Después de unos (pocos) días de descanso, retomo el día a día del curro. Y en estos días de asueto, me entero de que mis amigos, los del caserío que les conté hace poco, el que está donde Cristo perdió el mechero, ya tienen de nuevo teléfono.
Como ya les había contado, en el caserío en cuestión tienen teléfono, pero no Internet. Ahí estaba yo equivocada y es que tampoco tenían teléfono. El que había, por radio, se les había estropeado hacía poco. Así que mis amigos, llamaron unas cuantas veces a Telefónica para ver si les arreglaban el asunto.
Después de un par de llamadas, llegó el gran día: dos operarios de Telefónica iban a bajar al caserío para intentar poner arreglo a la incomunicación de esa zona. Para que se hagan una idea, son dos horas en coche desde Las Palmas y una hora caminando, y no por llano precisamente.
Mis amigos avisaron a los técnicos de que llevaran calzado adecuado para patear y les intentaron advertir de lo complicado del terreno. Pero cual fue la sorpresa que se llevaron cuando los dos técnicos en cuestión eran dos chicos con bastantes ganas de patear, que venían de Tifaracá y se iban a Güi-güi, después de terminar en el caserío.
Los técnicos bajaron sin rechistar, cargados con aparatejos varios, admirados de lo bonito del terreno, llegaron, midieron, comprobaron, instalaron, aconsejaron y volvieron. Todo de muy buen rollo.
No instalaron Internet, porque la señal no llega abajo, pero arreglaron el teléfono de radio. Así que mis amigos ya no están del todo incomunicados. Internet quedará para una futura ocasión. En fin, que después de la aventura, creemos que Telefónica tiene una especie de Unidad de Comandos Especiales o algo así. Y bienvenida sea.

Chacha, no me lo puedo creer. Yo fui una vez a Guguy (que no Güi-güi :-p) caminando, y juré que never more in my life. La bajada estupenda, pero las doscientas horas que tardamos en subir desde Tasartico a la degollada de Guguy no se las deseo a nadie. Claro, que una es de culo echado desde chica...
Volvimos en barco, aprovechando que había unos guiris por allí que habían alquilado uno :-)