¡¡Qué horror, no tengo un blog!! Y yo que pensaba que tenía uno, que había hecho mía la frase de "I'm blogging this", que doy la lata a propios y a extraños para que me lean, que voy tomando notas como una posesa y que he recuperado la afición de fotografiar cada mosca que pasa por delante... Pues no, tengo una especie de engendro, que no llega a ser blog y que, aparte de Atarecos, no tiene nombre.
Leo en un post de La tejedora que se vuelve a abrir (o quizá nunca se llegó a cerrar) el debate acerca de qué es un blog. Parece que el problema estriba en la definición: ¿qué es un blog?
En mi ingenua opinión, creo que no hay que darle vueltas al asunto. Un blog es un espacio en la Red en el cual una o varias personas escriben lo que les apetece acerca de un tema concreto o temas dispersos y a los que los lectores del mismo pueden, en algunas ocasiones, añadir sus comentarios. Que el blog en cuestión sea más o menos interesante, que el enfoque se ajuste o no a la opinión de los demás, que el autor escriba bien o mal... son temas colaterales.
Meternos en "enjundias" acerca de si escribir un blog es hacer periodismo, si un blog de publicidad no es un blog, si un blog puede considerarse un artículo de opinión y devaneos de ese estilo, me parece algo demasiado elitista para lo popular que pretende ser Internet.
Y de elitista es de lo que catalogan a Robert Scoble, un bloguero archiconocido en estos mundillos, que ha establecido los requisitos mínimos para que un "no-sé-cómo-llamarlo" sea un blog. Aquí va una cuasi traducción de algunos puntos:
1) Tener contenido original. Los blogs que copian contenidos de otros, no valen.
2) Tener un contenido de texto de al menos 500 palabras al mes. Blogs basados en imágenes tipo Flickr, no valen.
3) Tener al menos dos post en los últimos 30 días.
En fin, teniendo en cuenta que lo primero que hago al día es leer bastantes blogs (gracias, Planeta Canarias; gracias blogueros varios) y comentar en el mío cosas que veo en otros, que intento poner imágenes y vídeos y todo lo que pueda enriquecer el texto, y que no tengo ni idea de cuántas palabras tecleo al mes, sólo me queda el punto 3 (y a veces me asalta la vaguería y ni eso).
Así que lamento comunicarles que no están leyendo un blog, sino un engendro indescriptible o indefinible. Se aceptan sugerencias acerca de la nueva denominación y prometo registrarla a mi nombre y hacerme rica con ella, si la definición prospera. En fin, qué manía ésta de poner puertas al campo.

En consonancia con la decisión de la IAU que ha tirao a Plutón del carro de los planetas, sugiero: "Blog enano" para los que no cumplan la última condición.
De paso, sugiero una modificación para el punto 2:
2) Debe consistir principalmente en post de texto. El "fotoblog" no se considerará, por tanto, dentro de esta categoría.
Lástima que ya no tengamos entre nosotros a Lázaro Carreter para que con su "dardo en la palabra" nos defina lo que es un blog
Un blog es todo lo que se parece a un blog. Pasemos a otro tema.
Vaya, Víctor, te noto escueto hoy ;-)
De hecho, echaba de menos un comentario tuyo en esta entrada, pero no pensé que estuvieras tan ¿quemado? con el tema.
De todas formas, por ahora me quedo con la definición de "blog enano" de Heimy.
Jeje. Sí, la verdad es que creo que es un debate futil. El blog es un formato y una cultura. Como formato, es independiente de los contenidos: cualquier cosa hecha en (pongamos) Blogger, es un blog, aunque no tenga contenidos propios. Y en realidad, como cultura, originalmente se hacía mucho hincapié a incluir muchos enlaces, más que a escribir artículos propios. Podemos debatir mucho sobre cuáles son las mejores cualidades que puede tener un blog para tener éxito, pero sería una torpeza querer limitar el fenómeno de los blogs a una serie de reglas. Vivan los fotoblogs, los videoblogs, los planetas... :)