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02/11/2007
Actualizada el 03/11 a las 00:43
El vuelo de la perra 'Laika' cumple 50 años
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La perra 'Laika', en la nave
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La perra 'Laika', en la nave
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Ignacio Ortega (EFE)
Moscú
La hazaña de la perra callejera 'Laika', el primer ser vivo en volar al espacio y que fue precursora de los vuelos tripulados por astronautas, cumple 50 años entre la admiración y el agradecimiento del mundo entero.
"Aún hoy en día, no sé si yo soy el 'primer hombre' o 'el 'último perro' en volar al espacio", dijo Yuri Gagarin, el primer cosmonauta de la historia, poco después de dar la vuelta a la Tierra el 12 de abril de 1961.
Gagarin tuvo que esperar tres años y medio para ver cumplido el sueño del ser humano de surcar las estrellas, odisea que una perra realizó durante varias horas a bordo del Sputnik-2 el 3 de noviembre de 1957.
Un mes después del lanzamiento de la primera nave espacial (Sputnik), el máximo dirigente soviético, Nikita Jruschev, expresó su deseo de conmemorar el 40 aniversario de la Revolución de Octubre con la puesta en órbita del primer cohete tripulado.
Ahí aparece Laika, una pequeña perra reclutada en las calles de Moscú y que fue entrenada durante varios años para viajar a lo desconocido.
Laika había sido seleccionada entre centenares de canes porque cumplía con los requisitos físicos -menos de 6 kilos y 35 centímetros de altura-, pero también por su resistencia.
Los científicos rusos pensaban que un perro callejero acostumbrado a luchar diariamente por la supervivencia soportaría mejor los entrenamientos que un perro de raza.
"Se daba preferencia a perros de carácter reposado y con facilitad de aprendizaje", aseguró Oleg Gazenko, entonces director del programa de adiestramiento de "perros cosmonautas".
Laika superó con nota los mismos exámenes y pruebas que luego se aplicarían a los humanos.
Para satisfacer el capricho de Jruschev, el padre de la cosmonáutica soviética, Serguéi Koroliov, tuvo que improvisar sobre la marcha una cápsula espacial sin módulo de retorno.
La suerte de Laika estaba echada: la perra nunca regresaría a la Tierra y sacrificaría su vida para demostrar la resistencia de los seres vivos a los condiciones de ingravidez.
El 3 de noviembre de 1957 la agencia de noticias soviética emitió un despacho en el que comunicaba al mundo que había sido lanzada "una segunda nave espacial" (el Sputnik-2), que transportaba "un contenedor hermético con un animal en su interior".
El vuelo de la perra también permitió a los científicos soviéticos analizar los efectos de la radiación solar y los rayos cósmicos en el organismo.
Laika viajó en el interior de una cabina provista de un arnés especial para combatir los efectos de la ingravidez, bebió agua a través de unos dispensadores e ingirió alimentos en forma de gelatina.
La perra, cuyos signos vitales fueron relativamente normales durante el ascenso y la entrada en órbita, e incluso ladró varias veces durante su periplo, únicamente sobrevivió durante 5 o 7 horas, pero eso no se supo hasta 2002.
En un principio, la agencia de noticias soviética TASS informó de que Laika regresaría a la Tierra en paracaídas, para después anunciar que había muerto sin dolor tras una semana de órbita terrestre.
El caso es que la máquina de propaganda soviética temía la reacción de sus ciudadanos y del mundo entero, para quienes Laika era mucho más que un perro.
Al parecer, los científicos tenían intención de quitarle la vida tras varios días de órbita, pero un fallo técnico provocó un aumento de la temperatura en el interior de la nave y frustró sus planes.
El científico del Instituto de Problemas Biológicos de Moscú, Dmitri Maláshenko, desveló el misterio en 2002 durante un congreso espacial en Houston: Laika había muerto debido al calor y al pánico.
Laika fue víctima de la carrera espacial y de la guerra propagandística que enfrentó durante varias décadas a la Unión Soviética y Estados Unidos, y que finalmente se decantó en favor de la potencia occidental.
