Hoy retomo el día a día del trabajo, después de mi escapada al SIMO. Como ya les adelanté en mi post anterior, nada nuevo bajo el sol y, si he de serles sincera, para este viaje no hacían falta alforjas.
De la feria en sí, no vi nada que me llamara la atención. Y si la super-novedad del SIMO era la presentación del Windows 7, guárdame una cría, si ya lleva la beta rondando por Internet no sé cuánto tiempo. La mesa táctil que tenía el stand de Microsoft estaba graciosa, sí, pero novedad, lo que se dice novedad, no lo era mucho.
Las conferencias generales del SIMO tuvieron un pase, sobre todo las ponencias individuales, no las mesas redondas, en las que las grandes marcas defendían sus productos como si los asistentes nos chupáramos el dedo y no supiéramos de qué va la fiesta (lo de escuchar al representante de Telefónica decir que la cobertura móvil en España es casi del 100% generó bastantes sonrisas por lo "bajini").
Me gustó la conferencia "La movilidad como clave tecnológica" de Howard Rheingold, quien presentó bastantes ideas sobre realidad aumentada y posibilidades de futuro. Es un tema apasionante, la verdad, y ofrece innumerables posibilidades para los dispositivos móviles, que habrá que empezar a investigar y aplicar.
También estuvo interesante encontrarme con gente ya conocida, como Carmen Martín, y otros por conocer, como Patricia y Begoña, entre otras. Las ferias sirven, por lo menos, para eso, para encontrar gente y hacer contactos interesantes.
Mientras, me quedo con la realidad aumentadísima de volver al día a día, que ya es bastante ;-)

















Si le tuviera que poner una banda sonora a la impresión que me he llevado hoy del
El año pasado nos quedamos con las ganas de 
Sigo en mi periplo de búsqueda de locales con WIFI gratis por el Archipiélago y, en este caso, les voy a hablar de El ladrón de mandarinas, un restaurante que les viene bien si están por la zona de Mesa y López en Las Palmas de Gran Canaria.
Conocí la obra de 