Cuando hablamos de accesibilidad en una página web, solemos arrugar la nariz cuando nos nombran el Flash. Ahora ya he encontrado un argumento más para decir que el Flash es peligroso.
Mi compañero Ernesto es el típico programador que sería feliz con una pantalla de fósforo verde. Por eso, cuando tenemos que hacer una página web para un cliente y le tenemos que poner colorines y dibujitos, se pone de los nervios. Y si hablamos de animaciones, ya ni les cuento, se pone hecho un basilisco.
Siempre me esgrime argumentos de usabilidad. Que si esto no lo van a ver, que si aquí no se puede navegar... Debe ser que ya se hartó de que me pusiera en modo encefalograma plano cuando me intentaba evangelizar, que me ha mandado esta animación en Flash: http://abum.com/file/shadow/animations/17632.swf.
Y me ha convencido, hay que tener cuidado con el Flash ;-)

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