No, después de la crítica que hice de Wall-e no voy a hacer otra de Harry Potter, es más sus películas son realmente malas comparadas con los libros (y no soy fan de la Jotaká Rowling ¿eh?). Pero la siguiente noticia parece estar sacada de dichos libros y/o películas.
Y es que, aunque estemos en crisis, la tecnología militar siempre tiene que avanzar a toda costa. Científicos americanos de la Universidad de Berkeley y del Lawrence Berkeley Laboratory, financiados por el pentágono, han logrado, gracias a la nanoingeniería, crear un nuevo material capaz de desviar los haces de luz. Permitiendo el desaparecer como por arte de magia objetos.
La idea se basa en darle un índice de refracción negativo, es decir, y en un idioma cristiano católico apostólico romano, que al dividir la velocidad de la luz en el vacío (299.792.458 m/s) y la velocidad de la luz en el material a analizar, sea negativa. Visualmente, sabemos que al introducir la mitad de un lápiz en el agua, éste parece más inclinado en el agua que en el aire; pues bien si sumergimos ese mismo lápiz en un material metamaterial (nombre asignado a éste tipo de materiales de refracción negativa) veremos cómo aparte de estar más inclinado que en el aire, éste se ha reflejado, es decir, al introducirlo es como si lo hubiéramos puesto en un espejo. Ahora en vez de llamar lápiz al lápiz llamémosle rayo de luz, y esa es la mejor explicación cotidiana que puedo hacer (Discúlpenme si no he logrado que lo entiendan). Para ser estrictos un meta material ha de ser una estructura periódica (repetida en el espacio) menor que la longitud de onda con la que trabajaremos es decir con la longitud de onda de la luz en el espectro visible.
Por ello hemos de usar nanoingeniería, con unas unidades de mil millonésimas de metro, es decir dividir un milímetro en un millón de partes. Ya que el espectro visible de la luz se encuentra entre longitudes de onda desde los 380 nm hasta los 780 nm.
Las aplicaciones de esta tecnología, muy seguramente irán ya destinadas al ambiente militar, al estar financiada por la Secretaria de Defensa Estadounidense, serán las de ocultar aviones, barcos, misiles, y todo tipo de armamento.
En España, universidades como la UPV (Universidad Politécnica de Valencia) están investigando por su cuenta las ventajas de estos materiales que permiten doblegar la luz a nuestro antojo.
