los blogs de Canarias7

Novedades en la categoría Arquitectura

Muchas veces, la ingeniería, ha sido el límite al arte. Aunque también es cierto que otras tantas veces, la ingeniería se ha elevado a la categoría de arte. Un ejemplo de ello es Theo Jansen, en mi opinión uno de los mejores ingenieros de nuestra época. Sé que es aventurado decir esto, en un mundo en el que los inventos surgen como de la nada, pero al conocer la obra de Jansen, uno descubre que es una especie de Da Vinci moderno, y si no es un Da Vinci moderno, al menos sí que recuerda las fotos de los hermanos Wright en la playa, sólo que en vez del Flyer I nos encontramos a sus criaturas.

5.jpg

Nacido en 1948, en Scheveningen un pequeño barrio costero de La Haya, inmortalizado por Van Gogh. Estudia la carrera de Física en la prestigiosa universidad de Delft (Holanda), Carrera que abandona para ser pintor. A partir de ahí, inventa la máquina de pintar y un Ovni que sobrevuela Delft en 1980, aplicando en sendos proyectos sus conocimientos de la Física y su interés en robótica y aeronáutica.

Pero no es eso lo que hace especial a Theo Jansen, sino la aventura que inicia a partir de 1990, con una brillante idea, crear una nueva naturaleza, basada en los programas de simulación de vida artificial que había creado a partir de la década de los 80. Usando unos tubos de PVC y lona, materiales relativamente económicos, consigue hacer algo sorprendente, crear vida a partir del viento. Y no sólo eso, llevamos usando la rueda como elemento principal del transporte desde hace más de 3200 años y toda la vida usando nuestras articulaciones, Theo Jansen exprime al máximo el concepto de articulación y transporte. Conceptos desarrollados en sus "Strandbeest" (Bestias de la Playa).

Su objetivo principal era crear una criatura que pudiese sobrevivir por sí misma y en un ambiente hostil, como es una playa, con arena seca y/o mojada, sin que afecte a su paso. Jansen nunca pensó que sus "animales" funcionaran tan bien como en las simulaciones, y ni mucho menos, que gracias a ellos se convirtiera en lo que tanto había deseado, ser todo un artista, y además de ello, consigue ser un padre de esta nueva y curiosa vida, y un ingeniero muy a tener en cuenta.

jansen-strandbeesten.jpg

Y digo esto porque, ha conseguido transformar la energía eólica en movimiento, para ello, usa botellas de plástico de dos litros en las que se comprime el aire aportado por las "alas" de nuestro insecto, que luego se expulsa a través de unos tubos flexibles (los músculos) que permiten la contracción o dilatación de distintos elementos, permitiendo el movimiento eficaz del bicho. Para aprovechar al máximo el viento, el animal puede reorientarse gracias a unas veletas que lleva. Otras especies, hunden su nariz en la arena cuando se aproximan tormentas, y así mantenerse en pie tras el paso de éstas.

Ahora mismo está perfeccionando una especie de cerebro para sus próximos animalitos, y que estos sigan vagando libremente por la playa. Éste, conseguirá que puedan tomar decisiones complejas, y quien sabe, cumplir el nuevo sueño de su padre Theo Jansen, evolucionar por ellas mismas, para cuando él no pueda pasearlas jamás.

2007050500_blog.uncovering.org_Theo Jansen - Rhinoceros - 2.jpg

Para finalizar este breve artículo de éste hombre tan brillante, voy a citar una frase suya que dijo en un anuncio para BMW, "las barreras entre el arte y la ingeniería solamente existen en nuestras mentes". A continuación un par de vídeos para entender su gran obra. ¡Saludos!

Simulación de las articulaciones:

Animaris Rhinocerus:


Breve conferencia sobre su obra:

Después de hablar de la construcción de una casa ecológica, hemos de hablar también del cómo destruir o demoler. Al ser humano siempre le ha encantado destruir, ha destruido bosques, ha destruido ríos, ha destruido Puerto Rico y otras zonas costeras por la masificación turística... y también cómo no, edificios. Su método natural y bello a la vista es el de la demolición por carga explosiva (implosión del edificio), o, si tiene edificios colindantes y consta de pocas plantas, por métodos manuales, como el uso de maquinaria hidraúlica (Grúas, excavadoras, topadoras...) Otro de los métodos es la bola de demolición, la bola que todos vemos en películas y dibujos animados.

kajima.jpg

22a3.jpg

Pues bien nuestros amigos, japoneses, cómo no, han ideado un nuevo método tecnológicamente más avanzado. Y es que una constructora de Tokio, llamada Kajima, está demoliendo unos viejos edificios de la urbe, para abrir paso a modernos y más altos edificios. Estos edificios, de 75 metros están siendo demolidos por plantas, se usan unas columnas hidráulicas, enterradas a unos 3 metros, que sustituyen a las columnas del edificio, se echan abajo paredes y estructura del edificio, se vacía y limpia dicha planta, y estás columnas lentamente empiezan a descender (controladas por ordenador), hasta que, vuelta a empezar, la planta de arriba, está ya abajo, y nuestras columnas vuelven a elevarse para realizar otra vez el mismo trabajo.

Un método curioso, y lo más importante seguro, silencioso, limpio y un 20% más rápido que cualquier otro. Está basado en el juego tradicional japonés, daruma otoshi, que consiste en ir tirando desde abajo una torre de discos de madera, hasta llegar a la cara del personaje que se encuentra arriba.

Y es que en Japón, y más concretamente en Tokio, ciudad que soporta no sólo el mayor número de terremotos sino una alta densidad de población, 5728 hab./km², un edificio de más de 30 años es considerado viejo. Ante esto se me plantean dudas existenciales del tipo ¿Qué sería D. Manuel Fraga en un PP japonés?

Foto y vídeo (Kajima Corporation)

Otros blogs en C7.es