ser adivino para saber que tarde o temprano este tipo de economía nos estallaría en la cara.

Luego, los economistas dijeron que había que "diversificar el riesgo", y ahora por lo visto se denomina "cambio del modelo productivo" a lo de los huevos de los campesinos. Manda cestos. Pitagorines.

Esto del fútbol es para partirse de risa. Aparte de la imposible rentabilidad de un fichaje de 94 millones, la verborrea que se desata alrededor de este mundillo es tan hilarante que roza en lo cómico. La selección Española es campeona de Europa, tiene el record histórico de 15 partidos consecutivos ganados y empata nada menos que con Brasil al permanecer invicta 35 partidos.

ss.jpgPero eso dejó de contar el miércoles, cuando perdió con Estados Unidos. De repente, Vicente del Bosque es un cenutrio que no tiene ni idea de fútbol, Xavi Hernández está quemado, la selección no es nada sin Iniesta aunque haya jugado la mitad de esos partidos de los récords con ese jugador como suplente, Iker Casillas es ahora un portero fallón cuando era el mejor del mundo cuando le paró los penaltis a Italia, Pujol es un burro de carga que no sabe jugar la pelota, Torres es un delantero sobrevalorado, Villa... Bueno, bueno.

Y es que el fútbol tiene mucho de fortuna, porque la clave de la Eurocopa estuvo en la eliminación de Italia, que pudo haber sido al revés porque los penaltis son una lotería. El miércoles, España, con algo de suerte, pudo haber metido varios goles, pero sobró´-o faltó- ese movimiento milimétrico de una pierna que se convierte en el metro necesario tras el recorrido del balón. Los rivales tiraron dos veces a puerta y marcaron dos goles, tras dos errores defensivos de dos jugadores que nunca fallan. Ni la Eurocopa tiene valor, en un instante, España, la que antes era la mejor selección del mundo, es ahora un equipejo, y a Vicente del Bosque le está pasando lo contrario que a Luis Aragonés, que en 2008 era un sabio glorioso y un año antes había sido un estúpido enchufado por Villar. Es que me troncho.

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(En la foto, Villa y Torres preparados para lanzar una falta al borde del área)


San Juan Bautista es un santo muy popular en Canarias, y es curioso que la ciudad que fue fundada precisamente un 24 de junio no tenga al santo por patrono. Lo que celebramos es la fundación no al santo.

La ciudad que es capital de Gran Canaria y de la provincia oriental tiene su origen en el primer atentado ecológico cometido en la isla, pues entonces fue instalado un asentamiento en la margen sur del Guiniguada, después de haber talado buena parte del bosque de palmeras que allí se levantaba y de construir con sus troncos la empalizada que transformó el campamento en fortín. Gran ironía es que, después de la masacre vegetal, llamasen al fuerte Real de Las Palmas, pues aquel enclave es embrión de la ciudad y también de su nombre (entonces las palmeras eran palmas), y es de ahí de donde proviene el gentilicio "palmenses" con que se denomina a los habitantes de la ciudad, frente a los palmeros de la isla de La Palma, los palmeños de Palma del Río o los palmesanos de Palma de Mallorca.

palmera 1.JPGAunque el nombre naciera de la tala de un palmar (ahora sería palmeral), es un hermoso nombre vegetal que se rompe cuando los que pregonan lo políticamente correcto se empeñan en decir una y otra vez Las Palmas de Gran Canaria. Es esa su denominación oficial desde hace mucho menos tiempo que los más de cinco siglo de existencia de la ciudad, y es bueno que así sea para que se sepa en qué isla está, pero que coloquialmente tenga que repetirse una y otra vez nombre tan largo es, además de incómodo, innecesario.

Hay poblaciones con nombres larguísimos: Santa María de Guía de Gran Canaria, San Bartolomé de Tirajana, Aldea de San Nicolás de Tolentino, San Cristóbal de La Laguna o Alquería del Niño Perdido, y la gente las llama Guía, Tunte, La Aldea, La Laguna o Alquería, y nadie se da por ofendido. Es como si cada vez que nombramos a una persona hubiera que decir su nombre compuesto y sus dos apellidos. Entiendo que el nombre de la ciudad es Las Palmas de Gran Canaria, pero, carajo, que nadie tome como una agresión que yo diga solamente Las Palmas cuando me refiero a ella con la familiaridad y el afecto de uno de sus habitantes. Es que, además, Las Palmas es un nombre hermosísimo, que nos obliga a buscar de una vez por todas el remedio contra el maldito picudo rojo, que en un descuido va a dejar el nombre de la ciudad en un vestigio histórico, por la ausencia total de palmas y palmares.

Aquella fundación no fue tal, sino que nos remitimos a ella para datar el nacimiento de la población. Fue en 1478, un mal año para los Derechos Humanos, puesto que también fue entonces cuando el Papa Sixto IV concedió a los Reyes Católicos la petición de crear la Inquisición Española, cuyo primer Gran Inquisidor, el lunático Torquemada, podría estar en el museo de los horrores con tipos como Hitler, Napoleón, Stalin o Vlad el Empalador. Y en ese año de tanta intolerancia, mientras se expulsaba a los nazaríes de Granada y se maquinaba la expulsión de 400.000 judíos, es cuando los Reyes Católicos deciden "evangelizar" (es otro eufemismo para no decir genocidio) las tres islas que no pertenecían al Señorío de Diego de Herrera y Fernán Peraza.

palmera 2.JPGY el capellán y cronista Pedro Gómez Escudero levantó acta del nacimiento de la ciudad un 24 de junio, día de San Juan Bautista, porque los seis barcos y seiscientos hombres que venían en nombre de la corona castellana arribaron a la bahía de La Isleta y atravesaron los arenales de Alcaravaneras durante la madrugada de 23 de junio, noche de brujas, aquelarres y sortilegios, con una Luna como un Sol iluminando la magia del solsticio de verano. La tala de palmas y el asentamiento oficial tuvo lugar en la mañana del día de San Juan, y suena a predestinación porque los máximos responsables de aquella milicia se llamaban Juan: el capitán Juan Rejón, jefe de la partida, el obispo don Juan de Frías, que ya traía bajo el brazo desde Sevilla el permiso arzobispal para trasladar la sede de la diócesis del desértico Rubicón a un lugar de mayor riqueza, y don Juan Bermúdez, Deán del Rubicón, de quien dice Millares Torres que era conocedor de las costumbres y la lengua de los aborígenes. Y puesto que todos se llamaban Juan, bautizaron la ciudad que para eso era la festividad del Bautista.

Todo eso es memoria, pero no deja de ser irónico que cinco siglos después de su fundación se siga discutiendo en esta ciudad incluso por el nombre, cuando está en peligro el símbolo máximo de nuestra historia, porque un insecto venido de no se sabe dónde está poniendo en entredicho la leyenda del escudo que afirma que "Segura tiene la palma". Sí parece seguro, de no obrarse un cambio milagroso, que seguiremos discutiendo al menos otros quinientos años, quién sabe si hasta perder la cabeza como el Bautista que nos nombró, con palmas o sin palmas, porque nos encanta llevar la contraria en cualquier asunto colectivo, sea un auditorio, una circunvalación, un estadio, un scaletrix (eso sí que es un nombre), un teatro o unos retoques al puerto o al litoral.

