Hoy he descubierto una nueva aplicación de Facebook: la publicación de esquelas. Sí, así como lo leen. Alguien ha decidido publicar en su perfil la imagen de la esquela de un familiar y etiquetar en ella a determinadas personas, supongo que las que el usuario en cuestión piensa que pueden estar interesadas en el fallecimiento.
Jamás se me hubiera ocurrido esta utilidad, lo reconozco, pero supongo que ello es debido a mi intención de mantener ciertos aspectos de mi vida alejados de las redes sociales. No voy a entrar a valorar lo que me parece esta publicación, sólo les diré que me quedé con los ojos bastante abiertos cuando me enteré y, durante unos segundos, no supe qué decir.
Porque hay que reconocer que, en algunos momentos, la terminología de Facebook no es la más adecuada para determinado tipo de circunstancias. O ya me dirán ustedes cómo interpretamos que alguien le dé al botón de "Me gusta" en una esquela. La interpretación es, cuanto menos, dudosa.
Eso por no hablar de cómo se te queda el cuerpo si ves por la mañana que te han etiquetado en una esquela. No es la tuya, de acuerdo, pero eso se queda en tu muro de fotos. A menos que elimines la etiqueta... pero ¿cómo quedas entonces con los familiares del finado? No sería políticamente correcto.
Y luego está el tema de los comentarios. ¿Qué comentario pones en una esquela en Facebook? Lo obvio es dar el pésame, pero bueno, no estamos hablando de una felicitación de cumpleaños, digamos que el mensaje, el tono, la intención, son otros.
Al fin y al cabo, la esquela informa del fallecimiento de alguien y de la celebración de un funeral, entierro, incineración... ¿Qué va a ser lo siguiente? ¿Poner un evento en Facebook? Así la gente podrá poner si asistirá o no...
En fin, los tenedores sirven para trinchar la comida, no para escarbar en la tierra. Y vale que puedes escarbar en la tierra con un tenedor, pero no es lo suyo. Con Facebook pasa lo mismo, sirve para poner una esquela, pero digamos que tampoco es lo suyo.