Me comenta Ernesto una noticia que ha salido en El País y que se titula "Dirigentes locales del PP gallego llevan a dos blogs a los tribunales".
Aparentemente, los dirigentes en cuestión se cansaron de que se metieran con ellos en dichos blogs y remitieron el asunto a la Justicia. Los blogs son: http://camba2.blogspot.com/ y http://ogrobe.blogspot.com. Si no hablan galego, lo tienen complicado, y si no tienen conocimiento de las cuestiones de las localidades, más todavía. Pero en general, parece que son un poco críticos con la política de la zona.
Que al PP le moleste la libertad de expresión, no es algo que me sorprenda, la verdad. Pero lo que me ha llamado la atención es que a uno de los blogs lo denuncian por los comentarios vertidos por los internáutas. Es decir, no por lo que escribe el autor del blog, sino por lo que comentan los lectores.
Esto me recuerda uno de los temas que tratamos en el IX Blogs&Gofio: la responsabilidad legal de los contenidos del blog. Supuestamente, el editor (o sea el bloguero) es responsable de todo lo que se publica en su bitácora, lo haya escrito o no.
Así que si alguien escribe en este blog, contestando un post y acordándose de la madre de alguien, ese alguien me puede denunciar a mí por lo que ha escrito otro. Una alegría, vaya.
Por tanto, lectores y lectoras, córtense con lo que escriben, que no es cuestión ;-)

A veces nos asalta la vena corporativista, en este caso a asumir que los blogueros simplemente ejercen su libertad de expresión, como los demás. Pero no creo que los blogueros estemos exentos de cumplir la ley. Así que si el juez considera que hay indicios de delito en los escritos publicados por estos vecinos, que se cumpla.
Recuerdo un caso similar ocurrido en Francia, donde un alcalde acosó a un bloguero sencillamente porque ejercía su derecho a la crítica; finalmente, la sentencia fue favorable para el bloguero, claro.
Lo que sí entiendo que puede ser un ataque frontal a la libertad de expresión es responsabilizar a los prestadores de servicios o los autores de un sitio de los comentarios realizados por terceros. Si la cosa va por ahí, al final terminaremos con sistemas de identificación con DNI electrónico, al más puro estilo chino.
Víctor: Estoy totalmente de acuerdo contigo en que la Ley hay que cumplirla, tanto si se infringe de palabra o forma. Si el bloguero no supo ejercer su libertad de expresión dentro de los límites de la Constitución, debe ser consecuente con sus actos. Ahí no creo que haya discusión y no me llega el corporativismo para tanto.
El tema de discusión que planteo, aunque creo que va un poco de cajón, es la responsabilidad de los editores, en este caso los blogueros. Cuando un periódico publica algo, normalmente debe pasar por una serie de filtros que comprueban veracidad de la información y legalidad de la misma.
Pero en un medio como Internet, el tema es más complicado (como ya sabes). Si un periódico digital o un blog en general admite comentarios, tienes dos opciones: a) no publicar los comentarios hasta que alguien los haya leído y revisado o b) publicar todo lo que lleve y revisarlo a posteriori si se tercia.
El caso a) está bien para sites con relativa poca afluencia (como este blog), ya que implica una inversión de tiempo y personal excesiva. Pero sitios como El Mundo o El País deben dedicar muchos esfuerzos a este tema. El caso b) es el que lleva a situaciones que pueden resultar ilegales para el editor, pero es el que supuestamente garantiza totalmente la libertad de expresión.
Luego tenemos la contra. Cuando dejas de publicar un comentario, porque falte al respeto, por racista o por cualquier otra razón de pura lógica, normalmente te tachan de fascista. Así que los editores en general casi siempre llevamos la de perder :-(