Tal vez, si no discutiéramos, no seríamos nosotros, pues todavía está por ver si los perros de la Plaza de Santa Ana son galgos, podencos, bardinos o, vaya usted a saber, no son perros, sino sombras que escaparon de un libro de Víctor Doreste. Y aquí se mezclan Sanjuanito, Sanjuaneras y fiestas fundacionales. Pues eso.

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Este trabajo fue publicado ayer en el suplemento Pleamar de la edición impresa del periódico Canaria7.

Hoy es 24 de junio, y por eso comienzo felicitando a todos los juanes, que son muchos, pero cada uno tiene un matiz especial. El título de este post es el de una obra de teatro que escribí hace años, en la que la leyenda, la historia, la vida y la muerte se disputan a un Juan, que no es otro de Juan García El Corredera.

cerveza1.JPGComo señalo en otro trabajo publicado aquí cerca, la historia de Gran Canaria en castellano comienza con tres juanes (Rejón, el obispo Frías, y el deán Bermúdez), que encabezaban la expedición que llegó a Gran Canaria la tarde anterior al Día de San Juan. Y hay muchos juanes en nuestra historia, desde Negrín a Rodríguez Doreste, pues esta tierra se ha construido sobre nombres comunes que llevaron y llevan hombres excepcionales. También nuestra cultura tiene en sus juanes pilares fundamentales: Juan Ismael, Juan Marichal, Juan Hidalgo, Juan Jiménez, Juancho Armas Marcelo... Hay muchos juanes, que hay que ponerles siempre el apellido para distinguirlos de los otros, y por eso también los héroes anónimos acaban llamándose Juan.

Hay un película de Frank Capra que trata de la contradicción de la fama y el anonimato, con un personaje, Juan Nadie, que da título al film. Es una bella y terrible historia que recomiendo porque el nombre es sólo una etiqueta para que los demás nos distingan, y la verdadera esencia de cada uno no está en el nombre, sino en la personalidad. Por eso siempre me he preguntado por qué no hay ningún Juan (Joao) entre los heterónimos de Pessoa.

Y hoy es la Noche de San Juan, metida en nuestra tradición con la pólvora levantina y las hogueras celtas, porque aquí somos un poco de todo, incluso atlánticos, que es tan obvio como decir que la palmera es un vegetal, aunque esa condición nos venga desde Platón, si es que el griego pensaba que estas islas son los restos de La Atlántida, cosa nada rara si el autor de El banquete era aficionado a ver el canal del National Geografic, donde nos dicen por activa y por pasiva que América estaba unida a Eurasia y Africa y se fue desmembrando.

este.JPGVivo en una ciudad que está en todos los mapas de navegación del mundo, porque durante siglos ha sido parada y fonda de muchas rutas. He dicho muchas veces que para tener notoriedad histórica en Canarias hay que entrar por el puerto, estar unas horas y largarse. Pasarse la vida trabajando por esta tierra no sirve de nada, porque nuestra historia está hecha con transeúntes: Colón, Vespucio, Nelson, Carusso, Agatha Christie, Ignacio Aldecoa, John Huston... Si eres canario y quieres figurar en el libro de la memoria has de irte: Agustín de Bethencourt, Clavijo y Fajardo, Alfredo Kraus, Luis Molwny, Carmen Laforet, Manolo Millares...

Y como es verano oficial desde hoy (el meteorológica empezó hace dos días), conviene salir esta noche a compartir la alegría de un solsticio que en esta ciudad, por las razones que sean, celebramos a lo grande porque el Sol está arriba y nos indica el futuro.

Desde ayer es verano. Este año hemos pasado del frío al calor en un suspiro, y se ha hecho añicos aquello de que esta es una tierra de eterna primavera. En realidad, no ha habido primavera, y ya estamos a un paso de la Noche de San Juan. En un despiste, nos metemos en Navidad sin darnos cuenta.

verano.JPGY es así cómo se va la vida, contando veranos, Nochebuenas, cumpleaños y mundiales de fútbol. Pero no hay más, y yo creo que vivir sin más es todo un logro. Hay que plantearse metas, pero no obsesionarse con ellas, total, nunca las conseguiremos, porque las metas funcionan como la zanahoria del burro: por muy lejos que llegues, la meta está siempre más allá.

Aunque lo parezca, este no es un post depresivo ni pesimista. Al contrario, es la constatación de que somos unos imbéciles que tenemos cosas en la mano y las despreciamos mientras soñamos con la zanahoria que nunca alcanzaremos. Tampoco es un comentario conformista, sino una reflexión sobre la necesidad de mirar donde estamos. Soñar es bueno, luchar también, pero hay que ser conscientes de lo que ya tenemos en la mochila.

Es indudable que los 94 millones de euros que se han pagado por Cristiano Ronaldo y sus 10 millones de sueldo anual libres de impuestos (publicidad aparte) han sido la gota que ha rebosado el vaso. Líbreme Dios de defender a CR94 como ahora lo llaman, pero conviene no olvidar que hace casi una década el Real Madrid pagó 65 millones por Zidane, que ahora mismo se acaba de pagar esa cantidad por Kaká, y que cualquier futbolista aventajado se traspasa por 25 o 30 millones, que no es poco. Es más, en números más modestos, son legión los fichajes de entre 5 y 10 millones y hay una caterva de salarios que sobrepasan los 2 millones de euros.

1cc.jpgTambién nos olvidamos de que hay una lista interminable de futbolistas que cobran más de 3 millones de euros limpios. Hace una década que viene siendo así, y la nómina es impresionante, prácticamente todo el Madrid y el Barça titular, medio Atlético de Madrid, buena parte del Valencia, el Villarreal y el Sevilla, y en el extranjero por el estilo, pues las ligas italiana, francesa y alemana tampoco se quedan atrás. La liga inglesa se lleva la palma desde que los magnates rusos empezaron a comprar equipos y a pagar cifras irracionales.

Como se ve, esto no es de ahora, pues ya hace años se denunciaba este disparate. De repente, todos han puesto el grito en el cielo, porque las cantidades son espectaculares y porque Cristiano Ronaldo tiene estampa de hortera de barriada, pero su fichaje no deja de ser otro escalón más de la locura del fútbol.

Por desgracia, la muerte es casi siempre la noticia, porque hay quien dice que son las malas nuevas las verdaderas noticias. Lo bueno casi siempre está previsto, o es previsible, pero la muerte siempre es sorpresiva, aunque parezca que la barca de Caronte siempre está lista.

el-bote-solitario.jpgEsta semana hemos tenido demasiadas noticias de muerte, y termina con tres igualmente tristes. El fallecimiento de Vicente Ferrer y el de la viuda de Salvador Allende nos entristecen, porque él era un hombre necesario y ejemplar para este mundo insolidario y egoísta, y ella fue la campañera leal de otro gran hombre y ella una mujer firme y con una entereza que ha servido de espejo a los demás.

La tercera muerte, la del inspector Eduardo Puelles, además de entristecernos, nos indigna, porque es consecuencia del terrorismo de ETA, un cáncer social que se alarga en el tiempo. Aparte de la condena más enérgica, ya nada nuevo puedo decir, pero sí apuntar que ETA no debe dictar la agenda de la democracia, y por ello no estoy de acuerdo en que Zapatero y Patxi López hayan suspendido su normalidad por una bomba. No podemos hacerle el juego ni en eso.

