El otro día, mi amigo Paco me echó la bronca por no actualizar el blog y la verdad es que tiene razón. Mi cadencia de publicación ha bajado tanto que milagro es que sigan ustedes ahí pegados, queridos lectores de Atarecos. El caso es que últimamente estoy como la caja de turrones, de acá para allá. Como además escribo los sábados en Canarias7 y estoy de curro hasta las trancas, el resultado es el que ya conocen: abandono del blog sin premeditación y con alevosía.
Para muestra, un botón. Ayer estuve casi todo el día en la isla vecina, en una reunión con los socios de MediaSand, uno de los proyectos en los que ando metida. Para los que no anden puestos en la materia, se trata de una red publicitaria en Canarias, es decir, una serie de soportes (blogs, páginas, portales) agrupados en los que los clientes que nos contraten pueden poner publicidad.
MediaSand está formada por cuatro empresas, dos de Gran Canaria (Abanico y Canarias7 Digital) y dos de Tenerife (Prakan y Métriz). Y, aunque el Skype ayuda bastante, nos gusta vernos las caras de vez en cuando por aquello de la planificación. Ayer fue uno de esos días.
El caso es que, después de comer, nos fuimos a una cafetería a seguir con la reunión. La cafetería en cuestión tenía WIFI y, claro, ¿qué hacen 6 informáticos en un lugar con WIFI? Pues ponerse a navegar con el móvil, por supuesto. El despliegue de iPhones, HTC Magic y mi N97 fue espectacular. Y claro, así no se puede mantener una reunión.
¿Ustedes recuerdan cuando en la escuela la maestra te amenazaba con separarte de tu compañero si seguías hablando? Pues aquí la amenaza era quitarte el móvil. Y así tuvimos que hacer, amontonamos los móviles en una esquina, para poder tener una reunión como se debe.
En fin, es lo que tiene vivir en estos tiempos, el estar cada vez más conectados tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Cosas malas veo pocas, la verdad, pero alguna hay, como la facilidad que desarrollamos para concentrarnos en una minúscula pantalla que nos abre una puerta al mundo, obviando la realidad más cercana.
[En la imagen, la pila de móviles marginados para seguir con la reunión. Falta un móvil, el de Alberto, con el que sacó la foto que me ha dejado amablemente y que, acto seguido, fue a engrosar la pila.]