Los internautas andamos hoy como Mafalda, diciendo a diestro y siniestro que no nos gusta la SOPA. La ley que supuestamente combate la piratería en Estados Unidos junto con la ley PIPA (Protect IP), nos trae de cabeza y acerca (malos) recuerdos de la recientemente aprobada ley Sinde, hermana pequeña de la SOPA (Stop Online Piracy Act) y de factura española.
Es complicado resumir en un post qué es lo que pretende esta ley anti-piratería y hay bastante gente que lo hace mejor que yo en Internet. Así que le recomiendo, sufrido lector de Atarecos, que si tiene interés haga uso de cualquier buscador e investigue.
Por mi parte, solo quiero comentar algunas reflexiones sobre el asunto:
- Este tipo de leyes parten de la base de que los internautas (ciudadanos al fin y al cabo) somos culpables de piratería. Nos miden a todos por el mismo rasero, que no es, precisamente, el principio de inocencia.
- Con estas leyes, Internet deja de ser un sitio de difusión de la información. Es decir, se aplica la censura a un sistema de comunicación que, por definición, favorece el tráfico libre de la información.- En consecuencia, se da un paso atrás en el fomento de la cultura y de la difusión de artistas y creadores, limitando ésta a un pequeño número de agentes que controlan la publicación a golpe de talonario.
- Dejan el poder de decisión de las supuestas infracciones a un órgano administrativo y no al poder judicial, que es el que debería dirimir la inocencia o culpabilidad de un acusado en cualquier materia. Esto fomenta la arbitrariedad de las decisiones y da lugar a situaciones de desigualdad y discriminación.
- La regulación de los derechos de autor deben pasar por otro tipo de medidas que se acerquen más a la situación actual del mercado. Los especialistas en la materia (derechos de autor e Internet) deberían ser los que trabajaran en estas propuestas de ley y no personas que tocan de oído, sin conocer la realidad actual de la red.
En fin, como ven, ando bastante mosqueada con este tipo de leyes y creo que los ciudadanos en general no conocen exactamente en qué consisten. Me es difícil digerir que, con unos antecedentes de censura como los que tenemos en este país y en el resto del mundo, las personas asistan impasibles a una limitación de sus derechos sobre la información como éstos.
Sinde, SOPA y PIPA. Como diría mi madre, vaya tres cabezas para un caldo de pescado :(
- Infografía explicativa de la ley SOPA.
- Vídeo explicativo (7:13 de duración).

Mi sobrino de 12 años está pasando unos días en mi casa por aquello de la Navidad. El caso es que, desde que dejé los Scouts hace unos cuantos años, mi contacto con individuos de menos de 25 es más bien escaso. Por eso, todo lo que dice me llama la atención y me recuerda lo descolgada que ando del mundo juvenil.
Los bares son como los taxis, una fuente continua de inspiración. En los primeros, los parroquianos y la consumición pueden hacer surgir grandes ideas y en los segundos podemos aprender mucho de la conversación del taxista.
Es imposible trabajar en temas tecnológicos y no hablar de
Ya está, ya se acabaron las vacaciones y toca volver a concentrarse en la actualidad tecnológica, en los gadgets, en las páginas web y en todo aquello que se enchufe, pite y haga ruidos.