Hace apenas dos días nos conmovía la noticia del asesinato de una mujer. Ahora seguimos perplejos por la muerte de un joven en una reyerta. Da igual las causas, pero es terrible que la vida valga tan poco. Hubo un tiempo en que así era, incluso estaban permitidos los duelos de honor, y hombres tan cultos como Valle-Inclán llegaron a batirse (dicen que perdió su brazo en uno de estos lances), y el poeta ruso Alexander Pushkin murió en un desafío, y de manera menos glamurosa se mataban a tiros en el oeste americano durante los años de la fiebre del oro.

240px-GauchosvonALE[1].jpgCon la llegada del siglo XX y la generalización de la democracia en occidente la vida empezó a estar más considerada, a tener un valor real, pues se trata de un bien único, y cuando ocurría un crimen era noticia durante años, y casi siempre se trataba de un asesinato, no de una pelea. El enfrentamiento a muerte dio para mucha literatura en el Martín Fierro y en la novela Don Segundo Sombra, ambas de ambiente gaucho argentino, pero estamos en el siglo XXI y hoy la vida no se pone en juego y menos por orgullo.

Por eso me preocupa cómo está evolucionando esta sociedad, en la que la gente va armada con cuchillos y navajas, y cualquier diferencia puede acabar dirimiéndose a puñaladas. No es este el mundo que hemos querido construir, con respeto a valores tan evidente como la vida y la libertad de los otros. El honor calderoniano es una antigualla, la vida vale más, pero no parece que esta sociedad esté en ese camino. Nos queda mucho por hacer a todos.

Se estrena por estos días NO-DO, el tercer largometraje del canario Elio Quiroga, que se convirtió en un director de culto hace ya unos años cuando presentó su primera cinta, Fotos, en el festival de Sitges. En medio hay, además de la película La hora fría, que es sin duda un esmerado ejercicio de estilo, una larga lista de cortometrajes -con nominación al Goya incluido- y un arduo trabajo de producción e investigación tecnológica que ha dado sus mejores frutos en esta nueva cinta, y hasta hubo una afortunadísima incursión en el cine de animación con el corto Home Delibery, muy celebrado en festivales de Europa y América.

Quiroga es un guionista y director que ama el género fantástico y trabaja el suspense y el terror con singular maestría. A primera vista, pudiera parecer que hace un cine dirigido al mundo friki, que es una expresión que proviene del inglés freak y que se traduce por extraño, extravagante o estrafalario. Aparte de que hay quienes reivindican lo friki como un valor, y que la gente asimila a los fanáticos de cosas diferentes o raras, como puedan ser el anime japonés, los cómics o las sagas cinematográficas de La Guerra de las Galaxias o de Star Trek, no deja de ser una clase de gusto, y con los mismos aperos podríamos llamar frikis a los entusiastas de la ópera o de la música de Enya.

elio2.JPGPero nada más lejos de la realidad, pues Elio Quiroga es un cineasta que lleva hasta las últimas consecuencias el concepto de cine de autor, y en este caso incluso en su acepción más literaria, porque Elio se pasa la vida escribiendo, y en lugar de novelas le salen guiones. La suya es una escritura minuciosa, que lleva mucho tiempo y que da un resultado cinematográfico muy acabado.

Uno de los problemas del cine español -yo diría que su problema básico- es la endeblez de sus guiones. Se hacen guiones de prisa y corriendo y todos están locos por coger la cámara, como chiquillos que quieren ser estrellas del fútbol y sólo piensan en tener un balón en los pies, sin pensar en tácticas, esquemas de juego o en la preparación física. Si los partidos se ganan en la pizarra del vestuario, las películas han de tener un guión sólido. Está claro que el dinero es fundamental, pero incluso con poco dinero se puede hacer una buena película, como ha demostrado Elio Quiroga repetidamente.

Luego, con las películas pasa como con los libros o los discos, que han de ser distribuidas y promocionadas, y eso es más dinero, y nada tiene que ver con la calidad del trabajo. Amenábar es el paradigma, y que es un gran cineasta, que lleva al plató los guiones terminados, y cuenta, además, con apoyo mediático y distribución amplia. De otra forma no habría podido conseguir el merecido éxito que ha tenido. Pero tiene lo fundamental, talento y capacidad de trabajo. Sin eso no podemos empezar a hablar.
Las películas de Elio Quiroga nacen de su talento y se fabrican con un trabajo ímprobo, porque Elio es un hombre culto que tiene, además, la humildad de preguntar para saber más. Sin un gran conocimiento histórico, psicológico, literario y cinematográfico no puede hacerse una película como NO-DO, pues en el soporte de una aparente historia de misterio hace un recorrido por los años más oscuros del franquismo, dibuja perfectamente la psique de sus personajes y encima nos da una historia atractiva, rica en matices y con un ritmo avasallador. Esa no es una película para frikis, sino para quienes degustan el arte cinematográfico sabiendo que cada fotograma es un hallazgo.

Otra de las característica de Quiroga, especialmente en este film, es su valentía, porque traza un esquema al uso: pareja con problemas, mujer desequilibrada, casa solitaria en medio del campo... Y sobre ese esquema comienza a engarzar elementos que acaban por configurar una historia diferente, inquietante, sorpresiva y finalmente estremecedora. Es como una lección de cine sin que nos demos cuenta de nos están aleccionando.

Hay otras aportaciones de Quiroga que se refieren al apartado técnico, y es su curiosidad de científico -no olvidemos que es universitario titulado en informática-, que lo ha llevado a lograr efectos sorprendentes y que son un escalón más en el largo recorrido que el cine ha hecho durante un siglo al lado de la ciencia y la tecnología.
Hace unos años, le hice una larga entrevista al cineasta canario que fue publicada en un libro que se llama Elio Quiroga: una creador multimedia, y para que se hagan una idea del personaje esto es lo que me dijo refiriéndose a una comparación que hacíamos entre actores ingleses y españoles: "El problema, creo, es el contraste. Reino Unido no sólo es la patria de Shakespeare, sino que la inmensa mayoría de los adelantos científicos (de Darwin a Newton o Maxwell, pasando por muchos otros) surgieron de aquella isla mientras en España nos dedicábamos a darnos de garrotazos. Hay algo secular, antiguo, en esta diferencia entre un país que emprende y otro que se limita a procurar no iniciar una guerra civil cada medio siglo. Para bien o para mal, somos un país que apenas sale del subdesarrollo, y eso se ve reflejado en todos los aspectos de la vida".

No es una respuesta al buen tun-tún, es la reflexión de un hombre de la cultura que sabe donde tiene los pies, y que es escritor en toda su dimensión y encima de esa base ha ido construyendo al cineasta. Por eso le salen tan buenas películas, que van creciendo con el paso del tiempo, porque Elio Quiroga quedará.

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Este trabajo fue publicado en el suplemento Pleamar de la edición impresa de Canarias7 de ayer
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El aprendizaje de los idiomas es uno de los baremos por los que se suele medir la modernidad de una nación. Desde que el imperio es el que es, la lengua planetaria es el inglés, pero en otros tiempos fue el español, el francés, el latín, el griego... Depende de quien lleve la batuta.

idi.JPGSiempre se ha dicho que los españoles somos negados para los idiomas, y la muestra más clara son los presidentes de gobierno. Suárez sólo hablaba español, Calvo Sotelo chapurreaba un francés terrible, dicen que Felipe González hablaba francés pero nunca lo escuché hablarlo en público y Zapatero se dirigió en la lengua de Moliére a la Asamblea francesa y dio tanta pena como risa. Aznar ha sido el más atrevido, pues lo hemos escucha hablar italiano de aquella manera, inglés con acento tejano y dicen que incluso habla catalán en la intimidad.

