Me acaba de pasar Netito un enlace a una votación en línea bastante curiosa: la selección de la carrera que debe tener la futura Barbie. Debe ser que lo de la Barbie hawaiana o la superpija ya no están de moda, que le están buscando ocupaciones a la horrorosa muñeca.
Entre las propuestas están la de especialista en medio ambiente, cirujana, arquitecta, periodista y, tachán tachán, informática. Así que no sé si alegrarme porque intenten ponerle cerebro a un perfil que, si fuera real, no podría mantenerse derecha con esas medidas, o mosquearme porque intenten hacer ver que eso es posible a un montón de niñas en edad de plantearse lo que quieren ser de mayor.
A ver, yo jugué en mi infancia con la Nancy y con el Nenuco, como cualquier hija de vecino y no me han salido rulos ni bata de guatiné por eso. Pero no sé, la Barbie siempre me ha parecido un engendro del demonio, la verdad, un quiero y no puedo, un modelo de mujer que no me gustaría que nadie quisiera ser de mayor.
Aunque si ahora puede ser informática... vaya usted a saber, igual gana kilos por estar todo el día sentada, le duele la cabeza por la posición de las cervicales y desarrolla el síndrome del túnel carpiano. Entonces igual me empieza a gustar ;-)

Bueno, yo ya he votado por la mia... a ver si tienen huevos de hacer una Barbie Computer Engineer... Eso si, ha de ser super-fashion con camiseta del think-geek y super frikie, con docenas de latas de cocacola (zero! como no).
Y por supuesto, deberá venir con unos cuantos gadgets: el ventilador USB, la PSP con Nagios para monitorizar los servidores y el manual de Ajax en un Kindle a su medida (no para la lavar platos, sino para hacer Webs 2.0 de la muerte me lo pido!)
Antonio
yo la quiero