En todo caso, la perra rusa se convirtió en una heroína para el mundo entero y su nombre ha sido utilizado en innumerables ocasiones para campañas publicitarias, novelas, canciones e incluso una región del planeta Marte fue bautizada Laika.
El Sputnik-2, una cápsula de cuatro metros de largo y dos metros de ancho, se desintegraría al reingresar en la atmósfera terrestre el 14 de abril de 1958 tras 162 días en órbita.
Laika no fue el único "perro astronauta", ya que Belka y Strelka fueron lanzadas al espacio el 19 de agosto de 1960 a bordo del Sputnik-5.
A diferencia de su predecesora, esos dos perros regresaron a la tierra sanos y salvos.
Laika, que murió a los 10 años de edad, fue el último perro en ser enviado al espacio en una nave sin sistema de retorno.
En total, la URSS realizó 29 vuelos espaciales con perros entre julio de 1951 y septiembre de 1962, de los que 8 acabaron trágicamente, mientras los 21 restantes regresaron en paracaídas con máscaras de respiración y trajes espaciales.
Comentarios de los lectores
11.
pobre laikita como uviera sentido era una inocente perrita pobre laika se me rayan los ojos al ver esto DIANA 03.10.2009 03:01
10.
queria un resumen no un testamento yoo 29.05.2008 11:17
9.
yo creo que fueron muy crueles al enviar a una incente perrita que vivia felizmente en la calle a algo tan importante como eso y sabiendo cual seria su fin, yo nunca haria eso, los animales sienten como nosotros! no son insensibles.
Que panico ha debido sentir la pobre perrita al verse sola entre grandes volas y pequeñas estrellas, que desesperacion! q malos! patricia 17.11.2007 19:29
8.
Psss pa experimento, q lo hagan con sus madres y sus hijos.... indignante, pobre perrita... Aday 03.11.2007 22:31
7.
Se cuenta que por la epoca, en los barrios callejeros rusos debido a un terrible invierno se instalo una epidemia de moquillo en los perros, lo cual se opto por enviar a los cientificoveterinarios a tierras calidas a buscar canes que reunieran las condiciones necesarias para esta mision. Y como no, con el boom turistico a punto de estallar, llegaron los turistas rusos a pasar sus vacaciones a las afortunadas llevandose souvenirs de distintas clases, entre ellos 2 perritos recogidos de las distintas islas, uno de Gran Canaria y otro de tenerifa,para sus posteriores pruebas, decantandose, finalmente entre muchas pruebas por el can grancanario por obtener los mejores resultados en todos los test, dejando los restantes canidos para hacer cruces de razas con distintos perros rusos.
Con el mayor respeto a la perrita Laika, y a la carrera espacial que el hombre emprendio alla por aquellos años, esta pequeña(e ironica)historia va dedicada al amigo tinerfe, porque el sabe donde esta lo mejor Gran Can 03.11.2007 22:18
6.
Lo unico que hizo historia es un hecho que por desgracia se repite y es la crueldad del hombre hacia los animales. Pobre Laika, que Dios la bendiga. Lucia 03.11.2007 19:30
5.
Eso de que "todo" lo mejor del mundo está en Gran Canaria sólo lo dice "el Día"...aquí, en GC, hay de lo mejor y de lo peor, igual que en cualquier otra isla...a ver si superamos de una vez nuestros complejos y vamos todos a una, que mejor nos iría. J J 03.11.2007 16:17
4.
¿La perra no sería también de "Gran" Canaria, no? Como todo lo mejor del mundo está ahí... Tinerfe 03.11.2007 14:56
3.
Pobre perrita, la verdad esque no se como pudieron enviarla sabiendo que iba a morir, yo no seria capaz de hacerle eso a un animal, sienten y padecen como una persona............ Canaria 03.11.2007 11:59
2.
Laika's live up Gran Can 02.11.2007 21:57
1.
Se me hace un nudo en la garganta y se me rayan los ojos al ver a la pobre perrita, que sin saber su destino está muy alegre.
Escuchese la canción que dedicó Mecano a layka... juan 02.11.2007 18:14