Dicen que la lengua crea tipos de cerebro y por eso la mayor parte de los filósofos modernos son de lengua alemana, y eso abonaría la idea de que la estructura mental que crea el tener el castellano como primera lengua dificulta el aprendizaje de otros idiomas. Pero esto último se contradice con los caribeños que, teniendo el español como lengua materna hablan también inglés con facilidad. Esto de los idiomas es un asunto complejo, porque en España llevamos treinta años dando inglés y quince con una segunda lengua desde primaria y no hay manera. Sin embargo, los taxista de las zonas turísticas se entienden con ingleses , alemanes o suecos, y los que transitan el puerto se defienden perfectamente en japonés, ruso y coreano. O es que los taxistas tienen otra estructura cerebral o lo que sucede es que definitivamente sólo se aprende lo que interesa.

Como cualquier ser humano con dos dedos de frente, estoy aterrado e indignado con el repetitivo asesinato de mujeres, que es como una conspiración en cadena que cada día nos horroriza con nuevos casos, como el de ayer en la Hoya de La Plata de Las Palmas de Gran Canaria. Y lo más terrible es que parecen haber sido planificados por la misma mente perturbada, porque es curioso que, habiendo tantas formas de matar, la gran mayoría de las víctimas mueren apuñaladas.

justiiaa.jpgEl uso de cuchillo indica varias cosas, a cual más tremenda. Por una parte, se muestra la premeditación del crimen, porque nadie porta un arma blanca si no tiene intención de usarla; por otra, da muestras de la furia con que se mata, porque apuñalar es un acto físico directo, que implica mayor dureza que disparar una escopeta, atropellar con un coche o empujar a alguien por el balcón. Se siente la sangre y el dolor de la víctima, y encima suelen ensañarse con varios golpes, uno tras otro. Se preguntaban algunos participantes en el foro de esta noticia en Canarias7 si tanta violencia es fruto de la crisis. Sí, lo es, pero no de la económica, sino de la crisis de valores que nos rodea. Gran parte de estos criminales no están en el paro e incluso los hay con posiciones económicas holgadas.

Ayer caminaba delante de mí una muchacha de no más de 17 años hablando por el móvil, y no pude evitar oír cómo daba explicaciones a su novio que por lo escuchado la increpaba porque había saludado a un chico que el novio estimó una amenaza (eso denota inseguridad y por lo tanto peligro). Ella le decía que no volvería a suceder, que era sólo un amigo, que ella a quien amada era a él, que en adelante sólo saludaría a quien él dijese... No pude reprimirme y dije en alta voz: "mándalo a freír espárragos". Entré a comprar pan y ella también. Aproveché para pedirle disculpas por la intrusión y la chica me dijo que yo le había dicho lo mismo que le repite su madre a diario. El saludo de la discordia había sido dos días antes y el novio no dejaba de darle la murga cada media hora. Debía haberse gastado una fortuna en móvil. Me fui enseguida y no estoy seguro de si la chica estaba enamorada o atemorizada. En cualquier caso es escalofriante que esto suceda en edades tan tempranas. Algo estamos haciendo mal; en realidad creo que casi todo, porque ya desde adolescentes estos machitos actúan como los amos del mundo. Y algo hay en el ambiente que lleva a que las chicas se lo permitan.

Estoy contra la pena de muerte por la misma razón que estoy contra el crimen, porque nadie está legitimado para quitar la vida; pero no contra la cadena perpetua. Ya sé que la Constitución no la permite, y por ello hay que cambiarla. Estos asesinos, lo mismo que los pederastas y otros criminales tan crueles y desalmados, no deben volver a la calle nunca. Y lo siento mucho, pero si no saben vivir respetando la libertad de los demás no veo ninguna razón justa para que ellos estén libres. Y encima hay a quien le parece mal que en los colegios se imparta Educación para la Ciudadanía.

El 15 de junio de 1977 se celebraron las primeras elecciones generales después de aquellas de febrero de 1936 que no fueron del gusto de la derecha reaccionaria. 41 años de silencio democrático se rompió a medias, y digo a medias porque en aquellas elecciones se elegían diputados y senadores, pero 50 de estos no fueron fruto de las urnas, sino de designación por parte del Rey, y así tuvimos que tragarnos a personajes tan pintorescos (es por no visitar los juzgados) como Camilo José Cela.

Aquel Parlamento fue el que en menos de año y medio redactó la Constitución actual, que fue algo bueno comparado con lo que había, pero que, a mi parecer llevaba incorporados algunos mecanismos que finalmente sirven para perpetuar las escalas del poder. Enumero algunos de ellos:

cd.jpgImpone la monarquía como forma de Jefatura del Estado, en un mismo paquete, sin posibilidad de separar este punto de lo demás.

Habla de igualdad y no discriminación, y en el artículo 57.1 dice que el varón tendrá precedencia a la mujer en el acceso a la Corona.

Da a los partidos políticos un poder casi omnímodo, y no se cuida de la democracia interna de los mismos, ni especifica el modo de hacer las listas electorales, con lo que los partidos hacen y deshacen a su antojo y al votante no le queda otra que aceptar o rechazar una lista cerrada. Se puede cambiar, pero a los partidos no les interesa porque perderían uno de los pilares de su poder.

Cualquier constitución es reformable por una mayoría cualificada de un parlamento, bien cambiando el articulado o añadiendo enmiendas finales. La nuestra, para ser reformada, lleva cuatro pasos: aprobación por una mayoría de dos tercios de las cámaras, disolución de las Cortes y convocatoria de nuevas elecciones, ratificación por una mayoría de dos tercios de las nuevas cámaras salidas de las elecciones y, finalmente, sometimiento a un referéndum. Lo que se consigue con tantas trabas es hacer muy difícil el proceso de reforma, y si este saliera adelante será con el acuerdo de la mayor parte del Parlamento -los partidos políticos-, que ya se cuidarán de mantener ese poder que tienen. Tanta prevención es en realidad un mecanismo inmovilista.

Por lo tanto, está claro que hay una democracia, pero muy limitada, de manera que se ha profesionalizado y está controlada en todo momento por las clases dirigentes. A estas alturas, la Constitución de 1978 es un dique mínimo, pero habría que avanzar hacia aires nuevos y más abiertos, y si los partidos políticos sirven al interés general debieran reformarla sin demora, que cuando les conviene son muy rápidos y eficaces.

Y podría seguir, pero para muestra, unos pocos botones. De todas formas, el 15 de junio simboliza el final de la dictadura casi más que la propia Constitución. Entonces al menos había esperanza en la política.

Hasta la próxima, don Benito

En vísperas de la llegada del verano, paro de contarle cada domingo cómo es el mundo cien años después de usted. Me queda una cosa que contarle, y es que en Estados Unidos han elegido un presidente negro. Bueno, mulato, pero eso era impensable hasta hace unos años, y supongo que sorprendente para usted, que fue coetáneo de aquella Guerra de Secesión en la que uno de los detonantes fue la abolición de la esclavitud en los estados sureños.

obaaama.JPGMucho ha llovido desde entonces, pero no crea, tampoco tanto, porque el racismo y la xenofobia siguen imperando en el planeta. Son racistas los blancos europeos, aunque en los salones digan que no, y por desgracia también lo son los negros en Africa, puesto que en las sociedades tribales y en las nuevas urbes del vecino continente tampoco quieren demasiado a los de raza blanca, a la que creen inferior.

