Ayer tuve una reunión con un cliente que quería que le hiciéramos una página web. Ante la frase "pero queremos una página que sea bonita", Sergio y yo sacamos nuestras espadas ninja y nos pusimos a la defensiva, a la par que intentábamos relajar nuestro cuero cabelludo, que se había puesto con los pelos como escarpias.
Normalmente, esa frase suele ser el preludio de algo que termina en "... y que sea en Flash". Así que, después de unos cuantos años atendiendo clientes, se nos dispara la antena radar y empezamos a cargarnos con las municiones de "no es accesible", "no todo el mundo la puede ver", "en los móviles no se ve", "algunos buscadores no indexan el contenido", "tarda mucho en cargarse"...
El cliente suele empecinarse con esas cosas y lo normal es que iguale los términos "bonita" con "que se mueva". Así que de nada suelen valer los argumentos que le presentamos. Los clientes - que navegan poco - suelen preferir una web con 20 cosas que se muevan y despisten, a una web más elegante y que diga algo.
Las negociaciones suelen fluctuar luego a una parte de rebajas: consentimos en hacer animaciones, siempre y cuando no contengan elementos con contenido, porque sino habrá gente que no lo verá. Así se suele llegar a un punto intermedio en el que "ni pa ti ni pa mí": la página se hace con un splash de entrada en Flash y con elementos ocasionales animados, pero con una base sólida en HTML.
Y ustedes dirán que a nosotros qué narices nos importa, al fin y al cabo, el cliente paga y nosotros tenemos que hacer lo que nos pide. ¡¡Craso error!! A la semana, el cliente en cuestión nos acaba llamando porque su amigo, que navega con Firefox, no ve la página. O su cliente de Noruega ha intentado conectarse por el móvil y tampoco la ve.
Así que tenemos que proceder a cambiarla. Y ustedes volverán a decir que mejor, que así cobramos más. ¡¡Craso error otra vez!! El cliente intentará que hagamos el cambio sin cobrar un euro, porque al fin y al cabo, nosotros deberíamos haberle asesorado.
En fin, así es la vida. En cualquier caso, el cliente de ayer era bastante razonable y se conformó con un splash de inicio. Sergio y yo todavía andamos tomando tilas por el disgusto ;-)

Como usuaria y prensa, odio las páginas con flash. Tengo que tragarme "cienes" cada día de grupos musicales y de películas y siempre tienes los mismos problemas: no te puedes descargar contenidos gráficos, no puedes copiar y pegar, no salen bien las impresiones. Todo son incomodidades e infiernos.
Personalmente, creo que si quieren hacer el penco con flash, lo mínimo que deberían considerar es tener una versión en html corriente y moliente para la Humanidad que pasa del continente y quiere acceder fácilmente al contenido.
House, Informático (lo que un informático querría soltarle realmente a un cliente):
- Mire, quiero un presupuesto para un portal, bonito, pero que no me salga muy caro
- Por supuesto, por un módico precio le podemos hacer una página de presentación de su empresa
- Sí, mire, yo es que quiero un portal como el de la competencia, así con unas animaciones al entrar y que luego una azafata virtual...
- Osea, que si la competencia está haciendo esfuerzos denodados por espantar a los clientes, usted quiere además que se acuerden de su familia ¡Tenemos la solución perfecta! Disponemos de una presentación donde se insulta a los clientes en 15 idiomas, con letras en tres dimensiones a la Guerra de las Galaxias, ¡y además pueden elegir el tema de ofensa y hasta recibirlas en el móvil a las 3 de la madrugada!
- Oiga que...
- ¿Qué, no le parece buena idea? ¡Ah, seguro que usted sí! Porque usted es un fiera de Internet, que hasta se baja películas del emule y todo. ¡Eh, miren, un gurú del web! Venga, le cambio su puesto por el mío.
- Se está pasando...
- Puestos a tirar el dinero, ¿no prefiere abrir una sucursal de su panadería en SecondLife? Allí le resultará más difícil matar a sus clientes por obesidad, y seguro que tendrá las mismas visitas que su portal de fantasías animadas. Vamos, ninguna. Pero ¿y lo bonito que le va a quedar? Mire, déjese de chorradas, que aquí el experto, soy yo.
...Y de repente, uno se despierta y vuelve a la realidad, donde la regla general es que el cliente, siempre tiene la razón, y si no la tiene, aplíquese la regla general.
Y si en las páginas de empresas privadas (o grupos musicales) la cosa ya queda mal y dan ganas de no volver a visitarles, ya no les digo en el caso de instituciones, verbigracia el Teatro Pérez Galdós o el Museo Elder, que no es sólo que tengan todos esos problemas que comentas, es que además incumplen al menos dos leyes españolas sobre accesibilidad :P
Juojuo, que bueno el comentario House.... voy a ver si me dejan usar ese método en mi empresa ;)
(por cierto, ¿se han dado cuenta de que en el hospital de House usan teléfonos IP de Cisco?)
Netito: Bueno, ya sabes, que la paciencia es una virtud ;P
¿Por qué cuando leo la respuesta a lo House no puedo dejar imaginarla con la voz de House? Es buenísima.
Yo habría pagado por poder tratar así a alguno de los clientes que tenía que soportar en mi última oficina ;)