¡Vaya sambenito el que tenemos con la tecnología! Ya no solo hay que lidiar con cacharros nuevos y aplicaciones imposibles, sino que también tenemos que preocuparnos por los nombres de las cosas. Y lo que es peor, cómo se dice en español.
Hace tiempo que babeo con mi Samsung Galaxy Note y ante los comentarios con intención de desmoralizar acerca del pedazo de ladrillo que es, yo siempre he respondido airosa: "es que es un híbrido", ya saben, mezcla entre tableta y móvil.
Pues ayer, leyendo algún articulo en la Red, veo que el autor lo llama "phablet", palabro compuesto de "phone" y "tablet". El término no me resulta amigable y con la cantidad de información que tengo que asimilar cada día, deduzco que lo voy a olvidar pronto.
Pero la sorpresa llega cuando hoy la Fundeu recomienda utilizar el equivalente en español, es decir, "tabléfono". Solo verlo duele, ¿no les parece?
En fin, vistas las alternativas, creo que voy a seguir utilizando el término "híbrido" para referirme a mi Note, no sea que piense que lo estoy insultando si lo llamo "phablet" o "tabléfono", se me amule y me deje tirada ;)


Los bares son como los taxis, una fuente continua de inspiración. En los primeros, los parroquianos y la consumición pueden hacer surgir grandes ideas y en los segundos podemos aprender mucho de la conversación del taxista.
Ayer me volvió a pasar lo que hace tiempo que no me pasaba, volví a verme en una discusión de las de "que si Apple es mejor, que si Google mola más". Es increíble, porque no la vi venir y ya a estas alturas debería haber desarrollado el olfato hasta ese punto. Pero supongo que me relajé.
Ayer leí la noticia de que
Aunque pueda parecerlo por el título, este post no es una nueva entrega de las