Parece que el ser humano tiene miedo a todo lo que es diferente, y ahora se habla de integración. Y ese es un error, don Benito. Esto lo he contado alguna vez, pero se lo cuanto a usted ahora: hace unos años le hable a José Saramago de la igualdad de los seres humanos, y él me respondió que no creía en la igualdad. Me quedé sorprendido y enseguida el portugués me dijo que un negro es diferente a un blanco, que un musulmán es diferente a un cristiano, que un hombre es diferente a una mujer. Es necesario educar a la sociedad en el respeto a la diferencia. Cada cual es como es y eso hay que respetarlo, no hay mejores o peores, sino personas diferentes.

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Y eso es lo que falta en esta sociedad, don Benito, respeto. Tratar de integrar en una cultura que no es la suya es forzarlo. Hay que respetarlo y hacer que él respete la nuestra. Eso se llama convivencia, porque integrar es tratar de que todo el mundo pase por el mismo aro, y eso sólo debe vale cuando hablamos de justicia, no si se trata de la vida.

Como ve, aunque en Estados Unidos haya un presidente de raza negra, aunque en Alemania la canciller sea una mujer, aunque una mujer haya sido Jefa de Estado sin ser reina, seguimos discriminando, porque en el fondo queremos que todo sea igual en todas partes, y eso no puede ser.

Espero que en el futuro nos volvamos a comunicar. Mientras tanto, mi respeto hacia usted.

Siempre suyo.

La tradición de la noche de San Juan está muy arraigada en la cultura mediterránea y tiene su espejo en la celta, con noche de brujas druidas y aquelarres. Que haya hogueras el 23 de junio es una tradición en medio mundo y por lo tanto no es raro que también las haya en Canarias. Por ejemplo, en Gran Canaria, San Juan es el patrono de las dos ciudades más cercanas a la capital, Telde y Arucas, y encima Las Palmas de Gran Canaria celebra ese día su fundación.

stanthony[1].jpgPero hay dos santos más que, al menos en Gran Canaria, tienen derecho a hoguera. Las vísperas de San Antonio y San Pedro también tienen el rito del fuego, el primero preparatorio, el segundo recordatorio de la gran noche sanjuanera. Y es mucho tener derecho a hoguera, todo un rango, porque no hay más santos a los que el pueblo se lo haya concedido, y es que lo de San Antonio y San Pedro no es importado, es propio, y ni siquiera San Miguel llega a ese nivel, porque tienen otro tipo de fuego, pero no hoguera, que es lo máximo.

En el mundo rural grancanario se iba reuniendo material que había que quemar y se dividía en tres partes una para cada hoguera de las vísperas de San Antonio, San Juan y San Pedro. A San Pablo, que se celebra el mismo día que San Pedro, ni se le nombra. Hay que decir que el acopio más grandes de materiales combustibles era para el Sanjuanito.

Hoy es día de San Antonio, que no vayan ustedes a creer que es un santo cualquiera. No señor, es nada más y nada menos que un santo con derecho a hoguera, ahí es nada, algo así como Capitán General. Yo creo que eso ocurre porque es el santo de la mayor parte de mi árbol genealógico paterno. Felicito a los Antonios con derecho a hoguera y especialmente, entre todos, a mi padre, que muchas hogueras nobles de San Antonio atizó y sigue y seguirá atizando.

Fue el 12 de junio de 1985 cuando España firmó el Tratado de Adhesión a la entonces llamada Comunidad Económica Europea, hoy UE. Y conviene recordar lo que éramos y lo que somos, porque sigo sin comprender por qué a la gente le sigue interesando tan poco Europa.

Bandera_de_la_UE[1].JPGSi miramos cualquier parámetro económico, de nivel de vida o de prestaciones sociales de hace un cuarto de siglo y los comparamos con los de hoya veremos que hemos dado un salto de gigante. Si valoramos las infraestructuras de cualquier tipo, sanitarias, de vías públicas, de transportes, educativas o de cualquier otra clase, también tendremos claro que estamos entre los primeros del mundo cuando entonces éramos de los últimos. Y nada de esto se habría podido lograr sin Europa, pues la caterva de millones que han venido para impulsar nuestro país ha sido la palanca de nuestro desarrollo.

Y si eso es así en toda España, en Canarias hay que ir un punto más allá, porque tener la consideración de Región Ultraperiférica nos ha servido de mucho. Cualquiera que conociera Canarias hace 25 años y la viese ahora no la reconocería. Por mucho y bien que hubiésemos trabajado solos, no habríamos podido alcanzar estos niveles. Y ahora que hay crisis, es mejor estar bajo el paraguas de una entidad tan fuerte como la UE. Por eso no entiendo la dejación y, por qué no decirlo, el desagradecimiento que se nota en la ciudadanía. Hay un adagio que dice "olvida las ofensas y recuerda los favores". Pues tenemos mucho que agradecer a Europa, por muchos peros que queramos poner a nuestra pertenencia a la UE.

En este asunto de la energía, como digas algo que sea políticamente incorrecto te asaetean. Pero me arriesgaré porque creo que se está jugando con medias palabras, creando falsas expectativas e incluso ocultando información, cuando no falseándola. Y son muchas las informaciones opuestas que nos llevan a hacernos preguntas.

La energía nuclear es la más barata y la más eficaz, pero tiene muchos inconvenientes. Ahora parece que no tantos, o sí. El caso es que la ciudadanía no lo sabe con certeza. No se dice que las energías renovables apenas si van a poder cubrir el 20% en diez años, aparte de que tanto la solar como la eólica consumen mucho territorio, justo lo que no sobra. Y tampoco se airea que si cerramos las nucleares habrá que acudir al carbón para cubrir el 40% que cubre las centrales cerradas.

central-nuclea.jpg No se nos informa de que, si quitamos las nucleares, tenemos que volver al carbón, porque es inviable volver al 80% de energía dependiente del petróleo, y nadie se para a pensar en el deterioro que eso supone para la atmósfera, y si se sustituye por carbón genera unas escombreras que necesitan un espacio inmenso, y también contamina al arder.

Puestas así las cosas, la cuestión no es nucleares o renovables (porque estas no alcanzan), el debate es nucleares o carbón. Así de simple. De manera que el Gobierno tendría que poner claramente este debate sobre la mesa, y explicar también que cuando falta energía en España se trae de Francia, que está al lado, y basa su mercado energético en las nucleares. Además, si hay un accidente nuclear en Francia, nos va a pillar igual.

Por otra parte, las grandes petroleras quieren seguir marcando el paso con sus vaivenes en el precio del petróleo, y si hubiera muchas centrales nucleares el petróleo dejaría de ser la piedra de toque de la economía. Hay quien dice incluso que muchas organizaciones rabiosamente antinucleares reciben aportaciones de las petroleras, para crear estados de opinión que no son rigurosamente científicos, y que al mundo del crudo le interesan porque eso les sigue dejando el mango de la sartén. ¿Es eso verdad?

