Hace un par de semanas, como ya les comenté, asistí al Pecha Kucha Night en Las Palmas de Gran Canaria. Fue una experiencia bastante enriquecedora, la verdad, y descubrí muchos proyectos e ideas que me dejaron bastante impresionada y con la sensación de que hay muchos valores por descubrir en las Islas.
Uno de ellos que me llamó poderosamente la atención, fue el proyecto de Los tres marchantes. La idea es sencilla: llevar el arte a la calle (si Mahoma no va a la montaña...). Para ello han creado unas máquinas expendedoras de arte, que son, básicamente, máquinas expendedoras de tabaco tuneadas.
Por 2 euros, cualquiera puede comprar una cajetilla "artística", es decir, diseñada a medida por un artista. En la presentación vi unas cuantas cajetillas y la verdad es que son preciosas.
Y lo bueno es que todos podemos dar rienda suelta a nuestro espíritu artístico. A través de su página web, podemos descargar el troquel de una cajetilla y diseñarla a gusto. Ellos seleccionan luego las que les gustan para imprimir y las incluyen en sus máquinas. Los 2 euros se reparten entre la empresa y el artista.
Ahora sólo falta que las máquinas expendedoras de arte se difundan en la sociedad, que no es tarea fácil. Pero una idea como ésta, bien lo merece.

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