Pues sí, tal y como les adelanté, aquí estoy, en las IV Jornadas de Software Libre, en medio de las conferencias, en riguroso directo (gracias al WIFI de la ULPGC), para contarles lo que acontece por aquí.
Las jornadas empezaron con la consabida inauguración. Universidad y Gobierno Autónomo pusieron sobre la mesa las bondades del software libre y la apuesta de ambas entidades por este tipo de programas. La ULPGC ya lo viene demostrando desde el 2002, con la creación de la Oficina del Software Libre. Y el Gobierno Autónomo, que yo sepa, no ha demostrado mucho interés hasta la fecha por este tema. Así que sería un gran adelanto en este punto.
La primera conferencia corrió a cargo de José MIguel Santos Espino y Alberto Ruiz, representando a la Oficina del Software Libre de la ULPGC. El contenido resaltaba, básicamente, las bondades de la oficina. Y tienen motivo, la verdad, ya que me quedé bastante sorprendida cuando comentaron que SILU, una distribución de Linux en la que han trabajado, ha sido utilizada en la elaboración de Guadalinex y Ubuntu. Es uno de los claros ejemplos de que los canarios no nos enteramos de la mitad de las cosas científico tecnológicas que se hacen en Canarias.
Además, comentaron su papel, dentro de la sociedad universitaria, como fomentadores y testeadores de software libre, para ofrecer una serie de herramientas ya consolidadas y de fácil uso. Esto es extensible también al empresariado canario.
La siguiente conferencia fue la de Gonzalo Aller Arias, director gerente de Fotón Sistemas Inteligentes, SL y presidente de ESLIC (Asociación de Empresas de Software Libre de Canarias). La principal consecuencia que se desprende de su charla es que, en contra de todos los mitos existentes, es posible vivir del software libre.
Además, incidió en la filosofía del software libre, como elemento colaborativo de desarrollo en el que prima la libertad de elección del programador y del usuario final o cliente. Comenta también la necesidad de aprovechar distintas sinergias entre empresas, para mejorar la competitividad de las redes empresariales canarias de tecnología.
La siguiente conferencia fue la de Richard Dale, desarrollador de KDE y QtRuby, que lleva 20 años afincado en Gran Canaria (pero que dio la conferencia en inglés) y defensor a ultranza del software libre. Richard afirmaba que el uso de este software es inevitable. Con ejemplos bastante conocidos (ya tardaba en salir Microsoft por aquí), tanto de soft como de hard (también echaba de menos a Apple), dejó bastante claras las ventajas de la libertad del código.
Y ahora estamos en la mesa redonda, colofón de la primera parte de la jornada. Los ponentes están dando sus conclusiones y el público en general está un poco escéptico. En general, se desprende que es dificil introducir el software libre en el empresariado canario, pero no imposible y que ya hay casos de éxito.
En fin, esta tarde más.

Richard no lleva 20 años en Gran Canaria, lleva 20 años en la industria, aqui lleva apenas en 6 meses.
Ops, vaya, pues mira que estaba yo atenta ;-) Evidentemente, entendí mal... Ya me extrañaba a mí que después de 20 años por aquí no hablara casi nada de español...