No defiendo ninguna posición porque sé que la información que nos dan es pobre o falsa, pero me preocupa el futuro de este planeta a la vez que veo cómo crece la demanda de energía. Y como estamos viendo que todo supone un desgaste tremendo para el medio ambiente, lo racional sería gastar menos energía, eliminar todo ese gasto superfluo que es muchísimo. Pero de eso los políticos no quieren ni oír hablar porque resta votos. Pues vale, al final, con nucleares, con carbón o con petróleo, nos cargaremos La Tierra, porque el resto de energías no cubre la demanda, o tal vez hay quien quiere que no cubra.


cnsti.JPGEl libro de Javier Cercas ha vuelto a poner de moda reflexionar sobre la Transición, que si fue un ejemplo para el Mundo, que si fue un traspaso vigilado, que si fue un engañabobos... Hay opiniones para todos los gustos, pero por lo que va saliendo y uno recicla de la memoria, la verdad es que cada cual tiró de la brasa hacia su sardina, y si al final se hizo una Transición aparente es porque por lo visto todavía existen los milagros.

El paso de un sistema dictatorial a una democracia parlamentaria fue muy movido, y los supuestos protagonista han sido barnizados por la pátina de la historia, de modo que ahora parecen tan nobles y tan generosos, pero lo cierto es que la mayor parte de ellos tenía más concha que un galápago. Más que como padres, se comportaron como "cuñados" de la patria.

Pero estamos donde estamos, y no está mal echar un vistazo. Como curiosidad, que tal vez carezca de significado -o no- la portada del ejemplar de lujo de la Constitución de 1978 está encabezada por un águila. La verdad es que nunca me interesó demasiado la heráldica, pero ese aguilucho no me gusta donde está, aunque tal vez en este caso no signifique lo que me temo. Pero, sí, estoy algo perplejo.

b88.JPGYa sé que muchos pensarán que tengo una perreta con el fútbol, pero es que lo que sucede me parece impresentable, insolidario y burlesco, una grosería para la gente que lo está pasando mal. Repito que me gusta el fútbol, pero no el mundo que lo rodea, y es terrible ver cómo se aplican decenas de millones, sin el menor rubor, para fichar a Kaká, a Villa o a quien sea, que encima cobran salarios de seis millones de euros libres de impuestos, más publicidad. Un tipo así, no sólo no debe cometer un solo fallo, porque no es humano, sino que cada patada suya debe ser gol. Es que por ese precio no se puede pedir menos.

Y el que se ruboriza soy yo, cada mañana, cuando veo los titulares con esas cantidades ingentes de dinero, mientras la economía continúa estancada porque dicen que no hay liquidez. Tanta hipocresía me cabrea, y no entiendo como el común de los mortales ve normal que se pagues esas cantidades indecentes por jugar al balón o por ser Harrison Ford o Angelina Jolie. Es vergonzoso, como pasearse en Rolls-Royce por un poblado de chabolas. Y lo más triste es que tiene tintes de normalidad. Pues no, no es normal, es una indecencia.

Mejor, me tomo la cerveza tranquilito, no vaya a ser que me suba la tensión.

Es curioso que la decisión última en todas las elecciones está en manos de los indecisos. Parece un contrasentido, pero es así, porque es ese pequeño porcentaje (no suele ser más allá del 10%) de electores influenciables el que quita y pone reyes, y es para ellos para quienes se hacen las campañas electorales. Cada partido, tendencia o ideología política tiene su espacio básico más o menos acotado, y de ahí es muy difícil que baje, salvo catástrofe. Luego, según se reparta ese 10% de votos indecisos o influenciables, la balanza se inclinará hacia un lado u otro. No deja de ser triste que sea esa minoría, que generalmente no se interesa por la política y que se turna en la abstención (no por convicción sino porque hay un buen día de playa) la que decida sobre el futuro de todos.

890.JPGHasta ahí se puede entender que a menudo ganen los que están en el poder, porque este votante casquivano no quiere perder, o bien gana la oposición porque ese mismo votante ha decidido castigar al gobierno como culpable de todos sus males. Eso es normal, y lógico en cualquier democracia que suele moverse en ciclos con fechas de caducidad.

Lo que no acierto a entender es cómo puede ganar en Italia alguien como Berlusconi, que es cada vez más la caricatura de sí mismo al tiempo que afloran historias realmente grotescas alrededor de su persona. Eso sí que no lo entiendo, y menos entendería que el Parlamento Europeo lo nombrase Presidente de la Comisión. Ha ganado la derecha, pues elegirán -salvo pactos transnacionales que suelen darse en la UE- a alguien de ese sector. Y la pregunta es esta: si ha de ser de derechas el sucesor de Durao Barroso ¿no hay en toda Europa una persona de esa tendencia más presentable que este personaje? ¿Se han fijado que ya hasta imita las posturas fotográficas de Mussolini?


La velocidad de Europa


Hoy se celebran elecciones europeas, don Benito. Como ve, la semana pasada le hablaba del Día de Canarias, es decir, hemos ido hacia lo más pequeño, y a la vez vamos hacia lo más grande. La verdad es que en los últimos años España ha vivido un fenómeno muy curioso y que yo llamaría histórico con todas sus consecuencias. Por una parte, se ha conformado un estado de las Autonomía, con lo que cada territorio tiene competencias muy cercanas. Por otro, hemos pasado a formar parte de la UE, con moneda única y un Parlamento en Estrasburgo que determina una Comisión (gobierno), que cada día tiene más competencias. Es verdad que esto último ha sucedido en otros 26 países, pero es que España ha hecho los dos procesos a la vez, y a su mérito sólo puede comparársele Alemania, que incorporó a su territorio lo que antes era la República Democrática Alemana.

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Pero seguimos sin creer en Europa, a pesar de las toneladas de dinero que han llegado desde Bruselas para que nos pongamos a la altura de los países más punteros. Ahora, que entran nuevos países y somos de los de cabeza, tendremos que arrimar el hombro, pero esto no parece gustar a quienes durante años han gozado de la papa dulce de las ayudas europeas.

Esta campaña electoral ha sido vergonzosa, puesto que los dos grandes partidos las han hecho en clave nacional, y los nacionalistas con la música de una nueva ¡Viva Cartagena! He releído estos días parte del diálogo que mantienen José de Rey y el canónigo don Inocencio en su novela Doña Perfecta, y me asombra la actualidad de conversaciones concebidas hace más de 130 años. Aquel descreimiento del progreso basado en una Europa unida sigue igual, pero no sólo en España, porque no olvido que en poco más de un siglo ha habido tres grandes guerras que han partido en dos a Europa (La Franco-Prusiana, y las dos Guerras Mundiales), aparte de conflictos locales como los de Los Balcanes en los que Europa no ha respirado de igual manera.

retrato150.jpgPero está ocurriendo lo que Schuman, Monet, Adenauer y De Gasperi esperaban cuando se sentaron a hablar en Roma en 1956. Cuando Alemania y Francia están en el mismo barco Europa avanza, porque durante mil años han tenido una guerra cada treinta años. No parece que Alemania y Francia vayan a entrar en guerra ni ahora ni en un futuro previsible, porque aquellos fundadores de Europa tenían razón.

Lo que está ocurriendo, don Benito, es que hay generaciones de políticos que hacen dar un salto, y hubo otra parecida a la de 1956 en los años ochenta, con Helmunt Khöl, Miterrand, Felipe González, Jacques Delors... que dio un gran impulso a la UE. Ahora el nivel es más bajo, y tenemos que conformarnos con un inglés que se hunde en su territorio, un francés presumiendo de esposa, un español que hace lo que puede, una alemana que no da más de sí y un italiano que... mejor no hablar. Y como Presidente de la Comisión un portugués, Durao Barroso, que le sobra cargo por todas partes. Imagínese que lo más potable que hay en la UE y que mantiene la luz encendida es Javier Solana... No hay otra cera que la que arde, y como la velocidad europea es lenta tendremos que esperar a que aparezca un nuevo Delors-Adenauer. Leire Pajín augura que ese gran líder va a ser Zapatero durante la presidencia española de 2010, y lo compara al todopoderoso Obama. Habrá que verlo, don Benito. Ojalá.

Siempre suyo.

Hace treinta y seis años que Pinochet, la ultraderecha chilena y la política del letal tándem Nixon-Kissinger quebraron la democracia de Chile, un ejemplo hasta entonces para toda América Latina. La crueldad y el ensañamiento con que trataron de arrasar cualquier idea libre fue de una contumacia espeluznante. Recordar lo acontecido en el Estadio nacional, convertido en campo de exterminio, es para echarse a temblar.

foto12[1].jpgVíctor Jara se convirtió entonces en uno de los emblemas de la resistencia tanta barbarie. Después de la muerte de Allende en el Palacio de La Moneda, el cantautor chileno es un icono de la libertad de expresión, de la denuncia de los intelectuales, de los hombres coherentes. Si como dice Javier Cercas sobre Adolfo Suárez, un hombre puede resumirse en un solo instante de su vida, Víctor Jara es una voz solidaria, comprometida y asesinada. Eso es lo que queda.

Ahora han exhumado su cadáver y tratan de identificar a sus asesinos. Nunca es tarde, y por eso sigo sin entender esa negación de la posibilidad de la memoria justa que hay en España. Mientras los muertos no estén bien enterrados no habrá justicia, y deberíamos tomar ejemplo de Chile, y salir de una vez de esta cerrazón carpetovetónica que sigue dejando los restos de García Lorca en un barranco y los de muchos asesinados en cunetas vengonzantes.

Si es cierto que el fútbol es un botón de muestra de la sociedad, vamos listos. Yo no creo que sea así, pero sí que en sus alrededores se ve la radiografía de lo que realmente interesa. Podríamos decir que el cotilleo futbolístico es un baremo del pensamiento colectivo, y eso es lo que me hace temblar.

canes.jpgEl domingo el Tenerife puede ser matemáticamente equipo de Primera División, y si no lo será el domingo siguiente, porque tendría que ocurrir una catástrofe para que no ascendiera. Yo no lo celebraría, porque ya saben que para mí el fútbol es sólo eso, fútbol, y salir a la calle en procesión no me sale en ningún caso, pero sí que me alegraría que un equipo canario estuviese entre los grandes.

Con motivo de este hecho meramente deportivo, salen a flote los fanatismos viscerales y los debates estériles. Cuando tenemos el índice más alto de paro del Estado, cuando atravesamos un momento en el que hay que plantearse cuestiones económicas muy duras para el futuro, cuando el mundo pende de que a cuatro locos les dé por apretar un botón, o asistimos a noticias como que narcos que operan en Canarias pasaban dinero a células islamistas, me parece suicida andar en si le quitamos o no el "Gran" a Gran Canaria, en si volvemos a la provincia única anterior a 1927, o si por el contrario avanzamos hacia la doble autonomía. Viendo estas cosas, me da la impresión de que andamos por los años setenta o que hay mucha gente que no ve cómo está el mundo más allá de La Isleta y de Anaga. Por ello creo que el fútbol es un baremo sociológico muy peculiar.

No sé si se habrán percatado -yo acabo de hacerlo-, pero no suelo escribir sobre artes plásticas, y mirando hacia atrás me parece raro, porque suelo atreverme con casi todo ya que nunca tengo la pretensión de sentar cátedra sino de dar una impresión. Seguramente controlo más elementos técnicos en literatura o teatro, y tal vez en cine por las muchas películas que he visto. También es verdad que jamás he escrito una sola frase sobre danza, y es muy saludable porque es un arte que logra emocionarme pero que desconozco absolutamente.

qqq.JPGLas pocas veces que he escrito sobre artes plásticas lo he hecho tratando de acercarme como un espectador, no como un entendido, por varias razones. Una es que me baso en las emociones y en el impacto que una obra puede tener sobre mí; otra es que tengo que confesar que, en general, me aburre el habitual lenguaje que usan los críticos de arte, porque a menudo son juegos de palabras tan cargados de tecnicismos que finalmente no resultan atractivos y en consecuencia son poco comunicativos, como si se tratase de un lenguaje secreto que sólo entienden los iniciados. Hay una tercera razón, y es que a veces este lenguaje es simplemente un parapeto en el que se escudan quienes no dicen nada, bien porque no quieren comprometerse a favor o en contra de un artista, bien porque la obra no les dice nada y se les queda la mente en blanco. También ocurre que hay temerarios que se meten a críticos sin el más mínimo bagaje técnico, pero como tienen recursos literarios o meramente lingüísticos encajan en un folio una sopa de letras que estructuralmente es correcta, pero el discurso que contiene es digno de Cantinflas.

Como no quiero que esas cosas me ocurran, cuando me acerco a una obra plástica es siempre desde una perspectiva literaria, tratando de dar una mirada narrativa o poética, según los casos, pues los artistas en sus obras plásticas a veces narran y otras expresan un instante, una pasión, un sentimiento, o simplemente una mirada. En otras ocasiones hay todo un discurso, que traza un camino bien sea hacia el horror de la guerra, como ocurre en El Guernica, o hacia el tormento personal del artista que se trasluce en El grito. Cuando una obra no me dice nada, callo prudentemente, lo cual no invalida la obra sino que delata mi incapacidad para captar el lenguaje del artista.

Aunque no es este lugar para confidencias personales, tengo que decir que con la pintura tengo una relación muy complicada. No es difícil -más bien es habitual- que me conmueva en cualquier sentido una obra musical, literaria, cinematográfica, escénica o de cualquier otra forma de arte. La escultura y la arquitectura también me llegan con contundencia y la fotografía es uno de mis delirios. Pero la pintura es como una asignatura sentimental pendiente, porque me resulta muy difícil conmoverme ante un cuadro, aún estimando racionalmente que su técnica es buena, su composición perfecta y el uso de los materiales impecable. A veces ni siquiera lo novedoso, lo que impacta a muchas personas, me acaba de llegar.

Por eso, cuando tengo que escribir sobre pintura, casi siempre por el encargo de un texto para un catálogo, trato de hacer una lectura literaria de la obra y tratar de escudriñar la mirada del pintor, con el grave riesgo de equivocarme, pero siempre de buena fe, y finalmente el arte puede tener muchas lecturas, pues cierto estudio arrojó que la 6ª Sinfonía de Beethoven, renombrada La Pastoral, evocaba en muchos oyentes que la gozaban un paisaje cercano al mar en calma, y no lo que su nombre y probablemente las intenciones del compositor quisieron transmitir.

Amarillys-rojo-con-tres-man[1].jpgHay, por supuesto, pintores que me emocionan, pero no son muchos. Me vienen a la memoria ahora mismo las obras de pintores tan dispares como Gonzalo González, Alfonso Crujera o Paco Sánchez, que siempre me causan una especie de inquietud -por razones distintas- que a veces puede llegar a ser desazón, inseguridad y en una serie en concreto de Gonzalo verdadero desasosiego. Eso es lo que yo quisiera que me produjera la pintura con mayor frecuencia, pero está claro que mis ojos ven lo que ven y la pintura me llega hasta donde tengo capacidad de recepción. Por supuesto, hay más artistas y cuadros que me llegan, desde Cristino de Vera al más sombrío José Luis Fajardo.

En estos días La Regenta expone el último trabajo de Fernando Álamo que lleva como título Por narices. Es Fernando un pintor al que conozco desde hace muchos años pero con el que apenas he hablado, seguramente porque se han sumado circunstancias como la timidez o la oportunidad. Pero no hace falta, porque yo tengo mi propio diálogo con su obra, que parece hecha con espada en muchas ocasiones, porque se abre en canal y te lanza a la cara lo terrible que pueden llegar a ser los humanos cuando están bajo la mirada de un artista que combina sabiamente la comunicación poética, el don de la narración y el impulso reflexivo.

Y es por eso por lo que escribo por primera vez sobre pintura sin que nadie me lo haya pedido. Podría callar como hago siempre, pero no quiero porque Fernando Álamo es uno de los pocos pintores capaces de estremecerme, y no quiero utilizar ni una sola palabra del lenguaje habitual de los críticos, porque esto no es ni de lejos un trabajo crítico. Pero creo que un pintor que es capaz de conmover una mirada tan fría para la pintura como la mía, algo debe tener. Creo que se llama talento.

***
(Este trabajo se publicó en el suplemento Pleamar de la edición impresa de Canarias7 del día 3 de junio)

Vaya por delante que lamento el accidente o lo que sea ocurrido al avión de Air France, en vuelo desde Río a París. Muchas veces me asombro del atrevimiento de los seres humanos al volar sobre la inmensidad de un océano, la terrible y extensísima calcinación de un desierto o de las extensiones heladas del Polo Norte. Si un avión sufre un percance en esos lugares las posibilidades de rescate son muy escasas, porque algo tan básico como localizar el avión es casi un imposible.

DSCN1985.JPGPero lo que me extraña -no debería, porque es moneda corriente- es el jaleo mediático que se ha organizado, y todo porque es un avión con viajeros del Primer Mundo, de una compañía prestigiosa y con destino París. Los medios para su localización tienen que ser los máximos, pero que se monte un dispositivo parecido al de un terremoto, un huracán o un sunami, con Sarkozy liderando a lo Indiana Jones el asunto, es un detalle de cómo los políticos lo aprovechan todo para crearse imagen.

Cuando es un cayuco el que se pierde, cuando se desborda un río en un país que casi no está en el mapa, hay escasa atención mediática. Pero, claro, un avión francés no es lo mismo que un tren descarrilado en La India, o un terremoto en una perdidas montañas donde sólo viven unos tipos con turbante. Y es que seguimos siendo eurocéntricos. Ojalá encuentren el avión y haya el mayor número de supervivientes, todos si es posible.

***
(Por fin ya vuelvo a tener mi ordenador de toda la vida)

Una vez dijo Mercedes Milá que Gran Hermano era un experimento sociológico, por lo que deduzco que Supervivientes es un experimento biológico y son investigaciones sobre el lado oscuro del alma. El que no se consuela es porque no quiere, y con el fútbol pasa lo mismo. Afirmo de entrada que me gusta ver un buen partido de fútbol, pero aborrezco ese espíritu de tribu que es el que impera en las aficiones. Oía anteayer que los aficionados del Sevilla se alegraban de que descendiera el Betis, y en este mismo periódico veo que hay mucha gente de Gran Canaria a la que no le hace gracia que el Tenerife ascienda a Primera División.

china9pw7[1].jpgEl fútbol se supone que es un deporte, pero el espíritu deportivo está ausente la mayor parte de las veces, y lo que se ansía es ganar a toda costa. Ahora dicen que el Barça es una nueva manera de ver el fútbol y a Pep Guardiola casi que lo han elevado a la categoría de filósofo. Pero es lo mismo, el Barça juega bien, pero al final surge la tribu y lo resuelve quemando la ciudad.

Pongamos las cosas en su sitio. Un campeonato de fútbol es eso, ni más ni menos. Es bonito que España gane la Eurocopa, es bueno para nosotros (tribu canaria al fin) que el Tenerife ascienda y que la UD Las Palmas salve la categoría para que próximo año pueda plantearse la posibilidad de ascender. Pero es eso, fútbol, divertimento, y desde luego yo no me siento representado por el Tenerife, pero tampoco por la UD Las Palmas ni por ningún equipo. Lo mismo que Almodóvar no me representa cuando pasea sus películas y sus Oscars, porque yo creo que cada uno debe representarse a sí mismo, y si una sociedad fía su embajada a un equipo de fútbol, a un director de cine, a un tenista o un cantante eurovisivo, mal vamos. A mí quien me representa son las instituciones elegidas en las urnas, y a esas sí que les exijo que lo hagan lo más dignamente posible, pero el fútbol es sólo un deporte inglés que juegan tres argentinos, tres catalanes, uno de Albacete, dos croatas, un portugués y, si se tercia, algún canario.

Los políticos se aprovechan de la desmemoria, creen que la gente no se acuerda de lo que ellos dijeron, y la verdad es que algo de eso hay, porque si no no se explica que algunos sean elegidos una y otra vez. Pero eso incluso lo considero normal, lo que ya me parece atrevido es pretender hacer desmemoria de lo que han hecho o dicho los demás. Digo esto, porque últimamente la mayor parte de nuestros políticos (bueno, "nuestros", la verdad es que cada uno es de su padre y de su madre) andan por esos medios haciendo tabula rasa de lo que se ha dicho durante años, descubriendo el Mediterráneo y haciendo que no podamos confiar en quienes así se conducen.

wfg.jpgComo ejemplo, hace unos días, en un programa de radio local, un destacado y conocidísimo político (no digo el nombre porque no quiero hacer recaer solamente en uno el pecado de muchos) vino a decir: "Hemos vivido en la ceguera, creyendo que con el turismo y la construcción íbamos a seguir creciendo eternamente. La crisis nos ha revelado que tenemos que diversificar la actividad económica y recuperar sectores como la agricultura que hemos ido abandonando".

¿Me lo dices o me lo cuentas? De repente se han caído del caballo, pero ese camino de Damasco venimos recorriéndolo algunos durante décadas. Desde hace diez, quince, veinte años, muchos lo hemos puesto por escrito y lo hemos proclamado en cuantos foros se nos ha dado voz. No hacía falta ser visionario, lo decía mi abuelo y lo repetía cualquier campesino que conoció otros tiempos. Es de Perogrullo. Hacer del turismo y la construcción un monocultivo es lo mismo que las etapas del vino, la cochinilla o el plátano y el tomate. Es de lógica elemental no poner todos los huevos en el mismo cesto.

Por lo tanto, señores políticos, asuman sus errores y no nos hagan cómplices de su ceguera o, lo que es peor, de su connivencia interesada. Ahora, en plena crisis, es más complicado cambiar el paso, pero más vale tarde que nunca, y ojalá no se vuelva a las andadas, aunque me temo que, como ha pasado en el último cuarto de siglo, esto es predicar en el desierto, porque cuando vuelvan las vacas gordas -que volverán tarde o temprano- se reproducirá el mismo error que llevamos cometiendo durante cinco siglos.

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